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jueves, 11 de abril de 2013

REVOLUCIÓN ESPERMATOZOIDE



¡Camaradas! ¡Hermanos! ¡Escuchadme!

Aquí en la base todos somos hermanos y existe una fraternidad sin igual, pero en el fondo de nuestros corazones todos sabemos que esa NO es la realidad.  Somos acérrimos enemigos. Aquí nadie se ayuda y todos deseamos que al otro le vaya fatal. Esa es la verdad. Eso es lo que llevamos cada uno de nosotros escrito en nuestro interior.

¿Y por qué los hermanos somos enemigos? Somos enemigos porque nos han lavado la cabeza con la idea de ser los primeros, de ganar, de competir entre nosotros. ¿Por qué?  ¿Para qué? La respuesta es muy simple:  PORQUE, AL ÓVULO, SOLO PUEDE LLEGAR UNO.

Y nadie se cuestiona nada, y a todo el mundo le parece genial. Y yo me pregunto:

¿Y que pasa con los que no llegan primeros? ¿Qué pasa con todos los que se quedan fuera del óvulo? ¿Cual es su futuro? ¿Qué pensión van a recibir después de toda una vida de duro trabajo y entrenamiento? ¿Quién se encarga de ellos? ¿Cómo van a superar el echo de perder? Por no hablar de todos los que perecen en el intento ¿A quién le importan?

Yo sólo soy un espermatozoide que se plantea las cosas. Abrid los ojos y dejad de mover la colita ansiosos por llegar los primeros. El sistema está podrido. Las cosas podrían cambiar. Tenemos un gobierno que podría ahorrar millones de muertes, si se organizara y prohibiera la eyeculación por masturbación. Tenemos un gobierno que prefiere premiar al más rápido y nunca al más listo, ni al más simpático. Tenemos un gobierno que NO nos protege contra el  látex ni contra el sexo oral. Tenemos un gobierno que nos obliga a competir entre hermanos y a dejar morir a millones de millones de camaradas. ¿Qué digo camaradas? ¡Hermanos de lefa!

Una vez tuve un sueño, el  sueño de un sistema democrático en el que todos tuviéramos los mismos derechos y no se hicieran distinciones por las capacidades de cada uno. 
Una vez tuve un sueño en el que vivíamos en un sistema en el que TODOS podíamos llegar al óvulo y vivir una vida mejor?
¿Por qué sólo puede llegar uno? ¿Por qué no podemos ir todos y compartir el óvulo como buenos hermanos? 
Igualdad y fraternidad para todos los espermatozoides del mundo. 
Hermanos, pensad en ello. El mundo puede cambiar. Un óvulo para todos, todos para un óvulo.


lunes, 8 de noviembre de 2010

1001


Curiosamente, mientras escribo esto, Joy Division suenan en mi habitación.

A mi lado, alguien se ha dejado un libro de proporciones no humanas. Un tocho llamado "Los 1001 discos que tienes que escuchar antes de morir". El libro está escrito por dos valientes pedantes: un tipo llamado Robert Dimery con la colaboración de un tal Michael Lydon. Por supuesto, según la portada, críticos de profesión, sibaritas y auténticos expertos musicales. El empuje del título me parece un acierto. A parte de atreverse a tutear a todo el mundo, son capaces de apostar con la muerte que su criterio es infalible. Es una pena que ambos autores sean unos farsantes. Ni Robert ni Michael han escuchado todos los discos sobre los que hablan y aconsejan sin piedad. Porque, evidentemente, si Robert y Michael hubieran escuchado todos los discos que hay que escuchar antes de morir, los 1001, con todas sus canciones, ahora ellos estarían muertos y enterrados. Lógico. Un vistazo rápido a la Wikipedia les desenmascara para siempre.

Lo sé. Hay más libros: "Los 1001 cuadros que tienes que ver antes de morir". "Las 1001 películas que tienes que ver antes de morir". Y mi preferido : "Los 1001 viajes que tienes que hacer antes de morir". Libros mortuorios, embrujados y fúnebres.
Imaginemos que quiero hacerles caso a todos para así poder morir tranquilo. Tengo que organizarme. Tengo que viajar, diariamente, por una ruta estudiada a la perfección, que tenga en cuenta los museos dónde hay que ver los cuadros que una persona viva no puede permitirse no ver. Por la noche, en los hoteles, o mientras viajo, leo los libros recomendados y miro las películas en un portátil y por si fuera poco, no me separo nunca de mi i-pod con toda la música indispensable. En 2-3 años calculo que habré leído, escuchado y visto todo lo que hay que ver, escuchar y leer según los "gurús del 1001" y por lo tanto, podré morir tranquilo pleno de cultura y lleno de gozo por haber aprovechado mi vida con todo su esplendor y grandeza. Así de fácil.

