miércoles, 10 de septiembre de 2014

Atención

Cada vez presto más atención a si me prestas atención.
Espero que no muera el actor antes de que acabemos de rodar la película
que no vengan a recogerme mis padres cuando empecemos a pasarlo bien
ya sabes que adoro tu locura de proporciones estratosféricas
pero no puedo pedir un rescate porque maté a todos los rehenes
y me olvidé de cambiar el regalo que me hicieron por Navidad
estamos en Otoño
Las verdades son como puños pero las mentiras también
ya no me quedan fobias ni neuras para llamar tu atención
se terminaron las aventuras que había dentro de mi casa
si no me hubiera atado al mástil, ahora nadaría contigo
en las vastas profundidades del espeso humor dramático
no nos olvidemos
que el tiempo pasa como las ratas por debajo de esta ciudad
y que la luz del porvenir ha vuelto a retrasar su llegada
que un libro con las páginas en blanco también tiene su final
y que el mejor truco de una poesía es repetir su principio:
Cada vez presto más atención a si me prestas atención.




miércoles, 12 de febrero de 2014

10 peliculas que nunca haré.


1- Un "remake" europeo de Regreso al Futuro en la que el protagonista, cuando se encuentra con su madre en el pasado, siendo ella joven y guapa, a diferencia de la película original cede a sus encantos, se la roba a su padre y se acuesta con ella en una tórrida y espectacular escena de incesto y ciencia ficción. Este guión podría dirigirlo Lars Von Trier, Michael Haneke o Fernando León de Aranoa.

2- Comedia de enredo. Por culpa de un experimento científico los cuerpos de un chimpance y del presidente del gobierno se intercambian instantáneamente cada dos horas. Las partes que ocurren en La Moncloa son tan divertidas como las que ocurren en la selva.  Existe una versión con el presidente de EUA otra con el Papá y otra con Rocco Siffredi. Podría ser una de las sagas más prolíficas del cine futuro.

3- Cine catalán. Por culpa de una fuga en Vandellós, un burro, mutante y gigantesco ataca Barcelona. La secuencia en la que el burro destruye la Sagrada Familia (infestada de turistas) sería mítica. En catalán con subtítulos en castellano. Isona Pasola podría hacer la producción, los hermanos Pastor la dirección. Atención spoiler: El burro al final es dominado por una gigantesca zanahoria transgénica manipulada por la Guardia Urbana.

4- Cine erótico-fantástico. Hay una explosión nuclear y sólo quedan cinco supervivientes en la tierra procedentes de un sanatorio mental. A saber: Un paranoico, un esquizofrénico, un maniático depresivo, un psicópata y una ninfómana. Juntos tendrán que salvar el mundo y repoblarlo... y aprovechar una nueva oportunidad para construir un mundo mejor que habite en este planeta azul.

5-  Mezcla de géneros. Un tipo es diagnosticado de una enfermedad mortal, le queda una semana. El mismo día le toca la lotería pero de pronto los muertos salen de sus tumbas y los extraterrestres atacan el planeta mientras una ola gigantesca arrasa la ciudad. Por sorpresa un terrorista ha secuestrado a su hijo pero por el camino se encuentra con la mujer de su vida que en realidad ya había conocido en otra reencarnación de su espíritu. Al final todo acaba bien, el prota salva a su hijo, se salva a si mismo, salva a la humanidad y se casa con la chica. Un guionista calificado debería ayudarme con el desarrollo pero ya casi está escrita del todo.

6- Documental de investigación. Durante 25 años seguimos el crecimiento de dos niños. Uno alimentado únicamente con productos del supermercado Lidel y otro alimentado únicamente con productos de la sección "gourmette" del Corte Inglés. Finalmente se comparan sus vidas y su estado físico si es que el primero no ha muerto.

7- Una versión completamente fiel al guión de Antes del Amanecer pero con obesos de más de 125 kg.

8- La biografía de Sasha Grey interpretada por Penélope Cruz. En 3D.

9- Un remake europeo de Lost in Translation  con Bertín Osborne y María Valverde.

