Mostrando entradas con la etiqueta conversaciones con mi pene. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta conversaciones con mi pene. Mostrar todas las entradas

viernes, 6 de abril de 2012

Conversaciones con mi pene VII (El velo)




Ha sido una mala tarde. Hemos decidido que lo nuestro ha terminado. Ella está tan decepcionada y yo estoy tan cansado. Llevamos tres meses de discusiones, es inevitable. Ella me odia y yo la odio.
La casa está en silencio y mi sofá de piel me recoge con su cálido frescor. Me quito de encima la amargura y los zapatos y empiezo a llorar.... pero de repente, con su característica voz de pito, mi pene empieza su habitual bla-bla-bla:

- No estés triste. Es lo de siempre...
- Ahora no, pene, ¡Ahora no!
- Sólo ha sido una caída de velo, nada más.
- ¿Qué dices?
- El velo. El disimulo. O en otras palabras: La oferta, la promoción.
- No pienso escucharte (me tapo las orejas con las manos y canto a grito pelado saetas a la muerte de Jesús). "Tardeeeee de laaagrimas....."
- Todas las personas cuando nos conocemos estamos de oferta, de promoción; Nos presentamos a los demás como en una versión mejorada de nosotros mismos; Escondemos nuestros defectos, multiplicamos nuestras virtudes, y sólo vemos lo bueno de los demás.
- (Sigo cantando saetas con las orejas tapadas) "Tarde de láaagrimas para que paseee Jesús descalzo, liberando las almaaaas..."
- Yo le llamo el velo. Una especie de gasa, como una media delante del objetivo de una cámara, que difumina y mejora nuestra manera de ser y la manera como vemos a los demás. Cuando nos gusta alguien queremos fascinarle y viceversa. Entonces nos ponemos el velo. Las mujeres son más liberales, no piden nada a cambio, son independientes, nada caprichosas, equilibradas, comprensivas  y totalmente monógamas. Los hombres somos  románticos y detallistas, atentos y dependientes,  escuchamos, acompañamos y somos completamente monógamos. 
- (Sigo con mis saetas para no escuchar nada) "Ni por dulce ni por buena, es comparable la mieeeel, con tu dulzura morena, si se compara la hiel, con lo amargo de tu penaaaaaaaa...."
- Pero entonces... (como en esas promociones de Movistar dónde los primeros meses pagas la mitad pero luego pagas el triple) el tiempo y la confianza lo destroza todo. Cuando llevamos mucho tiempo con esa persona creemos que el velo ya no es necesario y nos lo sacamos y con ello dejamos de ver también el velo del otro. Y entonces llega el desastre. Ahora que nos queremos, ahora ya podemos aceptarnos tal y como somos. Fin de la promoción, se acabó la oferta. Ahora podemos pagar el precio real. Y es entonces cuando los hombres dejan de ser románticos y las mujeres liberales. Las mujeres sin velo piden más implicación y los hombres sin velo piden mas independencia. Sin el velo, las mujeres,  ya no disimulan su desequilibrios hormonales y empiezan a ser neuróticas, incompresibles, injustas e inestables.... Los hombres sin velo se convierten en egoístas, superficiales, descuidados y dejan de disimular su exceso de testosterona...Y entonces llega la guerra. Empiezan los reproches. Las discusiones. Las ofensas. Y nadie sabe que es lo que está pasando. Pero lo que esta pasando es simplemente que el velo ha desaparecido. Se acabó la oferta.
- (paro de cantar) ¿Decías algo?
- ¿¡No me estás escuchando!?
- ¡¡NOOOO!! ¡¡Estoy deprimido y no quiero oír gili-POLLECES!!
- Mantener el velo es sinónimo de amar. Cuando el uno de los dos se saca el velo la relación queda herida de muerte como esos aviones que sacan humo por la cola y acaban estrellándose en el asfalto.
- "Por una montaña oscuraaaaaa va caminando mi Jesús, y como la noche estaba oscura, Judas llevabaaaaaa la luz." (Destapo las orejas) ¿Decías algo?
- Insensible.
- Mira,  polla de los cojones.... No quiero escucharte, sino te callas me masturbaré con un papel de lija durante toda la noche.
- ¡Ayyyyy!
- ¡Silencio!
- Pero...
- Papel de lija del 30. Abrasivo máximo.
- Ya... me callo.
- Así me gusta.

De pronto llaman al teléfono. Seguro que es ella... pero no respondo... no hay nada que hacer... ya no me gusta... con lo felices que éramos cuando nos conocimos... ¿Qué habrá cambiado? 