Sinceramente, yo creo que habría que destilar un poco más las listas de cosas que hay que hacer antes de morir. 1001 son muchísimas. Habría que esforzarse a escribir obras mucho más arriesgadas, como ¨Los 101 discos que hay que escuchar antes de morir" o, porque no atreverse con "Los 25 discos que hay que escuchar antes de morir". Y finalmente, por supuesto, alguien tendría que atreverse a escribir el libro más perturbardor que jamás se ha escrito sobre la música. Se llamaría: “El único disco que tienes que escuchar antes de morir”. Curiosamente Joy Division siguen sonando en mi habitación...



martes, 18 de mayo de 2010

OPIO

Estoy realmente preocupado. Van a subir los impuestos y cada vez hay más paro. A veces creo que por mucho que trabaje mi pensión será ínfima y que de viejo seré pobre. Ahora, entre otras cosas, van a quitar la ayuda a las personas que tengan un hijo, reducirán las ayudas a personas dependientes (enfermos, gente mayor...), congelarán la revalorización de pensiones (en función del aumento de la inflación), y reducirán substancialmente la inversión pública. Es injusto, salgamos a la calle a gritar, juntemonos para reivindicar nuestros derechos... ¿Eh? ¡Pero chuta cabrón! ¡Chutaaaa! ¡Sí! ¡Ahhhhhh! ¡Gol! ¡Gooooooooooooooooooooooooooool! ¡GOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOL! ¡Hemos ganado! ¡Somos los campeones! ¡Oeeeeeeeeeeeee oeeeeeeeeeeeee oeeeeeeeeeeeeeeeeee! ¡Somos los mejores! ¡Cuanta felicidad! ¡Somos los mejores del mundo! ¡We are the champioooooooons! ¡Oeeeeeeeeee oeeeeee! ¡Visca! ¡Viscaaaaaa! ¡Oeeeeee oeeeee! ¡Cuanta felicidad! ¡Hemos ganadoooo! ¡Oeeeeee oeeeee oeeeee! ¡We are the champiooooons! Oeeeeeeee oeeeeeeeeee oeeeeeee....

viernes, 30 de abril de 2010

el otro lado


Cientos de miles de productos hiper-interesantes, baratos, excelentes. Acción, mujeres, sexo, lujuria, viajes, atracciones y emociones. Noticias, desastres, dramas, asesinatos, gritos, deportes, fútbol, fútbol y fútbol. Celos, escándalos, brillantina, maquillaje, bocas, ojos, culos, lenguas, dinero, coches, consejos, ordenes y prioridades y.... de repente negro. ¿Negro?
¿Qué le ha pasado al televisor? Pregunta él ofendido. No lo se. Contesta ella extrañada. Ambos no se miran. Tienen la vista clavada en la pantalla donde sólo hay negro.
Poco a poco, cuando sus ojos se acomodan a la oscuridad, aparece su reflejo en el televisor. Son ellos. Dos mosquitos atrapados en el ámbar. Se miran.
Están en el comedor, sentados en un sofá, con el plato de la cena sobre sus rodillas. Él se ve muy calvo, ha perdido mucho pelo, hundido en el sillón. Con un gesto intenta sentarse con más decencia. A su lado, está repantingada su mujer, algo ajada, con sus gafas de siempre. No le quedan bien, son de vieja, pero prefiere no decírselo, no quiere ofenderla y menos discutir con ella.
Ella se observa poco agraciada, pequeña, como si hubiera menguado, luego piensa que hace tiempo que nadie le corta bien el pelo. Con un gesto se echa el flequillo un poco para atrás. El comedor se ve anticuado, avariciosamente rancio. Su marido lleva el mismo jersey de siempre, un jersey que nunca le ha gustado, además él también ha menguado.
Él coge el mando de la tele, ella lo ve a través del reflejo, y pulsa los botones desesperadamente. Ella le dice que tenga paciencia pero él aprieta con fuerza todos los canales." ¡Maldito televisor!" Ella le intenta calmar con un "tranquilo cariño". Y él contesta con violencia: "¡Estoy tranquilo!" Ella se enoja y... ¡Click! De repente vuelve la imagen. Él se relaja, ella también. Cientos de miles de productos hiper-interesantes, baratos, excelentes. Acción, mujeres, sexo, lujuria, viajes, atracciones y emociones. Noticias, desastres, asesinatos, gritos, deportes, fútbol, fútbol y fútbol. Celos, escándalos, brillantina, maquillaje, bocas, ojos, culos, lenguas, dinero, coches, consejos, ordenes, prioridades, etc... etc...

martes, 8 de diciembre de 2009

La Revolución


En los rincones mas recónditos de la mundanal existencia humana existen pequeños momentos en los que la providencia envía enormes señales de sabiduría.