10- Una película llamada Control Zeta. Casi seguro interpretada por Jim Carrey o Adam Sandler o ambos. En ella se cuenta la fantástica historia de un tipo que se arrepiente de todo lo que hace. Un día grita al cielo que ojalá pudiera tirar para atrás el tiempo. Steve Jobs, desde el cielo, interpretado por Ed Harris,  le concede el deseo dándole un botón de Ctrl+Z. En cualquier situación puede volver atrás un paso. El prota ahora puede hacer cualquier barbaridad como robar, matar o violar (esta es la parte más agradecida de la peli) y luego volver al pasado justo un poco antes de acometer la locura. Finalmente se enamora de una chica muy mona que le pide que tire el botón al mar porque cada vez que tira para atrás también tira para atrás su amor. Finalmente el prota prefiere el amor que el poder del ctrl+Z (cosas del cine comercial) y tira el botón al fondo del mar mientras la besa y aparecen los créditos mientras suena: Don´t look back de Phil Collins.

domingo, 2 de febrero de 2014

Fantasmal


Antes hablaba contigo
aunque no estuvieras conmigo
expandía mi voz mental
desde dentro para afuera
para encontrarme contigo
y me respondías en una conexión
extraña, cósmica y fantasmal.

Ahora que ha pasado el tiempo
llego a casa de trabajar y comprar
y me encuentro con el pasillo vacío
la casa abandonada
la cama desahuciada
y empiezo a hablarte de nuevo
pero lo hago hacía mis adentros
donde guardo una versión de ti
inventada por mí
que es la que me contesta.

Hago eso porque lo noto
(y estas cosas se notan)
que ya no piensas en mí
que no expandes tu voz mental
desde dentro para afuera
que ya no hablas conmigo
en una extraña conexión, cósmica y fantasmal.

jueves, 10 de octubre de 2013

Dias extraños.




Llaman al teléfono. Soy yo.

-¿Hola?
- Soy yo.
- ¡Ah! ¡Eres tu!
- Sí, soy yo.
- Perdona, pero yo soy yo y tú eres tú.
- Te equivocas yo soy yo y tú eres tú.
- No tengo ganas de discutir. ¿Para que me llamas?
- Te llamaba para advertirte de quiero tener una parte del pastel de todo lo que estás consiguiendo.
- Te advierto que no te voy a dar nada porque me lo he ganado yo, con el sudor de mi frente.
- Tengo que decirte que tu no has hecho nada... que he sido yo el que lo ha conseguido todo.
- Odio la gente egocéntrica. La gente que sólo piensa en su propio beneficio. Odio los trepas.
- No soy un trepa. Solo quiero mi parte.
- NO. Reconozco que hay una parte infinitesimal que puede que sea tuya pero en la parte principal de todo: es mía.
- No puedes quedarte  la mayor parte porque yo fui quien se inventó todo, yo fui quien se encargó de todo, yo soy el verdadero creador.
- No... Yo me lo merezco todo.
- NO! ¡Me lo merezco yo!
- ¡Yo!
- ¡YO!

Cuelgo.
Admito que estas conversaciones me resultan de lo más violentas. Yo no soy así. Yo no pienso en la fama y el dinero. Yo soy una persona humilde y hago las cosas sin esperar nada a cambio yo nunca me arrastraría para conseguir la aprobación de los demás. Me basta con saber que yo he echo las cosas. Yo con eso ya soy feliz. Yo soy perfecto. Yo soy intachable. Yo soy el mejor.

Llaman al teléfono de nuevo.

- ¿Sí?
- Soy yo de nuevo.
- ¿Otra vez?
- Te llamaré tantas veces como sea necesario. 
- Eres patético.
- Quiero mi parte. Me lo merezco.
- No. No te mereces nada... 
- Yo nunca te haría esto.
- Yo no te he hecho nada.
- Sí que lo has hecho. Tú... Tú... eres lo peor.
- ¡Olvidame! Déjame en paz. Aléjate de mi vida. Eres como una sanguijuela.
- ¡No! Eres tú el que se aprovecha de mí. El qué me copia, el que se sube a mi chepa, el que se viste de mi para bailar al son de mi música.
- ¡NO! Eres tú el que me insulta, el que se ríe a mis espaldas, el que me imita, el que me suplanta, el que  tiene la culpa de todo.
- ¡NOOO! ¡La culpa es tuya!
- ¡Qué vaaaa! La culpa es tuya!

