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viernes, 20 de abril de 2012
domingo, 11 de diciembre de 2011
Barba.

Me he dejado barba demasiado tiempo. Cuando me afeito, no me encuentro conmigo mismo, hay otra persona, un desconocido, que me mira desde el espejo y que no se parece en nada a mí. Es viejo, feo y calvo.
De pronto me acuerdo de una historia dónde un tipo juega con la Muerte al Parchís con un dado que no tiene el número cinco.
En estos casos no hay nadie a quien acudir. Los médicos me darán pastillas (legales) , los curas me perdonarán (no sé de que) y mis amigos comprensivos y optimistas (con mis problemas) me animarán a seguir con un "tú puedes", "míratelo por el lado bueno" o "apúntate a Pilates". Así que opto por solucionar mi falta de identidad de la manera más fácil: Dejándome otra vez barba.
sábado, 10 de julio de 2010
Policía del amor
P: Buenas tardes. Policía del amor. ¡Documentación!
X: Pero... ¿Hay algún problema señor agente?
P: No, es simplemente inspección rutinaria. Documento nacional de identidad y libro de familia.
X: ¡Ostras! El DNI si que lo llevo (se lo entrega) pero el libro de familia....
P: Ya veo... (mira el DNI) ¿Tiene usted mas de treinta años y todavía no ha formado una familia ?
X: Eh... no, señor agente.
P: Empezamos bien. ¿Tiene usted novia?
X: No...
P: (negando la cabeza). ¿Y se puede saber de dónde viene?
X: Vengo de...
P: ¿Ha estado usted con una amante...?
X: ¡No que va!... vengo de ver a mis... abuelos...
P: Usted se piensa que soy idiota.
X: No... señor agente...
P: Las pruebas son evidentes. Cara de idiota. Manchas de carmín en la camisa. Un chupetón en lado izquierdo de la zona del cuello. ¿Puede usted levantarse la camisa?
X: Hombre señor agente, es que...
P: Podemos hacer esto con el procedimiento normal, usted me acompaña a comisaria, y allí le hacemos las pruebas correspondientes. Ya sabe, intimadación, vejación, tortura psicológica, palizas con toallas mojadas... O, simplemente, puede usted colaborar y todos nos ahorramos muchas molestias. Usted decide.
X: Sí... claro (se levanta la camisa).
P: Aha... me lo temía. El sujeto presenta un moratón en la zona intercostal, lado izquierdo. Herida de uñas en la zona lumbar derecha de profundidad moderada. Muy bien. Va a contarme la verdad o le meto un puro que se caga.
X: Lo siento señor agente. Vengo de casa un ligue.
P: (respiración profunda) ¿Es la primera vez?
X: ¿La primera vez que ligo?
P: A ver... ¡Cuanta paciencia! ¿Es la primera vez que acometen el acto sexual?
X: Sí... la conocí ayer por la noche.
P: ¿La primera noche y ya consuman el acto sexual?
X: Lo siento...señor agente...
P: ¿Supongo que piensa volver a llamarla?
X: No tenía pensado... bueno, sí claro, por supuesto.
P: Tendré que multarle.
X: ¿Por qué señor agente?
P: Está usted acusado de copulación con alevosía y falta de sentimiento amoroso, relación esporádica sin intención de repetición, y negación de oportunidad romántica. ¡Y encima usted no tiene pareja! ¡Menudo sinvergüenza!
X: ¿Sería peor si tuviera pareja, no?
P: Será mejor que se calle.
X: Sí señor.
P: ¿Se da cuenta de que si todo el mundo hiciera como usted el mundo sería un caos?
X: No... digo sí, sí!
P: Le pondré tres multas, así aprenderá. Y alégrese de que no compruebe su nivel de frivolidad.
X: Pero señor agente, he tenido una novia durante cuatro años. Y ahora... me cuesta...
P: ¿Cuando hace de eso...?
X: Un año y medio.
P: El atenuante prescribe al pasar un año. Si usted hubiera leído el código, ahora yo no tendría que explicárselo. Usted como ciudadano está obligado a encontrar el amor de su vida para formar una familia. A los misántropos y a los anacoretas como usted hay que tenerlos bajo control.
X: Pero no me multe...me apuntaré al meetic... a clases de salsa....llamaré a mi exnovia...
P: No estaría mal. Pero eso no le excluye de la multa. La ley es la ley. Aquí tiene sus denuncias.
X: Vaya...
P: Y que sepa que la próxima vez no tendrá tanta suerte... Váyase a casa, dúchese, madure e intente formar una familia. ¡Maldita sea!
X: Si señor, gracias señor.
P: Policia del amor: Proteger y servir. Circule.
X: Pero... ¿Hay algún problema señor agente?
P: No, es simplemente inspección rutinaria. Documento nacional de identidad y libro de familia.
X: ¡Ostras! El DNI si que lo llevo (se lo entrega) pero el libro de familia....
P: Ya veo... (mira el DNI) ¿Tiene usted mas de treinta años y todavía no ha formado una familia ?
X: Eh... no, señor agente.
P: Empezamos bien. ¿Tiene usted novia?
X: No...
P: (negando la cabeza). ¿Y se puede saber de dónde viene?
X: Vengo de...
P: ¿Ha estado usted con una amante...?
X: ¡No que va!... vengo de ver a mis... abuelos...
P: Usted se piensa que soy idiota.
X: No... señor agente...
P: Las pruebas son evidentes. Cara de idiota. Manchas de carmín en la camisa. Un chupetón en lado izquierdo de la zona del cuello. ¿Puede usted levantarse la camisa?