Al devolver un videojuego de alquiler, en una tienda de la multipoderosa franquicia GAME, el encargado me pide que le abone 6euros. Me quedo algo confuso pues en realidad le debo 4euros. (fíjense en lo trivial de la situación y en lo miserable de los números).
Le digo, con buenas palabras que me temo que se equivoca. El recalcitrante dependiente (cuerpo-recipiente dónde se esconde un mentor sabio entre sabios) me advierte que me tiene que cobrar el Domingo. Yo le advierto que el Domingo la tienda está cerrada y que no hay manera humana de devolver el juego (quizás la instalación de un buzón bla bla bla....). El encargado con santa paciencia me escucha para finalmente decirme con sequedad y precisión quirúrgica la siguiente frase:
"Puede que sea injusto, pero es correcto." Es decir, puede que sea injusto... pero estas son las normas de la casa y nadie te está cobrando de más. La aguja cae al suelo, el niño rompe a llorar, la espada sesga el talón de Aquiles y las partículas chocan en plena aceleración cuando el genoma humano rima en consonante. Puede que la insipida anécdota del videojuego oculte por completo la grandeza de este momento en el que se me revela (a mí, pobre mortal) la flor de lis del funcionamiento de nuestro mundo.
Reflexionemos. Cuando Dios, Cristo y el Espíritu Santo sean llamados a sentarse en el banquillo de los acusados por sus crímenes cometidos contra la humanidad el abogado defensor les exculpará con la misma frase:- "Puede que sea injusto pero es correcto."- Enorme y sacrosanta definición del mundo. Explicación racional, clara y perfecta de todo lo que nos envuelve. El mundo, en realidad, se soporta enteramente bajo este axioma incontestable. La naturaleza es injusta pero correcta. El tiburón se come a la simpática sardinilla, el león se come a la grácil gacela, la mosca muere aplastada por la enorme oreja de un gigantesco elefante, los pollitos son devorados por el lobo.... etc...etc...
Pero, ¿qué pasa con los humanos?
El mundo humano también está sentenciado por la misma sentencia: "Injusto pero correcto". Los pobres se comen a los ricos, los justos pagan por pecadores y el crimen se organiza para vencer... Poderosos que subyugan a los menos-poderosos, menos-poderosos que subyugan a los miserables, miserables que subyugan a los raquíticos y raquíticos que se mueren de hambre.-¡Sonría!- dice el dependiente mientras me fijo en las comisuras de sus labios con restos de antidepresivos en forma de saliva blanca. "¡Es injusto, pero es correcto!".
¿Cuantos crímenes atroces ha perpetrado la humanidad bajo el blasón de este lema? ¿Cuantas personas han visto perder sus cosechas, sus familias, su propia vida bajo la lógica aplastante de esta oración singular. Policías, verdugos, jueces, bandidos, señores feudales, poderosos, empresarios, jefes, encargados, ministros y diputados se han lavado la boca con esta máxima que encabeza el monstruo de la libertad democrática de nuestro mundo moderno. Gracias a ella el hombre ha construido fronteras, edificado estratos, pirámides y niveles, en los que algunos tienen y otros no , en los que algunos mandan, viven, ganan, comen y rebañan el plato y otros.... otros NO. Ya se sabe; injusticia correcta enquistada.