Cuelgo el teléfono. Estoy harto de mí.





martes, 24 de septiembre de 2013

CERRADO

CERRADO POR DESCANSO DEL PERSONAL. PRONTO VOLVEREMOS CON MÁS DIVERSIÓN. GRACIAS.

martes, 20 de agosto de 2013

Verano

El agosto angosto
avanza agonizante
para darse de bruces
contra el violento
setiembre hambriento
que sonríe enseñando
sus dientes afilados
que devoraran mi vida
mi cuerpo y mis anhelos
que quedarón atrapados
en los sueños de otro
verano más.



domingo, 30 de junio de 2013

Los fallitos de Dios (Dios no debería llevar mayúscula)



Mientras me corto los pelos de la nariz empiezo a pensar en Dios. ¿Quién es?

La tendencia ha sido, generalmente, buscar a Dios en la perfección. Alabar sus creaciones perfectas: La física cuántica, los números primos, los amaneceres , el trasero de una mujer...  Hemos intentado reconocer a nuestro creador en sus aciertos, en sus "hits, pero de esta forma hemos colocado a Dios en un altar y nos hemos alejado de él y de la posibilidad de conocerlo de tú a tú. Pero realmente Dios está en todas las cosas (lo siento por él) y allí es dónde se ve más claramente la mano de Dios: En los errores.

LOS FALLITOS DE DIOS

El universo: Una superficie de billones de metros cuadrados, con billones de planetas. En ella, que yo sepa,  solo una ínfima bolita azul contiene vida. Supongo que Dios tuvo un error de planificación. Empezó escogiendo el tamaño de un lienzo exagerado y luego se dio cuenta de que llenarlo era un trabajo terrible. Es muy propio de personas con poca madurez laboral, imaginar grandes proyectos que luego no pueden acabar como habían pensado desde el principio.

Después del día viene la noche y después de la noche viene el día... y después.... otra vez la noche. Un viejo truco de programación.  Como en esos videojuegos en los que llegas al final y vuelves a la pantalla del principio. Eso no es un videojuego infinito, esto son dos miserables pantallas. Pues si se fijan todo el universo se estructura con dos pantallitas de nada. El bien y el mal, arriba y abajo, hombre y mujer, vivo y muerto. Así cualquiera hace las cosas a lo grande.

La falta de sistemas de seguridad para disimular la casualidad.  ¿Cuantas veces se le ve el plumero al universo con esas casualidades estúpidas que no tienen sentido? Como puede ser posible que siempre llueva cuando lavo el coche, o que me encuentre a mi exnovia el día que voy a cenar con una nueva amante, o que la mujer que se quemó en una entidad bancaria en Valencia para protestar por el embargo de su casa se llamara Inocencia Lucha... 

Por no hablar de la cantidad de cosas inútiles que hay en el mundo. Por ejemplo, se calculan que hay 750.000 especies de insectos distintas catalogadas por la ciencia. ¿Para qué? En que momento Dios se obsesionó de una manera tan exagerada en la creación de insectos. ¿Qué función tienen en el universo ? ¿Para qué crear más de 1000 clases de insectos? Sólo un desorden mental muy agudo puede tener un sistema creativo tan desproporcionado. En lugar de esto no podía Dios crear otros animales más útiles... Como el pollo con siete pechugas o la vaca que en lugar de leche ofrece champagne francés o el chimpancé que va a trabajar para ti...
Por no hablar de las millones de enfermedades catalogadas. Era necesario crear el síndrome de Prader Willi, la enfermedad de Moebius, la progeria de Hutchinson-Gilford... ¿En serio, era necesario? 
¿Es indispensable que en este universo existan las manchas de desodorante, los granos en la pubertad, la tiña, la resaca, las boqueras, el polvo, la alopecia, el sobrepeso, el aburrimiento, el dolor menstrual, los malditos pelos en la nariz...? Caprichos sin sentido en un mundo sin sentido que podría tener cosas como las vidas infinitas, el botón de pausa, el botón de rebobinado, el alimento que no engorda, la borrachera sin resaca, la lluvia de Cocacola, la visión de rayos X, la levitación voluntaria, el multiorgasmo sin esfuerzo, ... ¡Qué pena!

