domingo, 1 de agosto de 2010

Bang Big

Empujo con fuerza contra su cuerpo, reventamos la pared, atravesamos pisos y edificios, requebrejamos el suelo, gritamos y jadeamos.
La empujo, otra vez, hasta que rompemos el eje geoestacionario de la tierra. Maremotos, terremotos y tsunamis lo destrozan todo.
Ella me reta, con una mirada lasciva, a que continúe, y otra vez la empujo como una flecha clavada entre sus piernas, como una cuña cósmica, como un ariete interestelar.
El universo se altera en forma de dardo y tenemos un orgasmo tan prolongado, que deformamos la curva del espacio tiempo, creamos un agujero negro en la Vía Láctea y caemos muertos en mi cama.
Resoplamos entre cenizas y escombros de pasión. Ella, se abraza a mi cuerpo y me mira enamorada... Yo le digo:- ¡Eh! ¡No te flipes! Sólo ha sido un polvo.-
Ella, se desimanta, se da media vuelta. Aquello no le ha sentado bien. La oigo pensar. ¿Estará tramando algo? De repente se gira y se me echa encima mío...
...y así es como termina el mundo tal y como lo conocemos hoy.

viernes, 23 de julio de 2010

Perdón (versión redux.)

X: Perdone... ¿Es cierto que lo que le cuente aquí no sale de aquí?
C: Perdón, perdón, perdón...Por supuesto que sí. ¿Qué pecados tiene?
X: Eh... esto.... pues... verá....Digo palabrotas.
C: Estoy harto de pecados menores.
X: Pero habrá usted perdonado cosas gordas, ¿no?
C: Bueno, estoy en ello. Todavía soy joven. Pero pienso llegar tan lejos como el hermano Tomás. El muy fiera esta semana lleva, dos violadores, un terrorista, un asesino en serie, dos cléptomanos y un fabricante de bollería industrial.
X: ¡Uau!
X: Con la carrera que está haciendo pronto lo veremos en El Vaticano (supiro) ¡Allí sí que hay pecados! El sueño de cualquier cura confesor...
X: Bueno, si se esfuerza seguro que puede llegar.
C: Mi especialidad son los pecados sexuales. Ya sabe. Todo tipo de filias y desviaciones: Sodomía, doble penetración, matrimonios de más de tres años, cópula con preservativo, popper, oral, milf, bondage, scat, etc...
X: Sí, muy interesante...
C: Bueno, y a parte de decir palabrotas, usted tiene algún pecado más....
X: Si, la verdad es que estaba dando un rodeo, pero ahora que sé que usted es un especialista en el tema... (traga saliva) y....
C: ¡Animo mujer!
X: Tengo relaciones sexuales con mi hermana.
C: Dios! (gracias). Aleluya.¡¡¡Dios mio!!! Esto es un milagro, digo un pecado gordísimo. Además está prohibidísimo.
X: ¿Por qué?
C: Pues porque nacerían hijos subnormales como los borbones. Ya sabe, macrocéfalos y con voz de tontito. Eso sí, muy campechanos y sencillos.
X: Pero yo no puedo tener hijos con mi hermana.
C: Eh.... bueno, pues... ¡Da igual! ¡Está prohibido! Y punto. A los ojos de Dios es un pecado.
X: ¿Entonces me perdona...?
C: Ni de coña. Eso es muy fuerte.
X: Pero yo pensaba que aquí se perdonaba todo.
C: Usted hace el cerdo con su hermana y viene aquí y ala... le perdonamos. No ve que eso crearía un circulo vicioso.
X: ...pero, es que me arrepiento....
C: Cállese, está usted enferma.
X: ¡Y que puedo hacer?
C: A ver... Déjeme que disfrute del momento. Un incesto lésbico. El padre Tomás es un aprendiz delante mío.
X: Es usted un poco codicioso, ¿no?
C: Mire, pecadora injuriosa, aquí podemos hacer las cosas de dos maneras. Una, le mando al infierno para que su culo arda para siempre jamas o dos, arreglamos esto como Dios manda. ¡Joder!
X: ¿Ha dicho joder?
C: Cállese. Yo me absuelvo a mi mismo con la señal de la cruz (se santigua).
X: Me gustaría no ir al infierno....
C: Pues venga. A rezar padrenuestros sin parar. Cientos, miles. Un millón.
X: ¡Buj!
C: Y dígale a su hermana y a los de su calaña que vengan a verme. Por cada tres personas que me traiga le descuento un Padrenuestro. Aquí tiene mi tarjeta.
X: Gracias, padre.
C: No olvide donar 100 euros (más IVA) a los curas pobres y marcar con una X la casilla de la iglesia en su declaración de hacienda.
X: Con una cruz, quiere decir.
C: Sí, exacto, con una cruz. Y ahora vaya con Dios.
¡¡¡FLASHHHH!!!
X: Eh! ¿Qué ha sido ese flash?
C: Le he echo una fotografía para ponerla en su ficha.
X: Pero seguro que no va usted a decirle a nadie lo mío.
C: ¡La puta! (se santigua dos veces) A usted sólo le importa la fama.
X: ¡No es eso, padre!
X: Pero... no me gustaría que se lo contará a nadie...
C: Se dice el pecado pero no el pecador.
X: ¿En serio?
C: Yo nunca miento (se santigua tres veces).
X: Me quedo más tranquila. La sociedad es muy quisquillosa con el incesto.
C: Bueno, por ahora NO le perdono. Traiga documentación: fotos, vídeos, testimonios. Seguiré de cerca su caso.
X: Gracias.
C: Las gracias son del señor y del espíritu santo.
X: Sin pecado concebido.
C: Siguiente.