Le digo al dependiente que se vaya a la mierda y que le folle un pez. Me dice que no hay para tanto. No tengo ninguna posibilidad. Las normas están escritas y son clarísimas. Le pago los dos euros de más y me marcho regañando los dientes.
Salgo a la calle. Fustrado. Engañado. Cabreado. Consternado. Pienso en la revolución. En la lejana revolución. En la incapacidad de luchar por algo. Y me doy cuenta que en el fondo hemos dejado de luchar porque no hay nada contra lo que luchar. Y no hay nada contra lo que luchar porque todo está correcto. Esa es la trampa. Correctísimo. Perfecto. Sin problemas.
Pero, mierda, la luz del sol ciega mi escuálido intelecto y mis entrañas caen al suelo como un ovillo... no puede ser: Africanos que mueren ahogados en las costas de nuestro país, víctimas colaterales del terrorismo armado, estudios, hospitales, comida, medicinas inalcanzables para muchos que no tienen la suerte; empresarios explotadores, chulos, mafias, criados (¡si! criados), machistas, hombres con más dinero que un país entero, sueldos raquíticos en empresas gigantescas, niños explotados, obligados, esclavizados, presupuestos desviados, enchufes, comisiones, favoritismos, malversaciones, fraudes politizados, el poder para el que muerde y Todo injusto pero correcto.
Me levanto, doy media vuelta y entro en la tienda, cojo al dependiente por la solapa y le digo muy cerca de su cara: "¡Capullo! Si es injusto no es correcto" "Si es injusto no es correcto!!!!!!!!","¡¡¡SI ES INJUSTO NO ES CORRECTO!!!"

viernes, 6 de noviembre de 2009

Serial Killer


Aún recuerdo el momento. Metí a las pobres criaturas en una bolsa y la cerré con un nudo doble. Dentro se oían sus gritos desgarrados. Bajé a la calle escondido en la alevosía y la nocturnidad. Tiré la bolsa en un container de la esquina. Cerré la tapa y me fui corriendo sin mirar atrás. Cuando subía las escaleras de casa me sentía como un fratricida, un desconsiderado sin sentimientos. Habíamos pasado tiempos muy buenos y ahora las abandonaba , a su suerte,en un cubo de basura.
Volví atrás corriendo para recuperarlas... pero un gigantesco camión deglutía en sus tripas a las pobres víctimas que lloraban y gritaban aterrorizadas mientras eran despedazadas, aplastadas y trinchadas a sangre fría.
Al volver a mi hogar, miré mi estantería vacía. Me sentía solo y desamparado. Había acabado con todos mis VHS.
No era la primera vez que cometía un holocausto de tamañas proporciones. Mis diskettes (llenos de juegos) de 3,5 pulgadas, mis cassettes (llenas de música) y mi inseparable PC portátil con dos megas de ram y Windows 85 habían corrido la misma suerte.

No he vuelto a pensar en ello hasta hoy. Comprando DVDs en el Fnac descubro que la estantería de películas en (flamante) Blu-Ray ha crecido tres veces en tamaño respecto a la semana anterior. Me horrorizo y compro (para sentirme mejor) algunos Dvds con caja metálica y edición especial, aunque, en el fondo de mi ser sé que volveré a matar. Tarde o temprano el "Blu-rai, hache dé", el desarrollo industrial y mis ansias consumistas me obligarán a hacerlo.

sábado, 14 de marzo de 2009

aviso a la población




!Peligro!
Empezarón con "la chispa de la vida" y "sensación de vivir" pero ahora Coca-cola está intentado que substituyamos la palabra felicidad por la palabra Coca-cola.
Fijarós en sus ultimos slogans:
"Coca-cola la fábrica de felicidad" fue el anterior.
Y ahora: "Destapa la felicidad" (Sí. El puto anuncio del abuelo y el niño!).
De echo Coca-cola ha presentado un informe (con Eduard Punset, el de redes) sobre la felicidad en España.
Lo dicho.... Cuidado o pronto diremos cosas como: "Fué el día más Coca-cola de mi vida." o "El dinero no da la Coca-cola." o "La Coca-cola está en las cosas pequeñas."

el arte de vender/sonreír



Transcribo textualmente, la hoja fotocopiada que le han dado a una amiga mía que ha entrado a trabajar en una tienda Habitat. Su sueldo es de cinco euros la hora.

Cuadro A.C.T.I.V.E.

Acogida al cliente:
Sonrío.
Doy los buenos días.
Me dirijo hacía el cliente.
Me levanto si estoy sentado.
Si estoy al teléfono invito al cliente a que espere.
"Clave de contacto": Me acerco verbalmente al cliente mediante una pregunta abierta, o mediante una frase personal invintándole a seguir con la conversación, o mediante una frase personal invitándole a seguir con la conversación.
Si despues del contacto, el cliente me da a entender que no me necesita, me quedo cerca de él.

Comprender y escuchar sus necesidades
Le hago preguntas abiertas (material, uso, medidas....)
Escucho al cliente.
Vuelvo a repetir sus necesidades "si he comprendido bien, lo que queréis es..."
Dejo hablar el cliente.