X: Hombre señor agente, es que...
P: Podemos hacer esto con el procedimiento normal, usted me acompaña a comisaria, y allí le hacemos las pruebas correspondientes. Ya sabe, intimadación, vejación, tortura psicológica, palizas con toallas mojadas... O, simplemente, puede usted colaborar y todos nos ahorramos muchas molestias. Usted decide.
X: Sí... claro (se levanta la camisa).
P: Aha... me lo temía. El sujeto presenta un moratón en la zona intercostal, lado izquierdo. Herida de uñas en la zona lumbar derecha de profundidad moderada. Muy bien. Va a contarme la verdad o le meto un puro que se caga.
X: Lo siento señor agente. Vengo de casa un ligue.
P: (respiración profunda) ¿Es la primera vez?
X: ¿La primera vez que ligo?
P: A ver... ¡Cuanta paciencia! ¿Es la primera vez que acometen el acto sexual?
X: Sí... la conocí ayer por la noche.
P: ¿La primera noche y ya consuman el acto sexual?
X: Lo siento...señor agente...
P: ¿Supongo que piensa volver a llamarla?
X: No tenía pensado... bueno, sí claro, por supuesto.
P: Tendré que multarle.
X: ¿Por qué señor agente?
P: Está usted acusado de copulación con alevosía y falta de sentimiento amoroso, relación esporádica sin intención de repetición, y negación de oportunidad romántica. ¡Y encima usted no tiene pareja! ¡Menudo sinvergüenza!
X: ¿Sería peor si tuviera pareja, no?
P: Será mejor que se calle.
X: Sí señor.
P: ¿Se da cuenta de que si todo el mundo hiciera como usted el mundo sería un caos?
X: No... digo sí, sí!
P: Le pondré tres multas, así aprenderá. Y alégrese de que no compruebe su nivel de frivolidad.
X: Pero señor agente, he tenido una novia durante cuatro años. Y ahora... me cuesta...
P: ¿Cuando hace de eso...?
X: Un año y medio.
P: El atenuante prescribe al pasar un año. Si usted hubiera leído el código, ahora yo no tendría que explicárselo. Usted como ciudadano está obligado a encontrar el amor de su vida para formar una familia. A los misántropos y a los anacoretas como usted hay que tenerlos bajo control.
X: Pero no me multe...me apuntaré al meetic... a clases de salsa....llamaré a mi exnovia...
P: No estaría mal. Pero eso no le excluye de la multa. La ley es la ley. Aquí tiene sus denuncias.
X: Vaya...
P: Y que sepa que la próxima vez no tendrá tanta suerte... Váyase a casa, dúchese, madure e intente formar una familia. ¡Maldita sea!
X: Si señor, gracias señor.
P: Policia del amor: Proteger y servir. Circule.
sábado, 12 de junio de 2010
9 malos pensamientos
En algunas situaciones no puedo evitar pensar mal. E aquí nueve ejemplos:
1- Cuando veo una mujer con un perro enorme, siempre pienso que la mujer se folla al perro.
2- Cuando me presentan a una familia que vive en el campo, en una masia, siempre pienso que estos follan entre ellos.
3- Cuando una dependiente se arrodilla delante mio y me toma las medidas de un pantalón, Siempre pienso que soy su amo y que ella es mi esclava.
5- Cuando veo a un cura, un obispo o un cardenal, siempre pienso que es pedrastra, coprófago, acrotomofílico, anofelorastiáco, etc... etc....
6- Cuando veo a una mujer con uniforme de la guardia urbana o de la policía, siempre pienso que es una severa dominatrix a la que le encanta utilizar la porra y las esposas.
7- Cuando veo a una chica sonreír en el metro, siempre pienso que lleva bolas chinas en la vagina o el ano o que se ha puesto un tanga al reves.
8- Cuando veo a una cajera de supermercado, una dependiente del fnac, una empleada de "la Caixa", una dependiente de una tienda de golosinas o una profesora de parvulario, siempre pienso en sexo anal.
9- ... y finalmente, siempre pienso que mientras lees mi blog, te acaricias el sexo hasta llegar al orgasmo.
1- Cuando veo una mujer con un perro enorme, siempre pienso que la mujer se folla al perro.
2- Cuando me presentan a una familia que vive en el campo, en una masia, siempre pienso que estos follan entre ellos.
3- Cuando una dependiente se arrodilla delante mio y me toma las medidas de un pantalón, Siempre pienso que soy su amo y que ella es mi esclava.
5- Cuando veo a un cura, un obispo o un cardenal, siempre pienso que es pedrastra, coprófago, acrotomofílico, anofelorastiáco, etc... etc....
6- Cuando veo a una mujer con uniforme de la guardia urbana o de la policía, siempre pienso que es una severa dominatrix a la que le encanta utilizar la porra y las esposas.
7- Cuando veo a una chica sonreír en el metro, siempre pienso que lleva bolas chinas en la vagina o el ano o que se ha puesto un tanga al reves.
8- Cuando veo a una cajera de supermercado, una dependiente del fnac, una empleada de "la Caixa", una dependiente de una tienda de golosinas o una profesora de parvulario, siempre pienso en sexo anal.
