jueves, 11 de abril de 2013
REVOLUCIÓN ESPERMATOZOIDE
lunes, 8 de noviembre de 2010
1001

Curiosamente, mientras escribo esto, Joy Division suenan en mi habitación.
A mi lado, alguien se ha dejado un libro de proporciones no humanas. Un tocho llamado "Los 1001 discos que tienes que escuchar antes de morir". El libro está escrito por dos valientes pedantes: un tipo llamado Robert Dimery con la colaboración de un tal Michael Lydon. Por supuesto, según la portada, críticos de profesión, sibaritas y auténticos expertos musicales. El empuje del título me parece un acierto. A parte de atreverse a tutear a todo el mundo, son capaces de apostar con la muerte que su criterio es infalible. Es una pena que ambos autores sean unos farsantes. Ni Robert ni Michael han escuchado todos los discos sobre los que hablan y aconsejan sin piedad. Porque, evidentemente, si Robert y Michael hubieran escuchado todos los discos que hay que escuchar antes de morir, los 1001, con todas sus canciones, ahora ellos estarían muertos y enterrados. Lógico. Un vistazo rápido a la Wikipedia les desenmascara para siempre.
Lo sé. Hay más libros: "Los 1001 cuadros que tienes que ver antes de morir". "Las 1001 películas que tienes que ver antes de morir". Y mi preferido : "Los 1001 viajes que tienes que hacer antes de morir". Libros mortuorios, embrujados y fúnebres.
Imaginemos que quiero hacerles caso a todos para así poder morir tranquilo. Tengo que organizarme. Tengo que viajar, diariamente, por una ruta estudiada a la perfección, que tenga en cuenta los museos dónde hay que ver los cuadros que una persona viva no puede permitirse no ver. Por la noche, en los hoteles, o mientras viajo, leo los libros recomendados y miro las películas en un portátil y por si fuera poco, no me separo nunca de mi i-pod con toda la música indispensable. En 2-3 años calculo que habré leído, escuchado y visto todo lo que hay que ver, escuchar y leer según los "gurús del 1001" y por lo tanto, podré morir tranquilo pleno de cultura y lleno de gozo por haber aprovechado mi vida con todo su esplendor y grandeza. Así de fácil.
Sinceramente, yo creo que habría que destilar un poco más las listas de cosas que hay que hacer antes de morir. 1001 son muchísimas. Habría que esforzarse a escribir obras mucho más arriesgadas, como ¨Los 101 discos que hay que escuchar antes de morir" o, porque no atreverse con "Los 25 discos que hay que escuchar antes de morir". Y finalmente, por supuesto, alguien tendría que atreverse a escribir el libro más perturbardor que jamás se ha escrito sobre la música. Se llamaría: “El único disco que tienes que escuchar antes de morir”. Curiosamente Joy Division siguen sonando en mi habitación...
martes, 18 de mayo de 2010
OPIO
viernes, 30 de abril de 2010
el otro lado