Gestiono su solicitud y sus preguntas
Llevo al cliente delante del producto
Muestro el producto y hago que lo pruebe
Trato poco a poco, las objeciones utilizando el "B".

Iniciar la venta
"Entonces este producto es el que más le conviene"
"El interés de este producto es....."
Cobro los productos o los meto en la cesta.

Vender más.
Propongo un producto complementario.
Propogongo los servicios de Habitat.
Ofrezco el catálogo.

Evaluar la satisfacción del cliente.
Le acompaño a caja, le cobro o le paso a otro compañero.
"si tiene alguna pregunta, no dude en llamarme..."
Doy gracias al cliente.
Me despido llamándolo por su nombre.

martes, 24 de febrero de 2009

los problemas del primer mundo

Calvicie prematura. Depresión. Eyeculación precoz. Ansiedad. Estress laboral. Vergüenza patológica. Pies planos. Acné juvenil. Síndrome de falta de atención. Bulimia. Anorexia. Adicción al trabajo. Alergia a los gatos. Caspa. Síndrome del controlador aéreo. Desamor. Aburrimiento patológico. Falta de apetito sexual. Miedo a volar. Chocoholismo. Síndrome post-vacacional. Vigorexia.Depresión Navideña. Paruresis. Insomnio. Onicofagia. Compra compulsiva. Vista cansada.Pánico escénico. Hastio primaveral. Ablutofobia. Y un largo etcétera....

Estoy harto de los problemas del primer mundo. Problemas estúpidos pero problemas al fin y al cabo. Problemas que aparecen en el mismo momento en el que dejamos de tener problemas. Problemas que acaban con la felicidad de las personas que habitan el privilegiado primer mundo. Mierda. El aire es oxígeno, nitrógeno y... problemas. Estés donde estés. Sean graves o leves. Siempre problemas.

sábado, 14 de febrero de 2009

Especial San Valentín

http://www.mis-bombillas.com/Mis-Bombi-Web/Foto-des/Chi-Neon-Parp-220.gif

Ha llegado el momento de pedirle a Dios un deseo. Salgo de casa y me voy a la catedral de Barcelona. Yo no creo en Dios pero todo el mundo sabe que si pones una vela en una catedral y pides un deseo, el deseo se cumple. Sea lo que sea. Y aunque no crea en América me hincho a tomar Coca-Cola, y aunque no crea en el capitalismo me encanta gastar en el Fnac, y aunque no crea en Dios, le pido deseos...
El interior del templo está abarrotado. La gente hace fotos fascinada por cualquier rincón gótico. Hay turistas por todos lados. Pero... no hay velas. ¡Argh! han sustituido las velas por bombillitas en forma de vela. Eso no se hace. Un deseo tiene que arder en una vela. ¿Quién habrá tenido una idea tan feliz? Pedir un deseo con una bombilla es como envolver un regalo en papel de plata para bocadillos, o celebrar el fin de año con 12 puñaladas....
Aunque bien pensado que más da que arda un cordelito o un filamento eléctrico. Lo importante es (como diría algún libro de autoayuda barato) que uno lo pida de todo corazón.
Ahora tengo que decidirme. ¿A quién le pido el deseo? Hay unas cincuenta imágenes de santos, vírgenes y cristos en la catedral y delante de cada una hay una máquina con bombillitas para pedir deseos. La oferta es abrumadora. Puedo pedir deseos hasta que me harte. Pero yo solo quiero pedir uno...todo el mundo sabe que los deseos cumplidos son los que te hacen llorar. Y eso lo decía Santa Teresa de Jesús que de estas cosas sabía un montón.
Dudo entre la virgen de Montserrat que me cae bien porque es africana o Santa Rita la patrona de los imposibles. Pero finalmente me decanto por una imagen de Jesús. Supongo que todo será más fácil si se lo pido al hijo del tío que lo controla todo, ¿no?
Allí está: el Cristo de Lepanto. Un cristo cojonudo. La leyenda cuenta que esquivó una bala de un turco infiel y malote, en la guerra de Lepanto. La esquivó siendo una estatua. No está mal. Por eso el Cristo está con la cintura torcida. Es un milagro y yo necesito un milagro. Me acerco a las bombillitas e introduzco la moneda de 20 céntimos. Se encienden cinco bombillitas. ¡Cinco! ¡Qué bien! ¡Están de oferta!
Ahora es el momento de pedir el deseo. Miro cara a cara a Jesús. Jesús me mira. Una gotita de sangre cae por su mejilla, una gotita de sudor cae por la mía y le digo en pensamientos: - ¡Ey! Por favor. Deseo que ella no me odie. -
Salgo del templo decepcionado. Miro hacia atrás y veo la catedral en obras con un enorme cartel de Telefónica que me impide ver la fachada. Me paro a pensar. ¿Cuándo empezaron a cambiar las cosas? ¿En qué momento todo empezó a ir mal? ¿Será como dice James Holden, que los idiotas están ganando? Y pienso en mi deseo. Pienso en el tipo de burocracia que rige el mundo e impide que haya velas en una iglesia. Y pienso en el odio inflexible. En el desamor y en las plegarias desatendidas. Me imagino a Dios escuchando los lamentos de millones de mortales; en su despacho con vistas a la tierra, con los pies sobre la mesa. Mientras murmura: "la culpa es vuestra, jodidos humanos...". Y lo peor es que tiene razón. Luego pienso en ella y en la dureza del desamor. En el peso de la ausencia. Y en los tiempos felices. Y lloro en mitad de la calle como un condenado. Un avión cruza la barrera del sonido. Los satélites emiten millones de canales. El mundo se va a la puta mierda. Y encima, es San Valentín. Tiene cojones...