9- ... y finalmente, siempre pienso que mientras lees mi blog, te acaricias el sexo hasta llegar al orgasmo.
miércoles, 5 de mayo de 2010
la rebelión de los niños
Los padres y los maestros fueron los primeros en darse cuenta de que algo había cambiado. Cuando un adulto se dirigía a un niño, fuera cual fuera la situación, éste se quedaba quieto, y le miraba, callado, como si estuvieran pensando en algo muy profundo. Después, simplemente, dejaba de prestar atención, sonreía y volvía a hacer lo que estaba haciendo. Los mayores insistían, rompían en cólera, les forzaban e incluso los maltrataban. Pero los niños habían dejado de hacerles caso a los adultos.
La desconexión era tan fuerte que los niños sólo hablaban entre ellos, en extraños idiomas que ninguna persona mayor podía comprender. Se reían, discutían, jugaban y vivían ajenos a cualquier mundo que no fuera el suyo. Padres, educadores, pedagogos, psicólogos, psiquiatras y científicos de todo el mundo mutipicaban sus teorías, pero ninguno de ellos comprendía lo que estaba pasando.
Pronto, el mundo se dio cuenta de que los niños ya no querían aprender nada, ni hacer caso a nadie y que incluso obligándoles no se obtenía ningún resultado. Las escuelas cerraron y la educación dejó de existir. A medida que los niños crecían sin ser educados, el mundo iba cambiando por completo. Los adultos-educados se hicieron mayores y en poco más de medio siglo habían desaparecido por completo. Las nuevas generaciones de niños no-educados poblaron el planeta y lo convirtieron en su reino. Un reino salvaje, dominado por la locura, el caos y la libertad.
sábado, 5 de septiembre de 2009
Faces
Es fácil. Pones aceite en una paella y enciendes el fuego. Te embadurnas la cara con harina, preferiblemente harina de galleta mezclada con huevo. Luego pones la cara en la paella durante unos minutos hasta que quede doradita. ¡Alehop! Eres el hombre croqueta. Las chicas se vuelven locas. Te encuentra atractivo, cool y crujiente. Todas quieren pasar la vida contigo. Algunas incluso te quieren comer la cara. Si eso ocurre, tu calavera se queda a la vista. Pero eso también mola mazo. A todo el mundo le gustan las calaveras. Ahora tu cara combina como nunca con una chaqueta de cuero negro. En las discotecas, la luz de neón resalta el fósforo de tu cráneo y nadie se atreve a llevarte la contraria. Puede que a tu padres no les guste tu nuevo look, seguro que han leído cosas muy malas sobre las calaveras, pero para ello puedes enrollarte una venda de farmacia, conjuntarla con unas bonitas ray-ban polarizadas y hablarles de un injusto accidente con un conductor borracho que se echó encima tuyo a 200km por hora. Puede que se apiaden de ti y te paguen una operación para que un médico alcohólico te injerte una careta de Mickey Mouse que te servirá para encontrar trabajo en fiestas de cumpleaños infantiles o en orgías con gente de la clase más alta de tu ciudad. No obstante, puede que a tu novia no le guste fornicar con un ratón antropomórfico y entonces tendrás que cortar con ella y buscar una chica que te quiera tal y como eres (ahora) sino siempre puedes optar por la cirugía estética para que te pongan la cara de Goofy. Ya sabes, a las chicas les vuelve locas, casi más que cuando llevabas el look croqueta.
miércoles, 12 de agosto de 2009
La infelicidad
Llevaba trece días caminando. El frió y el cansancio empezaban a destrozarle. Se sintió perdido y absurdo en aquella aventura.Pensó en su mujer y en la casa dónde vivía. Se imaginó plácidamente sentado en su sofá leyendo la prensa con el televisor encendido.
Su precioso amor descansaba a su lado mientras en la cocina un pavo relleno con ciruelas se cocía a fuego lento. Se paro en medio de la tundra y dijo a sus adentros: -¡Basta! Tengo que volver a casa.¡ Se acabó vagar por el mundo!-
Cuando volvió a casa, la calefacción le irritaba las orejas. El televisor escupía publicidad y el periódico sólo hablaba de cosas que ocurrían en otro lugar. La casa olia a carne cocida con ciruelas. A su lado, su mujer le sonreía forzadamente para disimular el tremendo aburrimiento que compartían. Se quedo con los ojos perdidos en el ficus de plástico e imaginó la tundra, la libertad, la aventura, el enfrentamiento con la propia naturaleza. Se levantó de un solo gesto y dijo a sus adentros: "¡Basta! Tengo que irme de casa. Se acabó...¡Voy a vagar por el mundo!-
Llevaba trece días caminando...
Su precioso amor descansaba a su lado mientras en la cocina un pavo relleno con ciruelas se cocía a fuego lento. Se paro en medio de la tundra y dijo a sus adentros: -¡Basta! Tengo que volver a casa.¡ Se acabó vagar por el mundo!-
Cuando volvió a casa, la calefacción le irritaba las orejas. El televisor escupía publicidad y el periódico sólo hablaba de cosas que ocurrían en otro lugar. La casa olia a carne cocida con ciruelas. A su lado, su mujer le sonreía forzadamente para disimular el tremendo aburrimiento que compartían. Se quedo con los ojos perdidos en el ficus de plástico e imaginó la tundra, la libertad, la aventura, el enfrentamiento con la propia naturaleza. Se levantó de un solo gesto y dijo a sus adentros: "¡Basta! Tengo que irme de casa. Se acabó...¡Voy a vagar por el mundo!-
Llevaba trece días caminando...
jueves, 2 de julio de 2009
¡CRASH!