sábado, 10 de julio de 2010

Policía del amor

P: Buenas tardes. Policía del amor. ¡Documentación!
X: Pero... ¿Hay algún problema señor agente?
P: No, es simplemente inspección rutinaria. Documento nacional de identidad y libro de familia.
X: ¡Ostras! El DNI si que lo llevo (se lo entrega) pero el libro de familia....
P: Ya veo... (mira el DNI) ¿Tiene usted mas de treinta años y todavía no ha formado una familia ?
X: Eh... no, señor agente.
P: Empezamos bien. ¿Tiene usted novia?
X: No...
P: (negando la cabeza). ¿Y se puede saber de dónde viene?
X: Vengo de...
P: ¿Ha estado usted con una amante...?
X: ¡No que va!... vengo de ver a mis... abuelos...
P: Usted se piensa que soy idiota.
X: No... señor agente...
P: Las pruebas son evidentes. Cara de idiota. Manchas de carmín en la camisa. Un chupetón en lado izquierdo de la zona del cuello. ¿Puede usted levantarse la camisa?
X: Hombre señor agente, es que...
P: Podemos hacer esto con el procedimiento normal, usted me acompaña a comisaria, y allí le hacemos las pruebas correspondientes. Ya sabe, intimadación, vejación, tortura psicológica, palizas con toallas mojadas... O, simplemente, puede usted colaborar y todos nos ahorramos muchas molestias. Usted decide.
X: Sí... claro (se levanta la camisa).
P: Aha... me lo temía. El sujeto presenta un moratón en la zona intercostal, lado izquierdo. Herida de uñas en la zona lumbar derecha de profundidad moderada. Muy bien. Va a contarme la verdad o le meto un puro que se caga.
X: Lo siento señor agente. Vengo de casa un ligue.
P: (respiración profunda) ¿Es la primera vez?
X: ¿La primera vez que ligo?
P: A ver... ¡Cuanta paciencia! ¿Es la primera vez que acometen el acto sexual?
X: Sí... la conocí ayer por la noche.
P: ¿La primera noche y ya consuman el acto sexual?
X: Lo siento...señor agente...
P: ¿Supongo que piensa volver a llamarla?
X: No tenía pensado... bueno, sí claro, por supuesto.
P: Tendré que multarle.
X: ¿Por qué señor agente?
P: Está usted acusado de copulación con alevosía y falta de sentimiento amoroso, relación esporádica sin intención de repetición, y negación de oportunidad romántica. ¡Y encima usted no tiene pareja! ¡Menudo sinvergüenza!
X: ¿Sería peor si tuviera pareja, no?
P: Será mejor que se calle.
X: Sí señor.
P: ¿Se da cuenta de que si todo el mundo hiciera como usted el mundo sería un caos?
X: No... digo sí, sí!
P: Le pondré tres multas, así aprenderá. Y alégrese de que no compruebe su nivel de frivolidad.
X: Pero señor agente, he tenido una novia durante cuatro años. Y ahora... me cuesta...
P: ¿Cuando hace de eso...?
X: Un año y medio.
P: El atenuante prescribe al pasar un año. Si usted hubiera leído el código, ahora yo no tendría que explicárselo. Usted como ciudadano está obligado a encontrar el amor de su vida para formar una familia. A los misántropos y a los anacoretas como usted hay que tenerlos bajo control.
X: Pero no me multe...me apuntaré al meetic... a clases de salsa....llamaré a mi exnovia...
P: No estaría mal. Pero eso no le excluye de la multa. La ley es la ley. Aquí tiene sus denuncias.
X: Vaya...
P: Y que sepa que la próxima vez no tendrá tanta suerte... Váyase a casa, dúchese, madure e intente formar una familia. ¡Maldita sea!
X: Si señor, gracias señor.
P: Policia del amor: Proteger y servir. Circule.