Otra limitación, que delata un creador algo descuidado, es el poquísimo ancho de banda que hay en la vida. Buscas una palabra en el diccionario al azar: "Fetén". Al cabo de unos días no paras de oírla por todos lados. Aunque vives en un planeta habitado por 6.658.398.000  personas, vayas a donde vayas siempre te encuentras a alguien que conoce a alguien que conoces, si piensas en una canción esta suena por la radio, a medida que creces te pareces más a tus padres los cuales ya se parecían a tus abuelos que a su vez ya se parecían a tus bisabuelos en un árbol de fotocopias genéticas sin ningún valor... Mucha repetición, poca información, poca memoria RAM, esa es la verdad.

La dichosa evolución es un invento magistral pero es indescriptiblemente lenta. Se tardaron millones de años a conseguir que el hombre pasara de ir a cuatro patas a erguirse y caminar de pie. ¡Millones de años!  ¿Porqué no evolucionamos cada semana? No se dió cuenta Dios que siendo la evolución tan extremadamente cachazuda  ninguno de nosotros disfrutaría de ninguna mejora de nuestra especie. Se tardarán miles de generaciones a conseguir poderes psicomentales, cuerpos evolucionados para sobrevivir en las grandes ciudades y por supuesto un dedito más pequeño, ágil y rápido para escribir en el whatsup. Para entonces, ya será demasiado tarde.

Y la gran limitación definitiva: Todo significa todo. Usted levanta una carta del tarot y esa carta significa millones de cosas. Significa tantas que finalmente usted puede leer el mundo en esa carta. ¡Pues vaya comodín! Si todo significa todo, si todo es una metáfora de todo, en realidad todo es nada y nada es todo. ¿Me siguen? 

Por no hablar de la falta de un libro de instrucciones,  un tutorial,   una garantía,  un servicio técnico, un teléfono de atención al cliente, un buzón de sugerencias...

Viendo estos y otros defectos, me atrevo a hacer:

EL PERFIL PSICOLÓGICO DE DIOS

Se trata de un sujeto inestable, seguramente adicto a las drogas, con una gran capacidad creativa pero a la vez con muy poca capacidad de concentración. Digamos que es posible que Dios tenga un déficit de falta de atención (TDAH), y que sufra de trastornos obsesivos, así como delirios de grandeza que le ofuscan y le incapacitan para una creación con garantías.  En general el carácter de Dios se dibuja como un carácter holgazán, con tendencia a la procastinación, un carácter que viene comúnmente muy ligado a personas cuya infancia ha sido demasiado fácil o en la que no se les ha privado de nada y por lo tanto no conocen el esfuerzo. Digamos que Dios, como buen hijo único que es,  lo ha tenido todo desde el primer día y no esta acostumbrado a trabajar duro. Fijense que en algunos libros sagrados se dice que con seis días de trabajo Dios creó el mundo. ¡Seís días miserables, para crear todo un universo! Y encima el muy vago, descansa el séptimo.  Una persona trabajadora estaría algunos días, incluso meses perfeccionando un universo. ¿No creen?  A mi modo de ver, una terapia cognitiva, mezclada con potentes fármacos como el Ritalín, podría subsanar algunos de sus trastornos de personalidad pero también creo que eso no arreglaría nada de nuestro mundo. Un mundo que habría que confiar a otro Dios, aunque ahora mismo no creo que haya ninguno capacitado para arreglar semejante desaguisado.