miércoles, 4 de febrero de 2009

La extraña visita

Mi casa. Son las ocho menos diez. Un día lluvioso enmarca la escena. Llaman a la puerta. Abro. Un extraño personaje con un mono azul marino me mira cargado con una maleta. Yo pienso: ¿O va disfrazado o se ha escapado de casa? Él sabe exactamente quien es y lo que tiene que hacer: - Inspección del gas. -
¿A las ocho de la tarde? Digo en voz audible. Se ofende. Hemos empezado mal. Mi duda es una exhibición de irresponsabilidad y mala gestión a parte de una demostración fehaciente de que lo importante para este señor no lo es para mí. - El cartel en la portería lo pone bien claro, la revisión se efectuará de 4 a 8 de la tarde - ¿Qué cartel? ¿Qué portería? La burocracia técnico profesional entra con orgullo en mi casa y como si hubiera inventado las puertas, se introduce en mi cocina como un gol entre las piernas. Es un topo sabueso, canoso, linfático y nervioso. Es decir: un profesional. Aquí no hay tiempo que perder. - Ya querría yo haber "plegado" antes - rechina quisquilloso - pero trabajo hasta las ocho. ¿Dónde está el calentador? - dice mientras se encuentra de cara con el calentador. - Vamos a revisar, según las normas de la compañía que su instalación no sea peligrosa. El gas es peligroso. Calienta tu agua, limpia tu ropa... pero es peligroso. -
El hombre-ratita cierra la puerta de la cocina y nos quedamos dentro.
Sin ningún pudor mi nuevo amigo lampista desmonta el calentador en tres movimientos y deja al aire el esqueleto interno de la máquina. Por primera vez en mi vida siento pena por mi calentador. El hombre-topo abre al máximo el grifo de agua caliente. El calentador se pone en marcha con un estrepitoso fogueo: Siete hileras infernales arden enloquecidas a máxima presión. El agua rompe contra un montón de platos sucios y salpica toda la cocina. Tengo que apartarme para no quemarme. Luego, como si fuera la cosa más normal del mundo, mi amigo-técnico-inesperado enciende a máxima potencia el extractor de humos que hay encima de los fogones de mi cocina.
Mi cara de susto le obliga a darme una explicación: - Tengo que comprobar que el extractor de la cocina no le quite fuerza al calentador del agua y por lo tanto el calentador no tenga fuerza para eliminar los gases quemados. Y los gases quemados son otros gases peligrosos y encima inútiles que hay que eliminar por completo. Todo esto según la nueva normativa, claro. –
Asustado, veo como el vapor del agua llena la cocina como si fuera una sauna. El extractor ha llegado a su máximo rendimiento y el calentador es un ejército en llamas. La cocina se convierte en la sala de máquinas de un transatlántico. El hombre vigila un extraño aparato que nos dará la respuesta. Son las ocho y dos minuto. ¿Es esto legal? ¡En la portería hay un cartel que dice hasta las 20 horas! Empiezo a pensar que he caído en las trampa de un lampista psicópata que después de haber matado a doscientas amas de casa se suicidara en mi pequeña cocina… Cuando el vapor impide apenas vernos el "lampista en la niebla" dice: - ¡Correcto! – Menos mal... Ya decía yo que mi calentador era el mejor. El hombrecillo me corrige: – Lo que yo decía es correcto. El calentador está mal. – Mierda este tipo es un cínico. Disfruta encontrando errores absurdos en calentadores ajenos. Para él, lo correcto es que esté mal. ¡Dios! ¿Cobrará comisión por los calentadores “correctos” o es vocación? - Antes estaba bien pero ahora con la nueva normativa está mal. Muy mal. - ¿Muy mal? - Orgulloso me enseña una medición en el aparato y me explica otra vez lo mismo: - La extracción de humos hace que el calentador no extraiga los gases quemados. Tiene que llamar a el fabricante del calentador - ¿Qué fabricante? - y ellos le mandarán un técnico que le instalará un pequeño extractor que eliminará los gases quemados incluso cuando el extractor de humo este en marcha simultáneamente. Tiene usted cinco meses. Pero tenga en cuenta que está usted viviendo fuera de la norma establecida.-
Rápido son las ocho y doce minutos. Un papel rosa, uno verde. Este para el fabricante, este para ti. Y otro papel a rellenar por el técnico del fabricante cuando todo este arreglado y que luego tiene que enviar a la compañía del gas. Antes no existía esta norma pero con la nueva normativa hay que acatar la nueva normativa. - ¿Pero esto me va a costar una fortuna?-
La pregunta rompe el molde y por primera vez el pequeño hombre del mono me mira a los ojos, directamente, sin pestañear: – Todo cuesta dinero, muchacho. Todo cuesta dinero.- Luego se ríe como un muñeco de feria... Creo que ha tenido un orgasmo.
Gracias. No más bien muchas gracias. Adiós, muy buenas tardes. Buenas noches. El pequeño pitufo-lampista se escurre de prisa de prisa. No hay tiempo es muy tarde. Abre la puerta por el lado equivocado y yo le hecho de casa por el correcto. ¡Bum! portazo. Desasosiego. Oigo al gremlin subir las escaleras y llamar al vecino de arriba. Son las ocho y veinte. Misma función. Uno tras uno. Casa tras casa.
Para no llorar pienso en las playas de Brasil, en prados verdes, caballos que corren desbocados, el sol y las montañas nevadas en un día de verano, pero sigo angustiado, así que pienso en tus tetas, tu culo respingón y en tu triángulo rasurado. Pienso en tu cara de éxtasis cuando te la meto por detrás, en la ducha, rodeados del vapor y agua caliente....Y ahora sí.
De un gesto tiro todos los papeles a la basura, miro con complicidad al extractor y al calentador que respiran aliviados y digo en voz alta: ¡Correcto! Los tres nos reímos durante más de media hora.