viernes, 2 de julio de 2010

Cursilería aguda

Dr: Siéntese.
P: Gracias.
Dr: ¿Sabe por qué está usted aquí?
P: Estoy loco
Dr: En este centro no nos gusta usar este término pero se acerca bastante a la realidad.
P: ¿Cuándo me podré ir, doctor?
Dr: No empuje el río.
P: ¿Puedo pedirle un favor?
Dr: Veremos que puedo hacer...
P: Puede darle esta carta a mi amada.
Dr: Vaya, eso es imposible, como norma, no dejamos que los internos se comuniquen con el exterior y menos con las personas amadas.
P: Pero es muy importante para mí.
Dr: Lo siento no puedo ayudarle en eso.
P: ¿ Y en que puede ayudarme?
Dr: En el centro intentamos que usted vuelva a la normalidad.
P: ¿Qué es la normalidad?
Dr: Este tipo de preguntas no le harán sentirse mejor.
P: Pero si me siento muy bien... Sobretodo los jueves, cuando me dan esa pastillita roja.
Dr: (risa) Sí... Veamos. Mire atentamente este dibujo y explíqueme que es lo que ve...
P: Mmmmm.... Una lámina del test de Rorschach. La número 3. Muy mona por cierto. Un chico y una chica dándose besitos... saltan corazones de... de sus corazones.
Dr: ¿Cómo ha dicho?
P: Una lámina. Sólo eso.
Dr: Correcto.
P: ¿Puedo ahora llamar a mi amada?
Dr: No empiece, por favor.
P: ¿Puedo tomar otra pastillita roja?
Dr: ¿Hoy es jueves?
P: No
Dr: ¿Entonces?
P: Lo siento... si al menos pudiera enviarle un mail...
Dr: ¡Basta!
P: Perdón.
Dr: No soy cura ni abogado. No puedo perdonarle.
P: ¿Puedo marcharme?
Dr: Sí, cuando haya contestado a todas mis preguntas.
P: Está bien...
Dr: ¿Se acuerda de cómo llegó aquí?
P: No.
Dr: Se lo explicaré. Usted sufría de una crisis compulsiva de obsesión y delirios. Falta de atención. Agotamiento. Sobreexcitación. Flaqueza emocional. Depresión y angustia. El típico cuadro de cursilería aguda.
P: ¿Es grave, doctor?
Dr: Entre moderado y grave.
P: ¿Le importaría dejarme su móvil?
Dr: ¿Para?
P: Debería enviarle un msm a mi...
Dr: ¿A quién?
P: A mi... a mis padres.
Dr: ¿Cree usted que soy tonto?
P: No. Yo no creo en nada.
Dr: Le he dicho mil veces que no puede contactar con su amada. Le subiré la dosis de Myolastan y Diacepan a 800mg.
P: Eso es una buena noticia. ¿Le puedo preguntar otra pregunta?
Dr: ¡NO! ¡No puede llamar a su amada!
P: Ah.... ¡Vaya! Ya veo... ¿Va usted a curarme?
Dr: Haremos lo posible. Está usted en tratamiento de desintoxicación progresiva. La medicación y los electroshocks le ayudarán en el proceso. Es un tratamiento largo y depende de lo que usted colabore. En este centro tenemos un porcentaje de éxito de un 2%. El más alto de Europa. Confíe en usted y también en nosotros.
P: Esta bien, doctor. Aunque yo creo que todo saldría mejor si pudiera llamarla y hablar con ella.
Dr: ¡Celadores!
P: Escúcheme un momento, yo creo que ya estoy bien, no estoy obsesionado y hace rato que no he dicho ninguna cursilería... Si pudiera mandar un mensajito...
(Entran los celadores en la sala.)
Dr: (a los celadores) Inyéctenle 1000mg de Benzodiacepina.
P: ¡Doctor! ¡Estoy bien! ¡Un mail! ¡Sólo un mail!
Dr: No me muerda la mano por favor. Llévenselo.
P: Sólo quiero enviarle un emoticono. ¡¡¡Por favor!!!Decirle cuchi cuchi. Cariñito. ¡Arghhhh!
Dr: ¡Cálmese! ¡No se golpee!
P: ¡¡¡Déjenme hablar con mi bomboncito!!! ¡¡¡Mi caprichín!!! ¡¡¡ Mi niñita del alma!!!! ¡¡¡ARGHH!!!
Dr: ¡¡Celadores, por Dios, pónganle la camisa.!!
P: ¿Han visto alguna vez sus ojos? Son cómo el mar en primavera...¡Arfhh! Las mariposas de mi estómago... arghhh... ¡Muñequita liiindaaaaaaaa!
Dr: Parece que ya le hace efecto la dosis...
P: Eehhhh.... mmmm....Y cuando hace morritos.... es una monería... porque... me encantan sus hoyuelos cuando sonrí.... (desmayo y golpe en la cabeza).
Dr: Llévenselo a la celda de máxima seguridad. Espósenlo para que no se autolesione. Tripliquen las dosis de todo. Manténgame informado. Qué Dios le bendiga. Pobre hombre...