Miro mis fosas nasales. Han quedado perfectas. Ningún pelo. Limpio la maquinilla y cierro la luz del baño. Fetén.


jueves, 27 de junio de 2013

Cruce


Cuando ella le dice lo mucho que le quiere, él no le presta atención, está pensando en lo mucho que la quiere a ella.
Y cuando él le dice lo mucho que la quiere, ella no le presta atención, está pensando en lo mucho que le quiere a él.



foto: Martín Parr




lunes, 24 de junio de 2013

La sonrisa de la patinadora


Cuando la tristeza transparente que llevo dentro crece
y es mucho más grande que el volumen de mi cuerpo
brota por las orejas, por la nariz, por los lágrimales,
por la boca, por los poros, por cada uno de los agujeros de mi cuerpo
en una diarrea o en un vomito de amargura incontrolable.

Cuando la tristeza transparente inunda mi casa como una riada,
arrasa con los muebles, los discos y las fútiles pertenencias,
se enreda con mis alfombras, con mis apliques y serpentea
en una cascada que se derrama a la calle por las ventanas
y empuja a los coches y a los peatones hasta al fondo de las cloacas

es entonces
cuando

sonrío como las patinadoras sobre el hielo en una pirueta brutal.

Me mantengo en vilo, tenso como la nota de un violinista en el borde de un precipicio,
estoy atento al espectáculo y enseño mis dientes de plástico
aparentando la alegría del artista de la pista
que entre fuego y cuchillos, a lomo de un caballo,
sonríe sin parar.

No me vas a ver llorar.

Pienso seguir disimulando, como todos, para que la foto sea bonita,
para que la melodía de mi silbido te haga bailar
y eso me contagie una inmensa felicidad.



jueves, 23 de mayo de 2013

Enamorado de la Farmacéutica de Ojos de Miel


De pronto, una golondrina ha chocado de bruces contra mi ventana, dejando un estropicio de cristales y sangre  en mi comedor. Se me ha pasado por la cabeza llamar a mis padres pero me ha dado miedo de que me echaran las culpas.  Hace ya mucho tiempo que dejé la selva a cambio de calefacción, agua caliente y transportes públicos y no tenía ni idea de que hacer con el cuerpo destrozado de un animal muerto. Atemorizado, entre el pánico y el escalofrío, he empujado el cadáver con una escoba en una pala y lo he puesto dentro de una bolsa de basura perfumada. Sólo tenía clara una cosa, las golondrinas muertas van a un contenedor de residuos orgánicos. He salido de casa, con la bolsa, y cuando llegado al contenedor me he dado cuenta de que los cristales incrustados en la golondrina no son basura  orgánica. Le he arrancado los cristales al cadáver para depositarlos en el contenedor de vidrio. Algunos desconocidos que no me conocen me han visto de cuclillas, en plena calle, con las manos ensangrentadas, manipulando un ANIMAL MUERTO y me ha dado miedo dar miedo y que todo desencadenara en un espiral de terror y violencia, así que lo he tirado todo en un buzón de correos y he salido corriendo.

He vuelto a casa, me he lavado las manos tres veces y he abierto mi botiquín en busca de un tranquilizante de cualquier raza, PERO de pronto ha ocurrido algo que solo ocurre cuando ocurre: No quedaba ningún TRANQUILIZANTE. No había Tranquimazin, ni Alprazolam (que le robé a mi padre) ni Myolastan ni Noctamid ni Diacepan ni Rivotril. Solo blísteres y blísteres vacíos que no contenían ni un solo miligramo de droga sedante. Mi casa se hecho pequeña y se llenado de pinchos mientras oía el estruendoso ruido de la angustia llegar a ultramar desde Africa, Asia y América, subir por las vigas del edificio, proyectarse de las lamparas a mi calavera y bajar hasta lo más profundo de mi palpitante esternón. Las sombras se reían, las esquinas me esquivaban, los silencios me tomaban el pelo y me hablaban de muerte inminente, de muerte instantánea, de muerte mortal.  Entonces, me he dicho a mi mismo hablando conmigo mismo y gritándome a la oreja : TENGO QUE SALIR DE CASA, CRUZAR LA CALLE Y VENIR A TU FARMACIA.