Los gitanillos esperan sentados a un lado de la pista de metal. Sólo tienen dos cosas que hacer: Matar a algún pardillo que se le ocurra cruzarse con su camino; y dos, cruzarse con algún pardillo para matarle por el camino.
Una oronda taquillera desganada me escupe un par de fichas a cambio de toda mi semanada. Las piernas me tiemblan y algunos quillos ocupan sus posiciones...
Como no podía ser de otra maneran en esta historia hay una chica. Una chica de belleza bestial. La promesa de un mundo salvaje, lleno de aventuras y amor. Ella se codea con la flora y nata del quillerio nacional. Ella es la responsable de que los salvajes cometan las atrocidades más feroces. Ella es la culpable de que todos estemos allí dando lo mejor de nosotros. Su sonrisa es el premio. Un premio que solamente consigue el máximo ganador. El único superviviente. El macho alfa.
Tuve la desgracia de nacer en una familia cristiana, apostólica y romana. Clase media acomodada y subnormalizada por el trabajo y el dinero. Aqui y ahora, en un auto choque de feria, soy el máximo perdedor. No llevo tatuajes, mi piel es blanca como el protector solar que mi madre se ha encarga de untarme cada día que vamos a la playa, no llevo dientes de oro, ni chapas ni collares. Soy un burgués enclenque y cobarde, criado entre algodónes de azúcar y jarabes para la tos. Maldigo mi raza por no ser siquiera una raza. Maldigo mi árbol genealógico por crecer en un jardincito de flores. Ahora necesito furia, nervio, duende y una navaja cabritera.... pero en cambio sólo tengo miedo y unas inmensas ganas de volver a casa a jugar con mis juguetes. La chica salvaje no me mira. Los chicos salvajes no paran de mirarme; han escogido la presa y voy a morir ametrallado por sus autos de choque. Pero yo he venido aquí a luchar y a llevarme mi premio, aunque me cueste la vida.
Intento no pensar en el peligro. Sueño con tunear mi propio auto de choque: Fuego purpura , calaveras que lanzan puñales por lo ojos, un volante con piel de serpiente, alerones plateados y un spoiler cromado que advierte a los incautos de que van a morir.
Como en Mauthausen, suena una sirena y empieza la conducción.
Golpes certeros, golpes frontales prohibidos desde que se invento la feria; golpes bajos, golpes demasiado fuertes, golpes de pánico y golpes de ridículo. Ganas de llorar y escapar. ¡Dios! ¡Jesusito! ¿Mama? Tengo que ser fuerte. Los quinquis me aprisionan y se burlan de mí. Me cosen a golpes. Me quedo bloqueado en una esquina y algunos me escupen desde sus coches. Se cachondean, me señalan y me humillan. La chica me mira de reojo y se ríe con mis verdugos.
Suena la sirena. Y escapó del maldito lugar. Debería estar contento. Sigo vivo y no me persiguen.
Camino a toda prisa hacía mi casa. Respiró fuerte, aprieto los dientes, aprieto el culo y aprieto el corazón. Pero sobretodo, con fuerza desesperada, aprieto dentro de mi bolsillo, la ficha que aún me queda por gastar.
Una oronda taquillera desganada me escupe un par de fichas a cambio de toda mi semanada. Las piernas me tiemblan y algunos quillos ocupan sus posiciones...
Como no podía ser de otra maneran en esta historia hay una chica. Una chica de belleza bestial. La promesa de un mundo salvaje, lleno de aventuras y amor. Ella se codea con la flora y nata del quillerio nacional. Ella es la responsable de que los salvajes cometan las atrocidades más feroces. Ella es la culpable de que todos estemos allí dando lo mejor de nosotros. Su sonrisa es el premio. Un premio que solamente consigue el máximo ganador. El único superviviente. El macho alfa.
Tuve la desgracia de nacer en una familia cristiana, apostólica y romana. Clase media acomodada y subnormalizada por el trabajo y el dinero. Aqui y ahora, en un auto choque de feria, soy el máximo perdedor. No llevo tatuajes, mi piel es blanca como el protector solar que mi madre se ha encarga de untarme cada día que vamos a la playa, no llevo dientes de oro, ni chapas ni collares. Soy un burgués enclenque y cobarde, criado entre algodónes de azúcar y jarabes para la tos. Maldigo mi raza por no ser siquiera una raza. Maldigo mi árbol genealógico por crecer en un jardincito de flores. Ahora necesito furia, nervio, duende y una navaja cabritera.... pero en cambio sólo tengo miedo y unas inmensas ganas de volver a casa a jugar con mis juguetes. La chica salvaje no me mira. Los chicos salvajes no paran de mirarme; han escogido la presa y voy a morir ametrallado por sus autos de choque. Pero yo he venido aquí a luchar y a llevarme mi premio, aunque me cueste la vida.
Intento no pensar en el peligro. Sueño con tunear mi propio auto de choque: Fuego purpura , calaveras que lanzan puñales por lo ojos, un volante con piel de serpiente, alerones plateados y un spoiler cromado que advierte a los incautos de que van a morir.
Como en Mauthausen, suena una sirena y empieza la conducción.
Golpes certeros, golpes frontales prohibidos desde que se invento la feria; golpes bajos, golpes demasiado fuertes, golpes de pánico y golpes de ridículo. Ganas de llorar y escapar. ¡Dios! ¡Jesusito! ¿Mama? Tengo que ser fuerte. Los quinquis me aprisionan y se burlan de mí. Me cosen a golpes. Me quedo bloqueado en una esquina y algunos me escupen desde sus coches. Se cachondean, me señalan y me humillan. La chica me mira de reojo y se ríe con mis verdugos.