martes, 8 de diciembre de 2009
La Revolución

Al devolver un videojuego de alquiler, en una tienda de la multipoderosa franquicia GAME, el encargado me pide que le abone 6euros. Me quedo algo confuso pues en realidad le debo 4euros. (fíjense en lo trivial de la situación y en lo miserable de los números).
Le digo, con buenas palabras que me temo que se equivoca. El recalcitrante dependiente (cuerpo-recipiente dónde se esconde un mentor sabio entre sabios) me advierte que me tiene que cobrar el Domingo. Yo le advierto que el Domingo la tienda está cerrada y que no hay manera humana de devolver el juego (quizás la instalación de un buzón bla bla bla....). El encargado con santa paciencia me escucha para finalmente decirme con sequedad y precisión quirúrgica la siguiente frase:
"Puede que sea injusto, pero es correcto." Es decir, puede que sea injusto... pero estas son las normas de la casa y nadie te está cobrando de más. La aguja cae al suelo, el niño rompe a llorar, la espada sesga el talón de Aquiles y las partículas chocan en plena aceleración cuando el genoma humano rima en consonante. Puede que la insipida anécdota del videojuego oculte por completo la grandeza de este momento en el que se me revela (a mí, pobre mortal) la flor de lis del funcionamiento de nuestro mundo.
Reflexionemos. Cuando Dios, Cristo y el Espíritu Santo sean llamados a sentarse en el banquillo de los acusados por sus crímenes cometidos contra la humanidad el abogado defensor les exculpará con la misma frase:- "Puede que sea injusto pero es correcto."- Enorme y sacrosanta definición del mundo. Explicación racional, clara y perfecta de todo lo que nos envuelve. El mundo, en realidad, se soporta enteramente bajo este axioma incontestable. La naturaleza es injusta pero correcta. El tiburón se come a la simpática sardinilla, el león se come a la grácil gacela, la mosca muere aplastada por la enorme oreja de un gigantesco elefante, los pollitos son devorados por el lobo.... etc...etc...
Pero, ¿qué pasa con los humanos?
El mundo humano también está sentenciado por la misma sentencia: "Injusto pero correcto". Los pobres se comen a los ricos, los justos pagan por pecadores y el crimen se organiza para vencer... Poderosos que subyugan a los menos-poderosos, menos-poderosos que subyugan a los miserables, miserables que subyugan a los raquíticos y raquíticos que se mueren de hambre.-¡Sonría!- dice el dependiente mientras me fijo en las comisuras de sus labios con restos de antidepresivos en forma de saliva blanca. "¡Es injusto, pero es correcto!".
¿Cuantos crímenes atroces ha perpetrado la humanidad bajo el blasón de este lema? ¿Cuantas personas han visto perder sus cosechas, sus familias, su propia vida bajo la lógica aplastante de esta oración singular. Policías, verdugos, jueces, bandidos, señores feudales, poderosos, empresarios, jefes, encargados, ministros y diputados se han lavado la boca con esta máxima que encabeza el monstruo de la libertad democrática de nuestro mundo moderno. Gracias a ella el hombre ha construido fronteras, edificado estratos, pirámides y niveles, en los que algunos tienen y otros no , en los que algunos mandan, viven, ganan, comen y rebañan el plato y otros.... otros NO. Ya se sabe; injusticia correcta enquistada.
Le digo al dependiente que se vaya a la mierda y que le folle un pez. Me dice que no hay para tanto. No tengo ninguna posibilidad. Las normas están escritas y son clarísimas. Le pago los dos euros de más y me marcho regañando los dientes.
Salgo a la calle. Fustrado. Engañado. Cabreado. Consternado. Pienso en la revolución. En la lejana revolución. En la incapacidad de luchar por algo. Y me doy cuenta que en el fondo hemos dejado de luchar porque no hay nada contra lo que luchar. Y no hay nada contra lo que luchar porque todo está correcto. Esa es la trampa. Correctísimo. Perfecto. Sin problemas.
Pero, mierda, la luz del sol ciega mi escuálido intelecto y mis entrañas caen al suelo como un ovillo... no puede ser: Africanos que mueren ahogados en las costas de nuestro país, víctimas colaterales del terrorismo armado, estudios, hospitales, comida, medicinas inalcanzables para muchos que no tienen la suerte; empresarios explotadores, chulos, mafias, criados (¡si! criados), machistas, hombres con más dinero que un país entero, sueldos raquíticos en empresas gigantescas, niños explotados, obligados, esclavizados, presupuestos desviados, enchufes, comisiones, favoritismos, malversaciones, fraudes politizados, el poder para el que muerde y Todo injusto pero correcto.
Me levanto, doy media vuelta y entro en la tienda, cojo al dependiente por la solapa y le digo muy cerca de su cara: "¡Capullo! Si es injusto no es correcto" "Si es injusto no es correcto!!!!!!!!","¡¡¡SI ES INJUSTO NO ES CORRECTO!!!"
viernes, 6 de noviembre de 2009
Serial Killer

Aún recuerdo el momento. Metí a las pobres criaturas en una bolsa y la cerré con un nudo doble. Dentro se oían sus gritos desgarrados. Bajé a la calle escondido en la alevosía y la nocturnidad. Tiré la bolsa en un container de la esquina. Cerré la tapa y me fui corriendo sin mirar atrás. Cuando subía las escaleras de casa me sentía como un fratricida, un desconsiderado sin sentimientos. Habíamos pasado tiempos muy buenos y ahora las abandonaba , a su suerte,en un cubo de basura.
Volví atrás corriendo para recuperarlas... pero un gigantesco camión deglutía en sus tripas a las pobres víctimas que lloraban y gritaban aterrorizadas mientras eran despedazadas, aplastadas y trinchadas a sangre fría.
Al volver a mi hogar, miré mi estantería vacía. Me sentía solo y desamparado. Había acabado con todos mis VHS.
No era la primera vez que cometía un holocausto de tamañas proporciones. Mis diskettes (llenos de juegos) de 3,5 pulgadas, mis cassettes (llenas de música) y mi inseparable PC portátil con dos megas de ram y Windows 85 habían corrido la misma suerte.
No he vuelto a pensar en ello hasta hoy. Comprando DVDs en el Fnac descubro que la estantería de películas en (flamante) Blu-Ray ha crecido tres veces en tamaño respecto a la semana anterior. Me horrorizo y compro (para sentirme mejor) algunos Dvds con caja metálica y edición especial, aunque, en el fondo de mi ser sé que volveré a matar. Tarde o temprano el "Blu-rai, hache dé", el desarrollo industrial y mis ansias consumistas me obligarán a hacerlo.
sábado, 14 de marzo de 2009
aviso a la población