Ilustración: Peter Ink

domingo, 26 de febrero de 2012

Conversaciones con mi pene (VI)


La noche ha sido larga. Hemos estado follando hasta las tantas de la madrugada. Nuestros cuerpos dolidos por el esfuerzo, exhaustos por los orgasmos descansan en mi cama. Ella acaricia con delicadeza mi pene flácido. Yo me hago el dormido. De pronto, sin que yo pueda hacer nada para evitarlo, mi pene se pone a hablar con mi ligue.  Podría impedirlo pero quiero saber hasta dónde es capaz de llegar el muy capullo.

- Gracias.
- ¿Por qué?
- Me lo he pasado muy bien.
- Yo también. Eres una pene fantástico.
- Harás que me ponga rojo.
- Ya lo estás.
- (mi pene sonríe con una risilla de pito que odio, luego se pone serio).¿Oye?
- ¿Sí?
- Tienes que ir con cuidado.
- ¿Por qué?
- Estás buscando pareja.
- Eh....
- Sí. Se nota. Tu pasas de rollos de una noche. Estás buscando pareja y te estás equivocando.
- ¿Por qué lo dices?
- Los hombres follan contigo, a veces te prometen algo pero finalmente todos son un "bluf!" y tu sigues soltera..
- Tienes razón...
- ¿Qué edad tiene mi dueño?
- No sé... 38...
- Mira, corazón, acostarse con hombres solteros de más de 35 años es una apuesta fallida.
- ¿Por qué?
- Un hombre con más de 35 años que no tiene pareja es porque NO quiere tener pareja y prefiere  ser soltero.  Es imposible (a menos que sea un adefesio) que no haya tenido las oportunidades suficientes como para encontrar una pareja. Hay, solo en esta ciudad,  treinta millones de chicas que quieren encontrar su media naranja... Tener una relación seria. Compartir. Convivir. Amar. ¿Quizás un día tener hijos? ¿Tienes alguna amiga que no quiera eso?
- Pero....
- Piénsalo, o te pasarás la vida intentando convencer a treintacincoañeros de que les apetezca tener pareja y de que encima esa pareja seas tú.
- Pero...
- Yo cambiaría la estrategia.
- ¿Como...?
- Muy fácil. Acuéstate con hombres que su pareja les acabe de dejar o con hombres casados.
- Eso es muy...
- Escúchame. Un hombre al que lo han  dejado (hace poco) es un hombre que, como mínimo,  quería tener pareja. Y un hombre casado es un hombre al que le gusta tener pareja. Al menos los tienes localizados. Y ahora sólo hace falta convencerles de que sean tu pareja.
- Esto es una estupidez.
- Lo que es una estupidez es intentar tener pareja con hombres que no quieren tener pareja.
- Si que quieren...
- No quieren. Lo que pasa es que no lo dicen porque sino NO follarían nunca.

Aterrorizado escuchó todo lo que le dice mi pene. Ella se queda muda. Se levanta en silencio. Se viste. Luego le da un besito a mi pene, mientras le dice: "Gracias!". Yo sigo haciéndome el dormido. Mi ligue sale de la habitación y finalmente se despide con un portazo suave pero contundente. De un gesto atrapo mi pene con mis manos.

- Hijo de la gran puta!!!!
- Arhghghhh!
- ¿Se puede saber de que vas?
- Era una buena chica. Había que ayudarla.

Me levanto y entro en la cocina, cojo el rallador del queso y lo aproximo a mi miembro que ahora tiembla y se hace pequeño.

- Te voy a rallar como si fueras un queso "gruyère"
- Nooooooooo
- Que sea la última vez que le hablas a una amante mía.
- Sí... lo siento.
- Serás capulllo.
- Lo siento.... lo siento...

Agotado dejo caer el rallador en el suelo. Luego me siento en un pequeño taburete. La luz del amanecer entra por la ventana. Estoy desnudo, solo y mi pene solloza.