Suena la sirena. Y escapó del maldito lugar. Debería estar contento. Sigo vivo y no me persiguen.
Camino a toda prisa hacía mi casa. Respiró fuerte, aprieto los dientes, aprieto el culo y aprieto el corazón. Pero sobretodo, con fuerza desesperada, aprieto dentro de mi bolsillo, la ficha que aún me queda por gastar.
martes, 2 de junio de 2009
el sentido de la vida
Una noche, acostada a mi lado con su eterna sonrisa, Marta me dijo la siguiente frase:- "Cuando haya una hecatombe y se acabé el mundo, al final, sólo quedará un helado de fresa, un helado de nata y un helado de piña."- Luego, sonrío y se escondió tímida y divertida en mi regazo.En realidad, es una frase que no he logrado entender del todo pero tiene la particularidad de aparecer en mi cabeza cuando las cosas no van del todo bien. Me hace sonreír, me recuerda que el mundo es un absurdo y gigantesco sinsentido y que al final… bueno, al final sólo quedará un helado de fresa, uno de nata y uno de piña.
lunes, 1 de junio de 2009
argh!!!
¿Qué? ¿Qué quieres? ¡Dime! ¿Qué mierda quieres? Vienes a buscarme sin falta todos los putos Domingos... Oigo como te acercas con tu traje de cacerolas, arañando la pared, arrollando todo lo que se te interpone por el camino.
Soy tu víctima.
Te alimentas de mi miedo y de mi cansancio. Llenas mi esternón de hielo, inhalas mi oxígeno y luego me aprietas el cuello hasta que no oigo mi voz. Deja de contarme que soy un gusano. Un don nadie que tiene todo perdido. Deja de llamarme viejo e inútil y no me muestres el día de mañana como algo imposible de superar.
¡Vete! ¡Muérete! ¡No pienso ser tu mártir!
Conjuro a todas las fuerzas elementales del universo, a la fuerza que hay dentro de mí y a la clemencia del destino para que me ayuden a desterrarte, a pisotearte y a arrancarte el corazón. ¡Maldita angustia dominguera! No me comas vivo. Te lo suplico.
Soy tu víctima.
Te alimentas de mi miedo y de mi cansancio. Llenas mi esternón de hielo, inhalas mi oxígeno y luego me aprietas el cuello hasta que no oigo mi voz. Deja de contarme que soy un gusano. Un don nadie que tiene todo perdido. Deja de llamarme viejo e inútil y no me muestres el día de mañana como algo imposible de superar.
¡Vete! ¡Muérete! ¡No pienso ser tu mártir!
Conjuro a todas las fuerzas elementales del universo, a la fuerza que hay dentro de mí y a la clemencia del destino para que me ayuden a desterrarte, a pisotearte y a arrancarte el corazón. ¡Maldita angustia dominguera! No me comas vivo. Te lo suplico.
viernes, 1 de mayo de 2009
supervago

Me levanté porque estaba harto de dormir. Me dio mucho pereza ducharme y me eché en la cama. Al cabo de tres semanas sonó el móvil. Pero no contesté. Aún no había hablado conmigo mismo ¿cómo iba a hablar con los demás? Tenía hambre pero la nevera estaba vacía porque me había dado pereza ir al supermercado y hacer cola. Además, antes tenía que ir al cajero y eso sí que me daba auténtico palo. Me comí las migajas de unas patatas fritas que alguien había comprado y miré por la ventana. Se estaba bien. El aire de las 13h en el patio interior de una escalera es de lo más saludable.
Enseguida me cansé y me volví a echar en la cama. Treinta y dos horas después sentí cierta intranquilidad por no hacer nada. Me levanté y puse una canción en la microcadena pero no la escuché toda. Abrí la nevera y comí una loncha de queso seca que alguien había comprado. Fui al baño y mientras meaba sonó el teléfono. O una cosa o la otra. Acabé de mear y miré la llamada perdida. Los pesados del curro llevaban cientos, ¡qué digo cientos! ¡¡¡miles!!! de horas trabajando. La mayoría iban drogados de café y azúcar de bollería. Pensé en llamarles en una hora cuando estuviera un poco más lúcido y ellos más cansados.
Hojeé una revista y me acosté en la cama. Cerré los ojos. Dieciocho años más tarde volvió a sonar mi móvil. Sería mi chica o mi mejor amigo o mi padre y mi madre al mismo tiempo, no supe qué hacer y lo cogí. Eran los del trabajo. Querían saber si aceptaba dar unas clases en la Universidad. Les dije que estaba muy ocupado y que vería qué hacer. Insistieron. Les dije que lo pensaría y que les llamaría el... el.... el jueves, ¡NO! mejor el viernes y les colgué con la excusa de que no tenía cobertura y no entendía nada de lo que decían. Fui al baño. Allí pensé cómo olvidar todo aquello. En el baño se estaba bien. Sentado apaciblemente con un montón de tiempo para uno mismo. Dos horas más tarde me puse el pijama y me metí en la cama a leer pero se me cerraban los ojos. Dormí un par de horas con la luz encendida y luego, sonámbulo, me levanté a apagarla para volver a dormir en la más reconfortante oscuridad.