!Peligro!
Empezarón con "la chispa de la vida" y "sensación de vivir" pero ahora Coca-cola está intentado que substituyamos la palabra felicidad por la palabra Coca-cola.
Fijarós en sus ultimos slogans:
"Coca-cola la fábrica de felicidad" fue el anterior.
Y ahora: "Destapa la felicidad" (Sí. El puto anuncio del abuelo y el niño!).
De echo Coca-cola ha presentado un informe (con Eduard Punset, el de redes) sobre la felicidad en España.
Lo dicho.... Cuidado o pronto diremos cosas como: "Fué el día más Coca-cola de mi vida." o "El dinero no da la Coca-cola." o "La Coca-cola está en las cosas pequeñas."
el arte de vender/sonreír

Transcribo textualmente, la hoja fotocopiada que le han dado a una amiga mía que ha entrado a trabajar en una tienda Habitat. Su sueldo es de cinco euros la hora.
Cuadro A.C.T.I.V.E.
Acogida al cliente:
Sonrío.
Doy los buenos días.
Me dirijo hacía el cliente.
Me levanto si estoy sentado.
Si estoy al teléfono invito al cliente a que espere.
"Clave de contacto": Me acerco verbalmente al cliente mediante una pregunta abierta, o mediante una frase personal invintándole a seguir con la conversación, o mediante una frase personal invitándole a seguir con la conversación.
Si despues del contacto, el cliente me da a entender que no me necesita, me quedo cerca de él.
Comprender y escuchar sus necesidades
Le hago preguntas abiertas (material, uso, medidas....)
Escucho al cliente.
Vuelvo a repetir sus necesidades "si he comprendido bien, lo que queréis es..."
Dejo hablar el cliente.
Gestiono su solicitud y sus preguntas
Llevo al cliente delante del producto
Muestro el producto y hago que lo pruebe
Trato poco a poco, las objeciones utilizando el "B".
Iniciar la venta
"Entonces este producto es el que más le conviene"
"El interés de este producto es....."
Cobro los productos o los meto en la cesta.
Vender más.
Propongo un producto complementario.
Propogongo los servicios de Habitat.
Ofrezco el catálogo.
Evaluar la satisfacción del cliente.
Le acompaño a caja, le cobro o le paso a otro compañero.
"si tiene alguna pregunta, no dude en llamarme..."
Doy gracias al cliente.
Me despido llamándolo por su nombre.
martes, 24 de febrero de 2009
los problemas del primer mundo
Estoy harto de los problemas del primer mundo. Problemas estúpidos pero problemas al fin y al cabo. Problemas que aparecen en el mismo momento en el que dejamos de tener problemas. Problemas que acaban con la felicidad de las personas que habitan el privilegiado primer mundo. Mierda. El aire es oxígeno, nitrógeno y... problemas. Estés donde estés. Sean graves o leves. Siempre problemas.
sábado, 14 de febrero de 2009
Especial San Valentín
miércoles, 4 de febrero de 2009
La extraña visita
martes, 20 de enero de 2009
it´s a wonderful world
viernes, 31 de octubre de 2008
el precio de la anestesia
Supongo que la gente era mucho mas resistente al dolor. El dolor formaba parte de la vida. Cuando me arrancaron una muela del juicio, gracias a la anestesia solo sufrí por el ruido que oía en el interior de mi calavera. Algo asi como un "cccrreeeeckkkk!". Luego me dieron un antiinflamatorio y un calmante. Ni rastro de dolor en ningún momento (bueno si... al pagar la cuenta.).
Somos unos mierdas. Le hacemos trampa a la vida. Pero lo pagamos y lo pagaremos. Lo se.
Luego cualquier cosita nos molesta, nos destroza la existencia y nos parece insoportable. No tengo capacidad de sacrificio y el mundo se me viene abajo al primer síntoma negativo. Le estoy agradecido a la ciencia. Pero me han convertido en un ser hiper sensible y cobarde. Si me hubieran arrancado la muela sin anestesia.... lo hubiera pasado fatal pero ahora sería mas que un hombre...¡sería un superhombre! Habría pasado por una de esas experiencias que te cambian la vida, que si no te matan te hacen mas fuerte. Habría subido un nivel mi valentía, mi dureza, mi experiencia. Pero como vivo de espaldas al dolor me he convertido en un ser tembloroso y desprotegido que tiene que tomarse un Valium cuando su ex novia le llama por teléfono, que se angustia cuando no queda zumo de naranja sin pulpa en el supermercado o llora de dolor cuando le sale un orzuelo en el ojo e incluso es capaz de rezar para que se le pase un resfriado común.
En 1999 los españoles tomaron 635millones de unidades de Aspirina. Lo que significa que cada español toma una medida de 17 aspirinas al año. En EUA se consumen 16.000 toneladas de aspirinas al año. Se han fabricado 350 billones de Aspirinas desde 1899. Cada día se consumen 216 millones de aspirinas. Fuente consultada: http://www.aspirina.com/aspirinaProf/default_curioso.htm
jueves, 9 de octubre de 2008
viaje
!Nos desplazamos tan rápido! casi instantáneamente.
No nos da tiempo de despedirnos y a a miles de kilómetros ya nos estamos encontrando.
Antes. Hace siglos. Me refiero a cuando la gente viajaba a caballo o en una carreta o en un barco... un viaje tenia una importancia trascendental, uno podía estar viajando días, semanas, meses. Uno podía parar en una fonda o en un hotel o encontrarse con compañeros de viaje..... Ahora una azafata vestida de azul turquesa te ofrece una bandeja de caramelos de goma, mientras estás viendo una comedia romántica enchufado al estéreo que incorpora tu ergonómico asiento. Y !zas! una voz encima de un fondo de violines anuncia tu llegada.
Tres horas para ir de Madrid a Barcelona. Es inhumano.
Bah! eso no es viajar... eso es... desplazarse. Es cómodo. Pero no es un viaje.
lunes, 25 de agosto de 2008
operación retorno