Gracias a Alfred Perry por su colaboración desinteresada.

martes, 21 de junio de 2011

conversaciones con mi pene (V)


- Este mundo necesita una revolución, hay que acabar con esta falsa democracia, salir a la calle y reclamar nuestros derechos de igualdad y justicia; Quemar coches, meter LSD en el agua corriente e inventar un nuevo sistema. Ella me mira con ojos enamorados y me abraza después de mi pequeño discurso. Me hace el amor dulcemente pero sin piedad. Si no fuera por las hippies y por las punkis (macarras) yo aún sería virgen. A la mañana siguiente, me visto, le doy cuatro besos, uno en cada mejilla y me marcho. En la calle soy ajeno al bullicio y pienso en un nuevo orden político del que yo soy el líder indiscutible. De repente mi pene me habla con su voz de pito habitual:

- ¿Cuantas revoluciones llevamos?
- No. En serio. NO voy a hablar de política contigo.
- Miles de revoluciones para mejorar este mundo y el mundo sigue siendo igual de injusto y malparido.
- Que algunos hayan fracasado no quiere decir nada...
- Comunismo, capitalismo, anarquismo. La humanidad sigue sin encontrar un sistema que le organice en paz y justicia.
- La democracia...
- ...es una utopía que se levanta encima de un cementerio de pobres y enfermos.
- Bueno... habría que inventar un sistema nuevo...
- ¡Ah! ¿Sí? ¿Cual?
- Mmm.... está bien. Por primera vez voy a darte la razón. Es cierto. La humanidad nunca encontrará un sistema que funcione.
- Exacto. El fallo es que en realidad siempre es el mismo sistema.
- ¿A qué te refieres?
- La culpa no la tienen las ideologías, ni las corrientes políticas, la culpa es que siempre han sido promulgadas por los mismos.
- Los malditos cerdos avariciosos y egoístas, ansiosos de poder...
- Los hombres.
- Si eso...
- Entonces si los hombres han fallado démosle el poder a las mujeres.
- ¿Qué?
- Cambiemos la proporción de mandamases (Según la Unión Interparlamentaria, las mujeres componen sólo un 17,4% de los puestos legislativos del mundo) por cada mujer pongamos un hombre y veamos que pasa. No se ha probado nunca jamas en la historia de la humanidad.
- Estás delirando…
- Miles de años de fracaso masculino, de guerras egocéntricas para ver quien la tiene más grande. Yo he estado lo más adentro que se puede de una mujer y sé la verdad: una mujer nunca dejaría morir a sus hijos pero tampoco mataría a los hijos de otras madres. Las mujeres son sensibles, listas y cuidadoras de todo lo que les rodea...Eso sería una revolución. Un cambio de verdad.
- ¿Polla?
- ¿Sí?
- Cállate.
- ¿Por qué?
- ¡¡No entiendes que no puedo tener una polla feminista!!
- ¡ARRIBA LAS MUJERES!
- No grites! La gente nos mira.
- ¡QUÉ NOS MIREN QUE NOS ESCUCHEN! ¡MUJERES DEL MUNDO DEJAD DE LEER EL COSMOPOLITAN Y LA VOGUE, DEJAD DE PREOCUPAROS POR ESE GRAMO DE MÁS, O POR ESA SOMBRA DE OJOS, TIRAD A LA BASURA LA SAGA DE CREPÚSCULO Y LEED A VALERIE SOLANAS! ¡LEVANTAD UN NUEVO PODER Y REGID ESTE MUNDO!
- ¡POR FAVOR! ¡¡¡CÁLLLATE!!!¡
- EN EL 2007 SOLO HABÍA EN EL MUNDO ONCE MUJERES JEFAS DE ESTADO: Michelle Bachelet en Chile, Helen Clark en Nueva Zelanda, Luisa Diogo en Mozambique, Ellen Johnson-Sirleaf en Liberia, Tarja Kaarina Halonen en Finlandia, Gloria….
- ¡¡¡ME VOY A AFICIONAR AL SEXO URETRAL!!!
- ¡¿Qué…?!
- Sexo uretral. ¿Qué prefieres un mondadientes, o empezamos directamente introduciendo un boli bic?
- Nooo… eso nooo…
- Pues a callar.
- Eso es una dictadura.
- Sexo uretral. Te sentirás como una mujer…
- Está bien… ya me callo.
- Perfecto.
- Tirano machista.
- ¡A callar!
- ¡Cerdo Fascista!
- Sexo uretral.
- …..

jueves, 19 de mayo de 2011

Conversaciones con mi pene (IV)



Llamo. Espero. Ella NO contesta y cuelgo el teléfono. Me dispongo a llamar de nuevo.
De pronto oigo una voz de pito. ¿Quién me habla? ¡No! ¡No puede ser! Es otra vez mi pene:

- ¡No insistas!
- ¿Te he pedido tu opinión? Metomentodo.
- ¿Has visto nunca un pene que no intente meterse en todo? (se ríe)
- No tiene gracia.
- No la llames más.
- Mira, colgajo desgraciado, necesito hablar con ella.
- Por eso te digo que no la llames.
- ¿Si no la llamo como voy a hablar con ella?
- Psicología inversa.
- Cállate.
- Para convencer a alguien solo tienes que darle la razón.
- Claro. No la llamo y así podré hablar con ella.
- Exacto. Ella te llamará. Nadie se escapa si no le persiguen. A igual que no se persigue a nadie que no se escape.
- Ella no se esta escapando de mí.
- Es lo que te digo, entonces no la persigas.
- Me estás liando. Joder. ¿Por qué no cierras el pito?
- La indiferencia es el más grande de los afrodisiacos.
- Tus frases están un poco sobadas.
- Pero son ciertas.
- Y ahora es cuando me cuentas una teoría.
- Exacto. El mundo avanza gracias al conflicto. Luz, sombras. Sal, azúcar. Mete y saca. Todo se complementa. Haz el contrario y recibirás las cosas de frente. Basta que tengas que trabajar para que todo el mundo quiera ir de fiesta. Basta que tengas el día libre para que nadie te llame con ningún plan. El día que llevas la peor ropa interior es el día que conoces a alguien y te propone sexo. Cuando robas, en plan descarado, no te pillan pero si disimulas, te pillan de lleno. Si coges los condones, esa noche no follas. Si limpias el coche, llueve. Si no esperas nada, te pasa de todo. Si persigues...
- ¡Vale! ¡Lo admito! Tienes razón. Pero... no puedo... no puedo racionalizarlo todo. Me gana el impulso. ¡Voy a llamarla porque la quiero con locura y con todo mi corazón! ¡Puede que ahora esté follando con algún negro de rabo kilométrico! ¡¿Lo entiendes?! ¡¡¡¿¿¿LO ENTIENDES???!!!
- Todo el mundo asocia el amor con la locura, el impulso, la sangre y el corazón. Todo el mundo piensa que eso es lo correcto y convierte el amor en un bonito atenuante para un juicio de crimen pasional. La gente sigue amando impulsivamente y así les va. Todos se la pegan. ¿Por qué el amor no se asocia al cerebro? ¿Por qué "pensar" es lo contrario de "amar"? Un cerebro con una flecha clavada podría ser un fabuloso símbolo del amor. A lo mejor si utilizarás la psicología inversa...
- ¡Cállate! ¡¡¡CALLATE!!! Maldita micropicha, qué te parece si te meto en un enchufe. Para probar.
- Pero...
- No te asustes. Será como un "electroshock" sexual. Tiene buena pinta.
- ¿No hablarás en serio?
- Si no callas tu boca te aseguro que hablo en serio.
- No es justo.
- Silencio.
- Pero...
- ¿220voltios?
- Ya me callo.
- Así me gusta.

(silencio)

Descuelgo el teléfono. Marco por enésima vez su número. Espero. Se oye la señal pero NO contesta. Cuelgo. Oigo a mi pene suspirar junto a mi suspiro. Enciendo el clásico cigarrillo depresivo. El silencio y el humo lo llenan todo.



Ilustración de Peter Ink

martes, 29 de marzo de 2011

Conversaciones con mi pene (III)

Me despido de ella frente al taxi que la alejará de mí. Cuando se arrastra por la tapicería, puedo verle las braguitas. Mi pene da un brinco. Ella se da cuenta y con un gesto coqueto se recoloca su mini falda. Me quedo fuera. Le pregunto: "¿Seguro que no quieres venir a mi casa a ver los arabescos de mi techo?" ¡No! Cierra la puerta con tanta fuerza que el aire me despeina. Tiene novio y no quiere serle infiel. El taxi se aleja y me quedo plantado como una bandera: La bandera del tontolaba mundial. Mi pene empieza hablarme como es habitual con su impertinente voz de pito.