He apretado los esfínteres, he salido de casa y he bajado en ascensor DE ESPALDAS A SU ESPEJO. No es cierto que los Vampiros no se reflejen en los espejos, lo cierto es que simplemente, nunca se miran a los espejos. ¿Quién quiere verse muerto? En la calle la realidad era  un tsunami de coches, ruidos y motos, pero he echo de las tripas corazón, del corazón tripas y de las tripas corazón , y he cruzado la calle, como en Frogger,  esquivando los coches y los autobuses  que juraban atropellarme y dejar mi cuerpo destrozado en el interior de su maquinaria como los restos de un caramelo entre las muelas de un niño.

He llegado a tu farmacia,  la luz de los fluorescentes me ha hecho cerrar tan bruscamente el iris de mis ojos que se ha desajustado todo mi sistema nervioso. Unas gotitas de orina han manchado mi pantalón. Todo el mundo sabe que en una farmacia solo entran enfermos, maniáticos, ancianos y tarados. Yo soy una mezcla de todos.
La farmacia estaba llena como una patera de inmigrantes y tu estabas allí, detrás del mostrador, fluorescente, impoluta, como una santa en estado de gracia.
Frente tuyo una anciana, arrugada como una pasa de Moscatel, te daba un fajo de recetas y tu la tratabas con indulgencia y.... Satán, Dios, Buda y Mahoma en la misma sauna, en el mismo Yacuzzi con sus cuerpos húmedos y lascivos me han recordado que:  ¡No he cogido ninguna receta!
He salido de la farmacia rebobinando mi cuerpo convulsionado. En la calle,  he tenido que hacerme el invidente para que una joven de las Misiones Salesianas me ha ayudara a cruzar. Nunca le estaré lo suficientemente agradecido.

He subido en ascensor mientras todo lo demás se desvanecía, he entrado en casa y he intentando llegar a mi habitación, pero mi cuerpo iba menguando tanto, comprimido por la angustia, que me he caído en la grieta de una baldosa. Dos cucarachas de servicio, me han pedido los papeles, me han esposado y me han hecho caminar delante suyo mientras me apuntaban con un revolver del 38. Hemos cruzado rendijas, zócalos, grietas, almacenes de larvas, y hangares llenos de tanques y armas nucleares....  hasta que hemos llegado a su reino subterráneo donde me han paseado por sus calles, mientras miles de cucarachas negras celebraban mi captura. Finalmente hemos llegado a un enorme y lujoso palacio donde me han presentado ante el rey de las cucarachas. El rey, oscuro como el pensamiento de Lucifer,  me ha mirado con desprecio y ha dictado su sentencia escalofriante: Pena de muerte. Le he implorado que tuviera piedad. Su contestación ha sido categórica:- "En vuestro mundo matáis a los de mi especie sin miramientos, los pisáis y los fumigáis sin ningún sentimiento de culpa. No hay piedad. Mañana al amanecer tendrá lugar tu ejecución. ¡Encerradle!"-.

En la celda no podía soportarlo, sin Wi-fi, ni cobertura, ni Rivotril. Pero de pronto la puerta se ha abierto: una cucaracha me ha pedido que la siguiera. Enseguida la he reconocido: la cucaracha a la que perdoné la vida, un día que me iba a duchar. La ví en la bañera asustada e indefensa y en un acto de bondad infinita, dejé que se escapará por debajo de la puerta. La he seguido por un túnel secreto que llevaba hasta mi casa. Con gran esfuerzo hemos salido de entre las baldosas y nos hemos despedido con un fuerte abrazo.  Al abrazarnos la pasión se ha descontrolado y ella ha empezado a tocarme con sus antenitas, con sus bigotitos, con sus patitas de doble uña y hemos hemos hecho el amor de una manera negra y pringosa. Puede que de esta relación nazca un hijo que acabe con el odio entre insectos y hombres.  Exhausto por la despedida, he llegado a mi habitación, resoplando,  he abierto el cajón de las recetas. ¡Por Judas, Doraemon y Pinocho en el mismo cuarto oscuro! El cajón estaba totalmente vació. ¿Quién había gastado todas mis recetas? ¿QUIÉN?  ¡Malditos fantasmas! De pronto miles de golondrinas han empezado a chocar contra mis ventanas, esparciendo sangre y plumas por todo mi hogar. Algunas aún estaban vivas y han empezado a picotear mi cabeza, mis manos, mis ojos...
Esquivando los picos y los graznidos, he bajado corriendo por las escaleras, tartamudeando socorro, cruzando la calle, saltando por encima de los coches, fintando gritos, frenazos y bocinas hasta llegar de nuevo a tu farmacia. 
Detrás del mostrador, le envolvías un jabón genital a una mujer de unos 80 años.  En el hilo musical sonaba ¨My heart will go on" de Celine Dion. Media canción más tarde  me ha tocado mi turno y con tu voz recién sacada del primer orgasmo de tu pubertad, me has dicho:  ¿Qué deseas?
Y me he quedado en blanco.