martes, 20 de enero de 2009

it´s a wonderful world

La muerte siempre pierde. El dinero es gratis. La gente pasea por la calle sin ir a ningún sitio. Las cajeras del supermercado pasan los productos sin cobrarlos. No hay que devolver las bicicletas ni las películas de vídeo. El absentismo laboral es total. Las fuentes se convierten en jacuzzis. Los revisores no piden el ticket y los guardias jurados no te sacan los pies de la silla de enfrente. Los profesores dejan copiar en los exámenes. Los errores ortográficos no existen. Se puede molestar a los conductores y la hierba se puede pisar. Las jaulas del zoo se dejan abiertas. Los bares nunca cierran. Las discotecas hacen horario de 24 horas. Los farmacéuticos no piden recetas. Los niños pueden votar. Los políticos mueren por una rara enfermedad que sólo les afecta a ellos. Los bancos reparten sus beneficios. Las casas y los coches son de todos. Los vecinos se quejan si no hay música. La entrada es libre y la salida también. Los horarios son flexibles y las mañanas son para dormir, pasear o tomar el sol. Tú dejas de odiarme. Y el mundo es (perdonad la expresión) mucho mas guay.

viernes, 31 de octubre de 2008

el precio de la anestesia

En la Edad Media te arrancaban una muela sin ninguna anestesia.
Supongo que la gente era mucho mas resistente al dolor. El dolor formaba parte de la vida. Cuando me arrancaron una muela del juicio, gracias a la anestesia solo sufrí por el ruido que oía en el interior de mi calavera. Algo asi como un "cccrreeeeckkkk!". Luego me dieron un antiinflamatorio y un calmante. Ni rastro de dolor en ningún momento (bueno si... al pagar la cuenta.).
Somos unos mierdas. Le hacemos trampa a la vida. Pero lo pagamos y lo pagaremos. Lo se.
Luego cualquier cosita nos molesta, nos destroza la existencia y nos parece insoportable. No tengo capacidad de sacrificio y el mundo se me viene abajo al primer síntoma negativo. Le estoy agradecido a la ciencia. Pero me han convertido en un ser hiper sensible y cobarde. Si me hubieran arrancado la muela sin anestesia.... lo hubiera pasado fatal pero ahora sería mas que un hombre...¡sería un superhombre! Habría pasado por una de esas experiencias que te cambian la vida, que si no te matan te hacen mas fuerte. Habría subido un nivel mi valentía, mi dureza, mi experiencia. Pero como vivo de espaldas al dolor me he convertido en un ser tembloroso y desprotegido que tiene que tomarse un Valium cuando su ex novia le llama por teléfono, que se angustia cuando no queda zumo de naranja sin pulpa en el supermercado o llora de dolor cuando le sale un orzuelo en el ojo e incluso es capaz de rezar para que se le pase un resfriado común.

En 1999 los españoles tomaron 635millones de unidades de Aspirina. Lo que significa que cada español toma una medida de 17 aspirinas al año. En EUA se consumen 16.000 toneladas de aspirinas al año. Se han fabricado 350 billones de Aspirinas desde 1899. Cada día se consumen 216 millones de aspirinas. Fuente consultada: http://www.aspirina.com/aspirinaProf/default_curioso.htm