Enseguida me cansé y me volví a echar en la cama. Treinta y dos horas después sentí cierta intranquilidad por no hacer nada. Me levanté y puse una canción en la microcadena pero no la escuché toda. Abrí la nevera y comí una loncha de queso seca que alguien había comprado. Fui al baño y mientras meaba sonó el teléfono. O una cosa o la otra. Acabé de mear y miré la llamada perdida. Los pesados del curro llevaban cientos, ¡qué digo cientos! ¡¡¡miles!!! de horas trabajando. La mayoría iban drogados de café y azúcar de bollería. Pensé en llamarles en una hora cuando estuviera un poco más lúcido y ellos más cansados.
Hojeé una revista y me acosté en la cama. Cerré los ojos. Dieciocho años más tarde volvió a sonar mi móvil. Sería mi chica o mi mejor amigo o mi padre y mi madre al mismo tiempo, no supe qué hacer y lo cogí. Eran los del trabajo. Querían saber si aceptaba dar unas clases en la Universidad. Les dije que estaba muy ocupado y que vería qué hacer. Insistieron. Les dije que lo pensaría y que les llamaría el... el.... el jueves, ¡NO! mejor el viernes y les colgué con la excusa de que no tenía cobertura y no entendía nada de lo que decían. Fui al baño. Allí pensé cómo olvidar todo aquello. En el baño se estaba bien. Sentado apaciblemente con un montón de tiempo para uno mismo. Dos horas más tarde me puse el pijama y me metí en la cama a leer pero se me cerraban los ojos. Dormí un par de horas con la luz encendida y luego, sonámbulo, me levanté a apagarla para volver a dormir en la más reconfortante oscuridad.
ilustración de M.B.
sábado, 18 de abril de 2009
el misterio de la nariz creciente (contiene un consejo sexual)
Está claro. Me miro otra vez en mi reflejo. Mi nariz crece con el tiempo. Antes tenía la nariz grande y ahora es descomunal. ¿A qué se debe? Me conecto a Internet pero no encuentro ningún trastorno que tenga como síntoma el crecimiento descontrolado de la nariz. Un médico del seguro, después de descartar la mitosis cerebral, el cáncer de nariz y el síndrome de Dawn, confirma que mi crecimiento no se debe a ninguna enfermedad conocida.
Descarto las posibilidades fantásticas tipo Pinocho. Yo no miento. Quiero decir, miento igual que siempre con lo que el tamaño de mi nariz no debería variar.
Una mujer borracha me cuenta en un bar de mala muerte la teoría de que el tamaño de la nariz tiene que ver con el tamaño del miembro viril. Empiezo una investigación con ella. Sacamos conclusiones: cuando mi miembro crece mi nariz se mantiene en el mismo tamaño. La mujer es experta y me enseña una bonita técnica en la que mientras le como el ano introduzco mi superlativa nariz en su vagina. Esta claro que se aprovecha de mí, mientras el misterio de mi nariz creciente no se resuelve.
Preocupado, abandono el consumo de cocaína durante un mes pero los resultados son igual de preocupantes.
Calculo que mi napia se desarrolla dos milímetros a la semana, lo que quiere decir que dentro de dos años mi nariz será mas grande que el total de mi cuerpo.
Estoy tan preocupado que me encierro en mi casa a reflexionar. Pienso en mi vida, mi trabajo y el mundo en el que vivo y por fin veo la luz. Ya se lo que ocurre. Mi problema es que estoy hasta las narices de todo. Me relajo. Pido vacaciones. Compro una casa en el desierto de los monegros y mando a todo el mundo a tomar por el culo. Me alejo de la gente, de los incompetentes que me rodean, me alejo de la gilipollez urbana i la ineptitud imperante, del agobio y del estres. Es increíble, en una semana mi nariz vuelve a ser la misma y el problema ha desaparecido. Conclusión: era el mundo y la puta mierda de vida que llevo que me hinchaba las narices; y eso que sólo tengo una.
Descarto las posibilidades fantásticas tipo Pinocho. Yo no miento. Quiero decir, miento igual que siempre con lo que el tamaño de mi nariz no debería variar.
Una mujer borracha me cuenta en un bar de mala muerte la teoría de que el tamaño de la nariz tiene que ver con el tamaño del miembro viril. Empiezo una investigación con ella. Sacamos conclusiones: cuando mi miembro crece mi nariz se mantiene en el mismo tamaño. La mujer es experta y me enseña una bonita técnica en la que mientras le como el ano introduzco mi superlativa nariz en su vagina. Esta claro que se aprovecha de mí, mientras el misterio de mi nariz creciente no se resuelve.
Preocupado, abandono el consumo de cocaína durante un mes pero los resultados son igual de preocupantes.
Calculo que mi napia se desarrolla dos milímetros a la semana, lo que quiere decir que dentro de dos años mi nariz será mas grande que el total de mi cuerpo.
Estoy tan preocupado que me encierro en mi casa a reflexionar. Pienso en mi vida, mi trabajo y el mundo en el que vivo y por fin veo la luz. Ya se lo que ocurre. Mi problema es que estoy hasta las narices de todo. Me relajo. Pido vacaciones. Compro una casa en el desierto de los monegros y mando a todo el mundo a tomar por el culo. Me alejo de la gente, de los incompetentes que me rodean, me alejo de la gilipollez urbana i la ineptitud imperante, del agobio y del estres. Es increíble, en una semana mi nariz vuelve a ser la misma y el problema ha desaparecido. Conclusión: era el mundo y la puta mierda de vida que llevo que me hinchaba las narices; y eso que sólo tengo una.
sábado, 21 de febrero de 2009
un accidente cualquiera
El otro día un tren me pisó el pie. Estaba despistado mirando la sombra de un satélite y no miré al cruzar.