- ¡Qué chica más guapa!
- Cállate.
- Es bonito que haya gente que aún crea en la fidelidad, no te parece...
- Me parece un incordio.
- Yo creo que le gustabamos y mucho... pero el amor que siente por su pareja es tan grande... tan sacrificado....
- Es tan estúpido.
- No es tan estúpido.
- Vivir encarcelado, con las puertas cerradas a una sola persona, es como no poder viajar porque uno es de Hospitalet y Hospitalet es lo mejor.
- Tu que sabrás si nunca has sido fiel...
- ¿Fiel a quién?... porque yo soy muy fiel a mí mismo.
- Nunca has amado de verdad.
- Mira picha floja, yo creo en el amor pero no en la fidelidad. No necesito prohibir nada a nadie, ni jurar nada que no pueda mantener para demostrar mi amor. No necesito guardar a nadie en una caja. Quiero entenderla y que me entienda, quiero compartir y ayudar, pero no quiero empezar con la política de restricciones. Ya es triste que haya fronteras en el mundo como para que pongamos fronteras en el amor.
- ¡¡¡Puajjjj!! ¡Qué chorradas dices! Fronteras en el amor. ¡Puajjjj!
- Deja de escupir me vas a dejar los calzoncillos hechos una piltrafa.
-¡Qué asco de discurso autodefensivo! ¡Qué barata defensa de la inmoralidad y la superficialidad! Sólo con el sacrificio y el respeto se puede llegar a conocer el amor auténtico. ¿Para qué quieres acostarte con otras personas si verdaderamente, ¡Eh! verdaderamente amas a alguien.
- Creer que las personas se deben algo, las unas a las otras, no es amar es crear una dependencia.
- Lo que pasa es que antes sólo había un canal de televisión y ahora hay tropecientos. Lo que pasa es que antes había una docena de galletas distintas y ahora hay miles, lo que pasa es que antes había unas pocas opciones y ahora hay demasiadas. Yo le llamo la generación zapping... zap aquí, zap allá, zap aquí...
- ¿Te acuerdas cuando era pequeño y sin querer te pille con la cremallera?
- S...í...
- Pues será mejor que te calles.
- Esta bien...
- ¡Sht!
- .... pero...
- ¡A callar!
- ....
- (murmurando) ¿Y ahora qué? Son las tres de la mañana y estoy aquí chutando latas. ¡Qué desastre de noche!
- (en voz baja) ¡¿Oye...?!
- (con paciencia) ¿Quééeéé....?
- A mí también me sabe mal que no haya querido estar con nosotros.
- ...
- Yo estoy del mismo bando.
- Pues no lo parece...
- Sólo opino distinto pero ya sabes que me gustas.
- ¡Calla...polla, tu también me gustas...!
- ¿Por qué no vamos a casa, tu y yo y ...
- ... y nos masturbamos pensando en ella?
- Síííí...
- ¡Es un plan genial! ¡Taxi!
- Te quiero
- Yo también te quiero.


Ilustración: Matías Sánchez.

sábado, 19 de marzo de 2011

Conversaciones con mi pene (II)


Me despierto al lado de su apetecible cuerpo. Mi pene se pone duro como una piedra. Ella se gira y me pide que me vaya. ¿Qué ocurre? Necesito estar sola, dice muy seria. ¿Pero qué ha pasado? No no es culpa tuya, en realidad estoy enfadada conmigo misma. ¿Contigo misma? Le acaricio las nalgas pero no responde a mis caricias. Me levanto. Me visto y salgo de su casa con un portazo que hace caer los cuadros de todo el edificio. En la calle el día se pone en marcha y de pronto mi pene empieza a decir tonterías con su habitual voz de pito:

- No te enfades
- Preferiría que te comportaras como un pene normal. Es decir calladito.
- Pero no te enfades.
- Fue ella la que me llamó ayer y ahora me echa de su casa como si fuera un violador. ¡Son las siete de la mañana!
- Pobrecita está confusa.
- Ayer no parecía confusa cuando te hizo un bonito pijama de saliva...
- Mmmmm....
- ¡...Y hoy nos envía al cuerno!
- Yo le llamo la era de la mujer Géminis. ¡El Geminismo!
- Otra teoría de las tuyas no, ¡Por favor!
- La contradicción es el sentimiento más común en la mujer del siglo XXI
- ¿Por qué no te callas?
- La mujer de por si ya es contradictoria. Cuando dice que "sí" es que "no". Cuando dice "no sé" es que "no". Y cuando dice "sí"... ni ella sabe lo que significa.
- Me aburres.
- Antes, la mujer (desafortunadamente) vivía bajo el yugo del machismo pero ahora en el siglo XXI, la mujer es como un adolescente que acaba de cumplir 18 años. El mundo entero se le abre por completo, ya puede hacer lo que le de la gana... pero a la vez que quiere ser libre y adulta también se siente sola y desprotegida como una niña y teme abandonar su antigua posición. No es gratuito que Géminis sea el signo de la adolescencia y la contradicción.
- La gente nos mira y nos señala. NO es normal que salga una voz de mi bragueta, ¿Lo entiendes?
- La mujer moderna quiere ser libre e independiente pero ansía con toda su alma un hombre que la cuide y permanezca a su lado. La mujer moderna quiere triunfar en el trabajo, follar con todo "quisqui" y a la vez quiere formar un hogar y tener un millón de hijos. La mujer moderna quiere ser reconocida por sus capacidades intelectuales pero le tiemblan las piernas ante una nueva crema, un vestido de Chanel o una portada del VOGUE. La mujer moderna quiere que le tiren del pelo pero que a la vez le hagan mimos y caricias. En una palabra: Geminismo.
- ¿Te crees muy listo, no?
- Hay algunas mujeres que llevan las dos vidas y viven agotadas, fuera de si mismas. Y las hay que van cambiando de parecer cada segundo, como la que nos acaba de echar. Nos toca ser comprensivos....
- ¡Oh mira! ¡Una tienda de piercings!
- ¿Eh?
- Podría entrar y ponerme un piercing de dos toneladas en el glande.
- No... por favor....
- Entonces estarás calladito y dejarás de decir chorradas, ¿No?
- Sí... sí... pero no te enfades con ella... es una buena chica y en el fondo nos quiere...
- ¿Piercing?
- No... no... ya me callo.
- Así me gusta.
- ....