He pensado que en realidad, a lo que venía, era a mirarte.
Mirarte.
Mirarte, rodeada de miles de medicamentos.
Observar tus ojos color de la miel, tu media melena desordenada, tu nariz catalana, tus labios finos, brillantes, húmedos, sonrientes que esconden una lengua que baja por tu garganta hasta llegar a tu estómago, a tus intestinos, que acaban en tu ano. Un ano limpio y suave que creo que nunca voy a catar.
Pero no te creas que soy UN SÁTIRO. No lo soy. En realidad mi deseo es apoyar mi cabeza, entre tus pechos, en tu bata olor a jabón de Marsella,  y transportarme a los días que pasé en el regazo de mi madre, cuando era un bebé y estábamos juntos día y noche y sentía el amor más profundo que un ser jamás puede sentir.
Podríamos casarnos y vivir rodeados de medicamentos, en la salud y en la NO enfermedad, hasta que la muerte jamás nos separará  y tener miles de niños fruto de la Viagra, los antidepresivos y la cocaína clínica. Nada ni nadie podría hacernos daño, viviendo en un Valium continuo, en una nube de algodón hecha de bondad, encapsulados, en un día primaveral, coronado por un arco iris y una brisa suave de Tranquimazin.

Y he pensado que si nos unía un destino tan poderoso, en el fondo no te importaría darme un botecito de Rivotril 2,5mg sin receta. ¿no? Mi amor.

Y hasta aquí mi discurso. Llevo casi un cuarto de hora delirando. La farmacia está en silencio. Los clientes no se atreven ni a respirar. Y tu me miras con tus ojos color miel, asustada.  Yo te miro desesperado. El amor suele ser así: Una persona aterrada por lo mucho que la quieren y otra persona horrorizada por lo poco que recibe.  Y  levantas tu mirada y me dices con severidad: - Sin receta no puedo venderte Rivotril.-

Nadie, nunca, jamás te hará más daño que la persona de la que estas enamorado. Las cucarachas te tratarán mejor.   ¿Si me estuviera DESANGRANDO me ayudarías, no?  ¿Por qué no me atiendes si me estoy DESCEREBRANDO?. ¿Por qué me tienes miedo? ¿Por qué me tratas como a un loco? ¿Quizás no debería haberme subido al mostrador? ¿Quizás debería salir de casa con pantalones? ¿Quizás no debería llevar una camiseta llena de sangre de   golondrina? ¿Quizás no debería amar a la persona equivocada? Pero entonces no necesitaría una farmacia. ¿No crees?
Alguien murmura algo sobre la policía. Algunos abuelos empiezan a increparme y a empujarme. Una anciana me golpea con su bastón.
Salgo de la farmacia desesperado. Golpeo el aire con mis puños. Uppercut. Hook. Crochet. Uppercut. ¡Por Belcebú, la Virgen y Mahoma en la misma orgía! Está todo perdido. No tengo nada que hacer. Moriré como un perro abandonado en cualquier acera de la ciudad.  Y será por tu culpa. Farmacéutica con ojos de miel en la que se atrapan las moscas y fenecen en ti. Verdugo de la sanidad. Mujer sin alma. Ya no te quiero. 



Ilustración: María Carrión

viernes, 17 de mayo de 2013

DIamante.


















¿Qué consigues picando piedra?
Consigues más piedra.

¿Y si sigues picando piedra?
Consigues arena.

¿Y si sigues picando piedra?
Consigues polvo.