La ambulancia se me llevó entre cantos de sirenas. En el hospital me pusieron un excelente en cirugía: Diez puntos. La enfermera me besó toda la noche hasta que desperté del sueño. A los tres días me dieron el alta pero me dio el bajón. Al llegar a casa me deprimí y me escurrí por el desagüe de la ducha. Después de un "Dragón Khan" de cañerías, acabé en el mar rodeado de peces que hacían la ola. Sentí el desahogo de la soledad. Nadé como un nadador durante siete jornadas, siendo el siete un número simbólico. Llegué a la orilla de una playa y me hice el muerto. Más tarde me hice el resucitado. Luego aprendí a hacer fuego, a hablar con las piedras y a retocar en Photoshop. Por la noche un indígena llamado Jueves me preguntó qué tres cosas me llevaría a una ciudad abarrotada de gente. No supe que contestarle. Me retiré a mis aposentos y me dejé llevar por la corriente hasta que me electrocuté. A la mañana siguiente, una ligera brisa hacía girar la tierra o era la tierra que al girar levantaba una ligera brisa. Me quedé observando la sombra de un satélite y un tren me pisó el pie.
La ambulancia se me llevó entre cantos de sirenas. En el hospital me pusieron un excelente en cirugía: Diez puntos. La enfermera me besó toda la noche hasta que desperté del sueño. A los tres días me dieron el alta pero me dio el bajón. Al llegar a casa me deprimí y me escurrí por el desagüe de la ducha. Después de un "Dragón Khan" de cañerías, acabé en el mar rodeado de peces que hacían la ola. Sentí el desahogo de la soledad. Nadé como un nadador durante siete jornadas, siendo el siete un número simbólico. Llegué a la orilla de una playa y me hice el muerto. Más tarde me hice el resucitado. Luego aprendí a hacer fuego, a hablar con las piedras y a retocar en Photoshop. Por la noche un indígena llamado Jueves me preguntó qué tres cosas me llevaría a una ciudad abarrotada de gente. No supe que contestarle. Me retiré a mis aposentos y me dejé llevar por la corriente hasta que me electrocuté. A la mañana siguiente, una ligera brisa hacía girar la tierra o era la tierra que al girar levantaba una ligera brisa. Me quedé observando la sombra de un satélite y un tren me pisó el pie.
miércoles, 14 de enero de 2009
el increíble hulk contra depredador en matrix 3
El villano, el sempiterno villano me mira a los ojos. Me hipnotiza. Su oscura y turbia mirada me convence, me adicciona, me atrapa... Su voz se filtra en mi cerebro y dirige mis neuronas:- "Contarás hasta DIEZ y luego morirás"- el poderoso supervillano cierra los ojos y fallece. Me río de sus palabras. Saco mi puño ensangrentado de sus entrañas y lo levanto al aire en señal de victoria. Mi último golpe ha hecho efecto, le he partido en dos el corazón. He vencido al malo. He ganado. El bien por encima del mal. Al fin. Mi obra ha sido un éxito. Soy un héroe. Soy el héroe.
"UNO". ¡Dios! he dicho "uno". La hipnosis empieza a hacer efecto. He dicho "uno" sin querer, dominado por la voluntad de un supervillano muerto. "DOS". No soy nadie, el mal se acerca para salir victorioso. "TRES". Estoy perdido, no tengo fuerzas, nunca tengo fuerzas. "CUATRO". No tengo voluntad, soy inferior, soy un gusano deprimido y este es el fin... voy a morir ."CINCO". corro por los túneles de la supercueva del supervillano buscando la salida. "SEIS". He dicho "seis" y obedezco a mi antítesis. "SIETE". La tristeza me supera y no logro sacarla de mí, rompo a llorar ."OCHO" .No hay escapatoria. Siento una enorme compasión por mí mismo. "NUEVE". Mi corazón se frena. Ya no quiero luchar. Ya no puedo luchar. Mi cuerpo cae de bruces al suelo, a escasos metros de la salida...Silencio. El mal se apodera de mí. Depresión. "DIEZ". Me muero.
Unos brazos delgados me recogen del suelo. ¿Es un ángel quién me lleva? ¿Es la muerte? Cruzamos la puerta hacia el exterior dejando atrás la lúgubre guarida de mi enemigo. Con cuidado me deposita en el suelo. La luz del día atraviesa mis párpados en una eclosión anaranjada... La luz del sol bendito calienta mi cuerpo y lo llena de energía. El bello rostro de quien me ha transportado se acerca a mí; me acaricia, me abraza, me llena de besos hasta que sus labios susurran con dulzura una bonita canción:-"Little darling it's been a long cold lonely winter, Little darling it feels like years since it's been here. Here comes the sun, here comes the sun, And I say it's all right."
Mi corazón se desprende de la imposición mortal de mi enemigo y deja de depender de él . Mis latidos vuelven a empujar mi sangre y exhausto me doy cuenta de que el amor vuelve a triunfar por encima del mal. Porque no quiero morir, quiero estar aquí contigo, tomando el sol, en tus brazos.