lunes, 7 de marzo de 2011

Conversaciones con mi pene (I)



Su beso de despedida sabe a resaca de ginebra. Esto ha sido todo. Ni un teléfono, ni un nombre para el Facebook. Una noche de sexo y complicidad es suficiente. Salgo a la calle, la luz del sol deja mis ojos como dos huevos fritos y mi pene empieza a quejarse con voz de pito:

- Se podría fabricar una bombilla que durara toda la vida. ¡Toda la vida! Pero claro, eso no sería beneficioso para la industria.
- No seas un rabo pesado. No empieces con tus filosofías de saldo.
- Así que las empresas fabrican bombillas programadas para durar entre 1000 y 8000 horas.
- ¡Cállate!
- Epson, por ejemplo, pone un chip en sus impresoras para que cuando hayas imprimido un numero X de copias las impresoras se bloqueen, sean inservibles y tengas que comprarte otra.
- Mira pene mío: No tengo ganas de escucharte. En serio. La gente me mira. Se piensan que estoy loco, que hablo solo. Así que cállate.
- Cuando compras una camisa del Zara o del H&M ya sabes que no va a durar más de cinco lavados. Pero bueno, es barato, bonito y dura lo que dura la moda. Vivimos rodeados de obsolescencia programada. Nos hemos acostumbrado a que las cosas no duren nada. Ni siquiera nos enfadamos cuando algo se estropea. No lo reparamos, lo tiramos y compramos otras.
- ¿Te aprieta el pantalón o qué te pasa? ¿Por qué no chapas la boca?
- Compramos y tiramos en la misma proporción. Las cosas duraderas ya no existen. Ni los muebles duran para siempre.
- ¿Se puede saber a dónde quieres llegar?
- A la obsolescencia programada del amor.
- ¿Qué?
- También le llamo consumismo del amor.
- Pero...
- Te cansas de las personas con las que te acuestas justo después de acostarte. Si encuentras a alguien especial, te dura un par de años. Claro que no puedo culparte. Cambias de sistema operativo cada dos años, cambias de ropa cada temporada, cambias de formato para ver pelis cada año, cambias de móvil cada año... Estás acostumbrado a la novedad, a estrenar, a desear y a obtener constantemente; si la cosa no funciona la desechas, no pruebas a arreglarla, ¿para qué? el mercado esta lleno de cosas nuevas y buscas otra y otra en cada momento. Y haces lo mismo con el amor.
- ¡Te quieres callar, maldita polla!
- No digo que sea mejor ni peor. Tus padres tenían cosas que duraban para siempre como esa radio en casa de tu abuela y su amor también era para siempre...
- ¿Qué quieres? ¿Qué te ponga un condón? ¿Qué me acueste con abuelas? ¿Quieres que practique zoofilia? ¡EH! ¿Qué quieres que haga para que te calles?
- Zoofilia, no... por favor...
- Entonces cállate o te meto en algún sitio que ni te imaginas....
- No... no.. ya me callo...
- Asi me gusta...
- Pero esta ultima chica era muy maja. Nos miraba de una manera especial y...
- ¿Zoofilia?
- No... no... ya me callo.
- Maldito pene. ¿Qué te has pensado, que soy de los que piensan con la polla?
- Lo siento.
- A callar.
- ....



Ilustración Peter Ink