¿Y si sigues picando piedra?
Consigues aire, o sea, nada.

Y todo por un diamante...





miércoles, 1 de mayo de 2013

VIsita de cortesía.


La enfermera me da la bienvenida con una sonrisa fingida, abre la puerta metálica y me deja pasar. El ambiente huele a detergente, lejía y croquetas, es vomitivo. Subo las escaleras y me fijo en las baldosas de la pared porque aunque están frías parecen sudadas. Sólo vengo una vez al año. Eso me hace sentir culpable. Pero, qué diablos, la mayoría no viene nunca.

Es la hora de comer en el asilo y el comedor esta abarrotado. 
Una enfermera ayuda a la pobre Cenicienta a terminarse el puré de garbanzos, su cuerpo es casi esquelético, y su pelo es blanco como la nieve. En una silla de ruedas, conectado a una bombona de oxigeno está el príncipe Valiente, sus labios morados intentan coger una ultima bocanada de aire. A su lado Aladino, arrugado como una pasa, intenta meterse en la boca una cuchara de sopa pero le resulta imposible coordinar el movimiento, y la sopa cae encima de su pijama de franela. De pié, en la mitad de la sala, me parece ver a Dorothy, senil,  con la mirada clavada en el infinito, parece obsesionada con algo que nadie puede ver. Una enfermera intenta sin éxito que la pobre anciana vuelva a sentarse en su silla. En un rincón reconozco a  La Sirenita,  está muy desmejorada, se ha quedado en las espinas. En sus ojos veo la demencia. El miedo. Casi no le queda pelo.
Erizado, salgo del comedor y llego a un largo pasillo con habitaciones a cada lado.
Al fin veo su habitación, la 232, abro la puerta lentamente y allí está, dándome la espalda, sentado en una silla de ruedas, mirando por la ventana. La luz plateada del exterior envuelve su escuálida figura.

Hola...
Peter se gira. Su aspecto es ajado, su piel esta arrugada y sus ojos son acuosos con una pátina blanca. Hace una mueca con un esfuerzo sincero, intuyo que se trata de una sonrisa,  luego vuelve a mirar por la ventana.
Me acerco a él y lo abrazo con prudencia como si tuviera miedo a romperlo.
¿Como va todo?
Peter habla mientras la mandíbula le tiembla: ¿Has traído polvo de hadas?
Peter, ya sabes que no puedes tomar de eso.
Pues déjame en paz.
No seas rencoroso. Te he traído unas madalenas de chocolate.
Gracias.
¿Cómo estás?
La próstata me mata. Tengo el colon destrozado y la parálisis facial va a peor. Por lo demás. De maravilla
Así me gusta que no pierdas la energía. Yo te veo muy bien. Un pelín delgado pero tienes buena cara.
¿Has traído polvo de hadas?
No, ya sabes que no puedes tomar. ¿Te tratan bien?
Las enfermeras sí. La vida no.
Bueno, hombre, no se puede estar siempre arriba del todo.
Yo no quería crecer.
Aguantaste bastante.
Pero al final crecí.
Todos crecemos.
Maldita enfermedad
Crecer no es una enfermedad
Si que lo es.
Yo no quería crecer.
Ánimo.
Tu solo vienes de vez en cuando. Para ti es muy fácil.
Venga no seas quejica. Todos vendremos aquí algún día.
Lo siento. ¿Sabes algo de Wendy?
(No le digo la verdad, ya la sabe.) A ella NO le gustaría verte así tan decaído.
Hay un silencio. Creo que va a llorar pero no llora. Siempre ha sido un tipo digno.
Me despido con otro abrazo.
¡Cuanta formalidad! ¿No tendrás polvo de hadas?
Eres incorregible.

Me da la espalda, vuelve a mirar por la ventana para hacerme desaparecer. Me marcho.

Salgo del asilo, mirando al suelo fijamente, no quiero ver más miseria.
En el exterior el aire parece puro pero no puedo evitar vomitar.
Entro en mi coche y me quedo abatido.
Me miro al retrovisor y reconozco la mirada del miedo. Se acabaron los cuentos. El próximo soy yo.