"UNO". ¡Dios! he dicho "uno". La hipnosis empieza a hacer efecto. He dicho "uno" sin querer, dominado por la voluntad de un supervillano muerto. "DOS". No soy nadie, el mal se acerca para salir victorioso. "TRES". Estoy perdido, no tengo fuerzas, nunca tengo fuerzas. "CUATRO". No tengo voluntad, soy inferior, soy un gusano deprimido y este es el fin... voy a morir ."CINCO". corro por los túneles de la supercueva del supervillano buscando la salida. "SEIS". He dicho "seis" y obedezco a mi antítesis. "SIETE". La tristeza me supera y no logro sacarla de mí, rompo a llorar ."OCHO" .No hay escapatoria. Siento una enorme compasión por mí mismo. "NUEVE". Mi corazón se frena. Ya no quiero luchar. Ya no puedo luchar. Mi cuerpo cae de bruces al suelo, a escasos metros de la salida...Silencio. El mal se apodera de mí. Depresión. "DIEZ". Me muero.
Unos brazos delgados me recogen del suelo. ¿Es un ángel quién me lleva? ¿Es la muerte? Cruzamos la puerta hacia el exterior dejando atrás la lúgubre guarida de mi enemigo. Con cuidado me deposita en el suelo. La luz del día atraviesa mis párpados en una eclosión anaranjada... La luz del sol bendito calienta mi cuerpo y lo llena de energía. El bello rostro de quien me ha transportado se acerca a mí; me acaricia, me abraza, me llena de besos hasta que sus labios susurran con dulzura una bonita canción:-"Little darling it's been a long cold lonely winter, Little darling it feels like years since it's been here. Here comes the sun, here comes the sun, And I say it's all right."
Mi corazón se desprende de la imposición mortal de mi enemigo y deja de depender de él . Mis latidos vuelven a empujar mi sangre y exhausto me doy cuenta de que el amor vuelve a triunfar por encima del mal. Porque no quiero morir, quiero estar aquí contigo, tomando el sol, en tus brazos.
miércoles, 19 de noviembre de 2008
pereza
Atrapado en la digestión rumiante de mi edredón,
descompuesto, fagocitado... intento escapar del estómago de mi cama. Los cojines me degluten y la presión convierte mi cuerpo en mermelada gástrica. El desasosiego es tan épico que Gustav Mahler solloza, mientras arruga los bocetos de sus partituras:-"¡Demasiado! es ¡Demasiado!".
Arrastrándome entre desmayados violines consigo sacar mi mano temblorosa al exterior y apartar la lengua de una sábana que me atrapa. Mi habitación está en penumbra, solitaria como si el conde hubiera muerto. Un día gris se cierne sobre la ciudad que me habita y no hay escapatoria: el mundo de las sombras se alimenta de mí como se alimenta de una bombilla. No hay esperanzas. Sólo la certidumbre de que hoy será otro día deshecho, malgastado en las entrañas de la pereza.
descompuesto, fagocitado... intento escapar del estómago de mi cama. Los cojines me degluten y la presión convierte mi cuerpo en mermelada gástrica. El desasosiego es tan épico que Gustav Mahler solloza, mientras arruga los bocetos de sus partituras:-"¡Demasiado! es ¡Demasiado!".
Arrastrándome entre desmayados violines consigo sacar mi mano temblorosa al exterior y apartar la lengua de una sábana que me atrapa. Mi habitación está en penumbra, solitaria como si el conde hubiera muerto. Un día gris se cierne sobre la ciudad que me habita y no hay escapatoria: el mundo de las sombras se alimenta de mí como se alimenta de una bombilla. No hay esperanzas. Sólo la certidumbre de que hoy será otro día deshecho, malgastado en las entrañas de la pereza.
lunes, 29 de septiembre de 2008
blogoterapia 2
La melancolía es el sentimiento que tienes cuando recuerdas el pasado y lo echas de menos. El problema es que el tiempo hace que solo recuerdes lo bueno, y entonces es normal que eches de menos un pasado que te parece mucho mejor de lo que fue y te sientas mal al compararlo con el presente. No hay que mirar atrás.... hay que mirar alrededor. Quiero ver pornografía hasta que se me corran los ojos. Cristo resucitó y la pifió pues había muerto por nuestros pecados; y al resucitar volvimos todos a cargar nuestra cruz. La ley de la gravedad es la ley mas importante del universo y es la que hace que me sienta atraído por los cuerpos, de ahí que la manzana de Newton es la misma manzana que la de Adán y Eva. La vida es un carnaval y las penas se van bailando. Jesucristo se chivó a su papá de que los hombres le habíamos tratado fatal y por eso el mundo es como es. No pienso reciclar nada de nada hasta que el ayuntamiento no me pague las botellas que pongo en el contenedor de botellas. Los columpios de los parques me siguen gustando. La gente coge las cacas de los perros con las manos. Vivimos en el año 2008 y los coches todavía no vuelan. Antes los farmacéuticos eran como médicos ahora los médicos son como farmacéuticos. Que te entierren en Barcelona cuesta alrededor de un millón de pesetas de las antiguas. Las cosas no tienen porque tener un planteamiento, un nudo y un desenlace.
sábado, 13 de septiembre de 2008
blogoterapia
Sí. Hoy ha sido un día jodido. Un día de mierda. Un día complicado y me he sentado frente al ordenador para "desahogarme". Asi que eso es lo que voy a hacer: lñadksvcm,xvioewhio`fgdjknñvkl ae gerglñkgjkñjnvfadp´gfñldfg4u54893u5htq3489jkregfjklndv890agjklndfsv mvjknq890t4t34oijt0`t34jioqrkoergkñrgt80`4tioergjaergjk´park+ç03dfklfgoeialñfkdjkl´dfagjerdfanklñvif
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!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
¡Uf! ¡mejor!
Es cierto que escibir un blog es como una terapia.
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