Ilustración: Lámina num. 3 del test de Rorschach.

domingo, 20 de junio de 2010

Diario de Dios

Querido diario.
Hoy he conseguido levantarme pronto. En este estado de desesperanza que me acongoja, quedarse en la cama es una opción terrible, así que madrugo para ayudarme a mí mismo y ver las cosas de un modo positivo.
Fatigado, obsesionado, he contemplado de nuevo mi única creación universal. Nunca sé que pensar... a veces la veo como una genialidad y a veces me parece un engendro. Lo creé todo en seis días, sin la ayuda de nadie y, reconozco que algunas cosas no quedaron del todo perfectas: la justicia cósmica está desajustada, algunas partes se ven un poco vacías, me pasé con la velocidad de la luz respecto al tiempo y olvidé del sexo de los ángeles... pero aún así, hay cosas resultonas como el infinito, la muerte súbita, el color pistacho, las palomitas de microondas, las cintura de la Virgen, el punto G, la tercera dimensión, el isótopo deuterio...
Mención especial en el MMMMMMMXXII festival del Olimpo. Ambrosía de Plata en el MMMMMMMMMMVXVI Limbo Festival y Mejor Universo de bolsillo en el GX·$"12 festival en X/89321029 (dimensión alfa). ¡Qué tiempos aquellos! Aún recuerdo cuando todos se preguntaban cual sería mi próxima creación. Yo era la esperanza de la nueva ola de universos independientes...una joven y talentosa promesa. Pero, de eso hace ya tanto tiempo... 93 mil millones de años que han pasado en un suspiro...

Hacía el mediodía me siento en el borde de mi envejecido universo y como cada día intento pensar en mi nueva creación. ¿Poco talento? ¿Crisis creativa? ¿Miedo al fracaso? ¿Falta de ilusión? Nada. No se me ocurre nada. La idea de un universo feliz y sin problemas ya no me convence... y además no acaba de encajar. Así que, en un ataque de histeria, he tirado por enésima vez todo el proyecto a un agujero negro. Angustiado, me he tomado un Diacepan 25gr. que me pasó Lucifer. Después he vuelto a la cama y he dormido todo el día.

La tarde no es mejor. Llamo a mi hijo. Esta borracho de vino y sigue, con un enfado de la hostia. Creo que nunca me perdonará enviarle a arreglar ese estúpido planeta... Me pongo a mí mismo como testigo de que lo he intentado todo: pedirle perdón, contarle lo mal que me siento, pero me cuelga el teléfono. Me rasgo las vestiduras. Ahora, es él quien me abandona.

Por la noche, mientras escribo este diario, me animo pensando en que, joder, soy Dios, ¡DIOS! el todopoderoso, un tipo genial, único, sexy, con carisma y que pronto se me ocurrirá alguna idea para superar esta crisis. Pero al verme en el espejo, al releer estas líneas, al ver mi universo tan desolado, viejuno y lleno de fallos, me doy cuenta de que todo es inútil. ¿A quién pretendo engañar? Estoy acabado. No tengo talento y mi única y vulgar creación se queda en en el olvido. Ahora sólo soy un viejo deprimido, sin futuro. Si al menos pudiera rezarle a alguien.

sábado, 12 de junio de 2010

9 malos pensamientos

En algunas situaciones no puedo evitar pensar mal. E aquí nueve ejemplos:

1- Cuando veo una mujer con un perro enorme, siempre pienso que la mujer se folla al perro.