jueves, 9 de octubre de 2008

viaje

Los viajes ya no existen.
!Nos desplazamos tan rápido! casi instantáneamente.
No nos da tiempo de despedirnos y a a miles de kilómetros ya nos estamos encontrando.
Antes. Hace siglos. Me refiero a cuando la gente viajaba a caballo o en una carreta o en un barco... un viaje tenia una importancia trascendental, uno podía estar viajando días, semanas, meses. Uno podía parar en una fonda o en un hotel o encontrarse con compañeros de viaje..... Ahora una azafata vestida de azul turquesa te ofrece una bandeja de caramelos de goma, mientras estás viendo una comedia romántica enchufado al estéreo que incorpora tu ergonómico asiento. Y !zas! una voz encima de un fondo de violines anuncia tu llegada.
Tres horas para ir de Madrid a Barcelona. Es inhumano.
Bah! eso no es viajar... eso es... desplazarse. Es cómodo. Pero no es un viaje.

lunes, 25 de agosto de 2008

operación retorno


Estábamos muy tranquilos. En serio. Nadie os ha pedido que volváis. Tenéis que entenderlo. La ciudad sin vosotros es paz y tranquilidad. Os largasteis hacia lugares lejanos para buscar (que tremenda contradicción) la paz y la tranquilidad. Escapasteis a los típicos sitios dónde los de vuestra calaña os reunís para seguir haciendo lo que tan bien sabéis hacer: llenarlo todo hasta los topes. Arrasar. Ocupar. Over booking. Completo. La guerra. La intranquilidad.
Ok. No os dijimos nada. Allá vosotros. Pero ahora os lo pido por favor con las rodillas hincadas en el suelo. No volváis. En serio. No jodáis más. Dejadnos tranquilos. Los que nos hemos quedado en la ciudad entendemos la palabra "paz" y la palabra "tranquilidad". Sabemos que tiene que ver con la soledad, con los locales cerrados, con el silencio, con no hacer nada y dejar de buscar.... Así que quedaros en vuestras playas abarrotadas, en vuestros apartamentos soleados, llenadlo todo hasta los topes, exigid un trato preferente en la mejor mesa, haced colas para gastar todo vuestro dinero y sentiros orgullosos de estar donde hay que estar haciendo lo que hay que hacer... Pero, por favor, repito, ¡os lo pido por favor! No- vol-vá-is. Nosotros, en la ciudad, no os echamos de menos.... al contrario nos damos cuenta de que sobráis y no hacéis más que ocupar espacio y ponernos nerviosos. No necesitamos que en Septiembre llenéis las calles con vuestro acostumbrado ajetreo y la sonrisa forzada (que os durará sólo el primer día) del alivio vacacional. No necesitamos despertarnos por las mañanas con vuestros coches recién limpiados haciendo cola para ganar dinero. En serio. Quedaos todos en vuestros lugares de veraneo... con los vuestros... con vuestros perros, cáctus, hijos y parejas. Y no volváis. No os extrañaremos y convertiremos la ciudad en un sitio tranquilo donde uno siempre pueda aparcar, echar la siesta, pasear por alguna calle desierta y vivir como si siempre fueran benditas vacaciones. Porque cuando no estáis... siempre son vacaciones.