Estábamos muy tranquilos. En serio. Nadie os ha pedido que volváis. Tenéis que entenderlo. La ciudad sin vosotros es paz y tranquilidad. Os largasteis hacia lugares lejanos para buscar (que tremenda contradicción) la paz y la tranquilidad. Escapasteis a los típicos sitios dónde los de vuestra calaña os reunís para seguir haciendo lo que tan bien sabéis hacer: llenarlo todo hasta los topes. Arrasar. Ocupar. Over booking. Completo. La guerra. La intranquilidad.
Ok. No os dijimos nada. Allá vosotros. Pero ahora os lo pido por favor con las rodillas hincadas en el suelo. No volváis. En serio. No jodáis más. Dejadnos tranquilos. Los que nos hemos quedado en la ciudad entendemos la palabra "paz" y la palabra "tranquilidad". Sabemos que tiene que ver con la soledad, con los locales cerrados, con el silencio, con no hacer nada y dejar de buscar.... Así que quedaros en vuestras playas abarrotadas, en vuestros apartamentos soleados, llenadlo todo hasta los topes, exigid un trato preferente en la mejor mesa, haced colas para gastar todo vuestro dinero y sentiros orgullosos de estar donde hay que estar haciendo lo que hay que hacer... Pero, por favor, repito, ¡os lo pido por favor! No- vol-vá-is. Nosotros, en la ciudad, no os echamos de menos.... al contrario nos damos cuenta de que sobráis y no hacéis más que ocupar espacio y ponernos nerviosos. No necesitamos que en Septiembre llenéis las calles con vuestro acostumbrado ajetreo y la sonrisa forzada (que os durará sólo el primer día) del alivio vacacional. No necesitamos despertarnos por las mañanas con vuestros coches recién limpiados haciendo cola para ganar dinero. En serio. Quedaos todos en vuestros lugares de veraneo... con los vuestros... con vuestros perros, cáctus, hijos y parejas. Y no volváis. No os extrañaremos y convertiremos la ciudad en un sitio tranquilo donde uno siempre pueda aparcar, echar la siesta, pasear por alguna calle desierta y vivir como si siempre fueran benditas vacaciones. Porque cuando no estáis... siempre son vacaciones.