2- Cuando me presentan a una familia que vive en el campo, en una masia, siempre pienso que estos follan entre ellos.

3- Cuando una dependiente se arrodilla delante mio y me toma las medidas de un pantalón, Siempre pienso que soy su amo y que ella es mi esclava.

5- Cuando veo a un cura, un obispo o un cardenal, siempre pienso que es pedrastra, coprófago, acrotomofílico, anofelorastiáco, etc... etc....

6- Cuando veo a una mujer con uniforme de la guardia urbana o de la policía, siempre pienso que es una severa dominatrix a la que le encanta utilizar la porra y las esposas.

7- Cuando veo a una chica sonreír en el metro, siempre pienso que lleva bolas chinas en la vagina o el ano o que se ha puesto un tanga al reves.

8- Cuando veo a una cajera de supermercado, una dependiente del fnac, una empleada de "la Caixa", una dependiente de una tienda de golosinas o una profesora de parvulario, siempre pienso en sexo anal.

9- ... y finalmente, siempre pienso que mientras lees mi blog, te acaricias el sexo hasta llegar al orgasmo.

jueves, 10 de junio de 2010

Recuérdamelo

Es peor dudar que equivocarse.

miércoles, 9 de junio de 2010

Ciéncia aplicada

ÉL: ¡Qué guapa estás!
ELLA: ¿Cómo lo sabes? Si estamos hablando por teléfono y no me puedes ver.
ÉL: Por estadística.

lunes, 7 de junio de 2010

Hambre

El hambre se nos come.

martes, 1 de junio de 2010

Cuentos Infantiles:- Como evitar que te piquen los mosquitos.

Por la noche me pica. A traición. Escozor. Empiezo a rascarme insistentemente hasta que consigo que además de que me pique encima me duela. Doy vueltas en la cama hasta que la molestia gana a la pereza y finalmente me levanto para ponerme una pomada. Llego a la habitación y me duermo sentado, mientras intento cazar con la mirada a mi diminuto enemigo.
A la mañana siguiente miro mi maltrecho brazo y mi maltrecho tobillo y mi maltrecho cuello, todos con el hinchazón característico. Un Conde Drácula de tamaño milimétrico se ha pegado un banquete de postal y eso pica. Pica hasta el hueso. Maldito mosquito cabrón.
De repente, a lo lejos, delatado por el blanco nuclear de mi pared: una peca, un acento, un bultito negro. ¡Sí! ¡Allí está! El pequeño insecto vampírico que tiene que morir. ¡Acabaré contigo chupasangres del demonio! Zapatilla en mano me acerco con prudencia a la pared. Se trata de una cuestión de vida o muerte. Levanto la zapatilla, tenso mi mirada, respiro hondo y... se me ocurre una idea.

Voy a la cocina, cojo un vaso y tapo el mosquito contra la pared. El mosquito se asusta y se queda dentro el vaso que ahora tapo con la mano. Me acerco a la ventana y antes de sacar la mano le digo en voz alta:
- ¡Te perdono, no voy a matarte, vuela y disfruta de una nueva oportunidad!- Saco la mano y el mosquito vuela libre. Creo que antes de perderlo de vista me lanza una mirada de agradecimiento. Seguro que esta llorando. Luego cierro la ventana. Me siento en el sofá. Me rasco el brazo. Lo sé, lo sé... lo he dejado escapar con la barriga hasta los topes de mi propia sangre, pero me siento bien. He vencido a mi instinto asesino. He parado la guerra. Pero no me juzguen mal. No soy un hombre de moral correcta, ni pacifista, ni siquiera ecologista. A mi los animales no me preocupan nada (no me importa comerme una hamburguesa sangrante de ternerita gallega o un plato de pescadito de tamaño ilegal, de echo, si pudiera me tomaría unas tostaditas con paté de hígado de ballena azul). Lo mío no es amor por la madre naturaleza... no, lo mio es una estrategia digna de un jefazo de márketing del Carrefur. El plan es el siguiente: mi mosquito llega a su casa y cuenta su emocionante historia. ¿Eh? Claro que la cuenta. ¿Si alguien te hubiera salvado la vida no lo contarías al llegar a tu casa? Pues eso, entonces, la historia pasa de boca a oreja en el mundo de los mosquitos y se extiende como la pólvora (este texto es sólo una excusa para usar esta expresión). En poco tiempo todos los mosquitos saben que le he perdonado la vida y piensan que soy un tipo especial, un santo, una especie de mesías al que hay que respetar. Puede que vuelva a ver mosquitos en mi casa pero no vienen a chuparme la sangre sino a honrarme y a cerciorarse de que soy de verdad, una leyenda viva que ha cambiado la relación entre hombres y mosquitos, un paso adelante hacía la comunión de todas las especies. Eso, y el insecticida mortal con el que he fumigado mi habitación, impide con seguridad que los muy desgraciados vuelvan a hacerme ningún daño.

viernes, 28 de mayo de 2010

Manifestación.


Por una coprofagia digna.

miércoles, 19 de mayo de 2010

BMW

El sueño es muy real. Estoy en un prado verde, de proporciones gigantescas, vestido de traje de faralaes. En mi mano derecha llevo un cubo de Rubik y en la izquierda, Pipo, el osito de peluche que dormía conmigo en mi infancia, el muy maldito, insiste en roerme los dedos hasta los huesos. A lo lejos, casi cegado por el sol, entre la hierba mecida por el viento, vislumbro la elegante silueta de una misteriosa chica. Me acerco corriendo con grandes dificultades, las botas de buzo que llevo puestas no facilitan nada la carrera, y angustiado la pierdo de vista. Al poco, oigo su risa en otra dirección, la veo a lo lejos, corro tras ella como un poseso arrastrando el plomo con todas mis fuerzas y cuando estoy a punto de darle alcance, vuelve a desaparecer. Ahora estoy en una playa salvaje. Las olas rompen violentadas contra la orilla. Un grupo de cobayas arlequines surfean de maravilla, mientras el Inspector Gadget les hace fotos. Otra vez, advierto a lo lejos la figura danzante de la chica. Su ropa ondea al viento, dibujando volutas barrocas. Me acerco por la espalda y ella se gira. Es la chica de mis sueños. Su cara es una combinación letal de mujeres adorables. En ella reconozco la cara de mi propio ser femenino, a mi madre y a mis amantes junto con las caras de todas las mujeres que he deseado. Todo equilibrado en un rostro imposible de recordar. Aunque por un momento creo verla idéntica a Raffaella Carrà. ¡Joder con mi subconsciente! Pipo, el osito de mi infancia, me muerde con todas sus fuerzas, así que lo lanzo al suelo y le piso la cabeza hasta que su relleno de goma espuma y macarrones de menú escolar se esparcen por el suelo. La chica de mis sueños coge mi cubo de Rubik, le da tres vueltas y me lo devuelve. Ahora el cubo es todo de color rosa-fucsia-flúor. Un color que nunca había visto antes. Mientras me conmuevo hasta el llanto con su demostración, ella me coge de la mano y me arrastra disparado por un bosque de lencería hasta un espiral de lenguas y lentejuelas doradas. Finalmente llegamos a una carretera donde se encuentra un coche aparcado. Un coche precioso. Entramos dentro. Es confortable y huele a nuevo.
Ella, se acerca y me besa dulcemente. Su beso me produce sensaciones que pensaba que había olvidado. Es infantil y a la vez obsceno, una mezcla de los besos que he adorado y de los besos que nunca me han dado. Me enamoro absolutamente. Me da las llaves del coche, le doy al contacto, el coche ronronea y arranca suavemente. Conduzco con facilidad, deslizándome por la carretera como el rocío por la cara de una hoja, o la mano de una madre en la espalda de su bebé o la lengua caliente por la nalgas de una virgen, o la maleable mantequilla por encima de una tostada... Entregado, a las metáforas de baja estofa, me siento feliz. ¡Qué digo? ¡Soy feliz! Ella me habla por primera vez: - Nuevo BMW 320d. Disfruta de sus 163 caballos de potencia con un consumo promedio de 4,1 litros cada 100 kilómetros desde 30.400 euros o por 275 euros al mes.- Me quedo pasmado. ¿Qué está diciendo? Ella me inyecta su mirada y dice: -¿Te gusta conducir? -
De repente, despierto. Estoy en la cama, en mi habitación, bautizado de sudor. Miro el reloj, son las 5 de la mañana. Mi corazón palpita a puñetazos. Aprieto mis sienes y sacudo la cabeza. ¡Maldita publicidad! ¡Hijos de puta! Alguien a vuelto a colar un anuncio en mis sueños. ¿Será posible?