jueves, 30 de septiembre de 2010
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miércoles, 29 de septiembre de 2010
SEXO
Después de mucho esfuerzo, conseguí chuparme la polla a mí mismo.
Al principio, fue una experiencia muy gratificante pero enseguida, noté una tremenda sensación de vacío cuando me di cuenta de que NO lo hacía por amor, sólo lo hacía por sexo.
Al principio, fue una experiencia muy gratificante pero enseguida, noté una tremenda sensación de vacío cuando me di cuenta de que NO lo hacía por amor, sólo lo hacía por sexo.
domingo, 19 de septiembre de 2010
ITV 2984 (segunda parte)
Resumen del capítulo anterior: ¿Podrá nuestro protagonista pasar la Inspección Técnica Vital sin tener la cartilla dental?
Doce horas más tarde, llego a la ventanilla 77777-B. Casi nadie es capaz de llegar hasta aquí , es por eso que, apenas, hay cuarenta personas en la cola. Me siento al lado de un chico que llora desconsolado, según parece, lleva 14 años intentando conseguir un permiso de libre orientación sexual. Siento lastima, pero no puedo hacer nada. El tiempo pasa… miro los carteles que decoran la sala. Uno de ellos promociona las piruletas de bromuro que reparte el estado con el slogan: Chupa y calla. Otro cartel reza: En esta ciudad cabe de todo pero todo está prohibido. De repente, es mi turno.
Me atiende una preciosa funcionaria. Lleva un injerto facial Megana Fox de última generación. Su cara y su cuerpo están reestructurados pero sus manos son aún las de una mujer de 70 -80 años. Supongo que nadie se fija en estas cosas. Me pide toda la documentación: Factura de las tasas, cartilla ADN, Cartilla de residuos, …
Le entrego todo con una sonrisa hasta que llega el momento temido: Me mira con sus ojazos azules y me dice:
-Cartilla sanitaria bucal.
Me quedo en silencio. Le miro profundamente a los ojos, e intento encontrar la mujer desesperada que hay detrás de la máscara. Intento reconocer su sufrimiento, su dolor y compenetrarme con ella.
-No tengo ese permiso.
-Pues si no tiene ese permiso no le puedo cursar el documento.
-Es que… mañana me hacen un injerto facial completo en la clínica George Clooney VI y me cambiarán toda la dentadura. Digamos que hoy es el último día de mis dientes.
-¿Ah sí?…Yo también llevo un injerto facial…
-Anda, no me había dado cuenta.
La chica me sonríe, se siente acompañada, luego mira a los lados y me dice:
-Haré la vista gorda.
-¡Gracias, gracias!
-Vale, sigamos. ¿Ha traído sus fotos 3d, su historiograma, y su libreta fiscal?
Le digo que sí y suspiro profundamente. Soy un genio.
-¿Resguardo de su limitador químico emocional?
-Sí, claro, por supuesto, sí señora. Soy el mejor. Soy infalible. Un héroe del mundo moderno burocrático.
-¿Resguardo de su limitador cardíaco?
-¿Limitador cardíaco?
-¿No lleva un limitador cardíaco?.
-Le contesto con un "no" más bien pequeñito.
- Lo siento pero eso si que no puedo pasarlo por alto. Desde el día 14 de este mes es obligatorio que todo ciudadano lleve un limitador de ritmo cardíaco. Lo hacemos por su bien.
-Pero...
-No insista.
-Le doy un resguardo por si le para la policía. Tiene 15 días para hacérselo y volver. No tiene que hacer cola. Presente el formulario en la ventanilla 54’035. Si no será obligado a volver a pasar la revisión médica general.
Estoy a punto de enfadarme pero mi limitador emocional dispara una pequeña descarga de diazepam en mi hígado y me siento mucho mejor.
Salgo del edificio. La policía retira el cadáver de un desgraciado que ha sido pillado fumando tabaco negro en los lavabos. Entre el tumulto, logró salir del edificio. Respiro profundamente. No lo he hecho del todo mal, aunque el fantasma de la colonoscopia triaxial....
Cuando llego a casa estoy agotado. Me tomo un yogurt de antibióticos. Me meto en la cama y apago la luz. Mi emisor-receptor-ordenador-radioemisor-televisor-reproductor-despertador-agenda me recuerda que mañana tengo que pasar la inspección genital periódica. ¡Maldita sea! Vaya mierda de mund…Mi bomba interna de diazepam vuelve a disparar una dosis en mi hígado. Una sensación de bondad azucarada me relaja…Me doy la vuelta y me duermo felizmente mientras pienso que en realidad todo esto lo hacen por mi bien.
Doce horas más tarde, llego a la ventanilla 77777-B. Casi nadie es capaz de llegar hasta aquí , es por eso que, apenas, hay cuarenta personas en la cola. Me siento al lado de un chico que llora desconsolado, según parece, lleva 14 años intentando conseguir un permiso de libre orientación sexual. Siento lastima, pero no puedo hacer nada. El tiempo pasa… miro los carteles que decoran la sala. Uno de ellos promociona las piruletas de bromuro que reparte el estado con el slogan: Chupa y calla. Otro cartel reza: En esta ciudad cabe de todo pero todo está prohibido. De repente, es mi turno.
Me atiende una preciosa funcionaria. Lleva un injerto facial Megana Fox de última generación. Su cara y su cuerpo están reestructurados pero sus manos son aún las de una mujer de 70 -80 años. Supongo que nadie se fija en estas cosas. Me pide toda la documentación: Factura de las tasas, cartilla ADN, Cartilla de residuos, …
Le entrego todo con una sonrisa hasta que llega el momento temido: Me mira con sus ojazos azules y me dice:
-Cartilla sanitaria bucal.
Me quedo en silencio. Le miro profundamente a los ojos, e intento encontrar la mujer desesperada que hay detrás de la máscara. Intento reconocer su sufrimiento, su dolor y compenetrarme con ella.
-No tengo ese permiso.
-Pues si no tiene ese permiso no le puedo cursar el documento.
-Es que… mañana me hacen un injerto facial completo en la clínica George Clooney VI y me cambiarán toda la dentadura. Digamos que hoy es el último día de mis dientes.
-¿Ah sí?…Yo también llevo un injerto facial…
-Anda, no me había dado cuenta.
La chica me sonríe, se siente acompañada, luego mira a los lados y me dice:
-Haré la vista gorda.
-¡Gracias, gracias!
-Vale, sigamos. ¿Ha traído sus fotos 3d, su historiograma, y su libreta fiscal?
Le digo que sí y suspiro profundamente. Soy un genio.
-¿Resguardo de su limitador químico emocional?
-Sí, claro, por supuesto, sí señora. Soy el mejor. Soy infalible. Un héroe del mundo moderno burocrático.
-¿Resguardo de su limitador cardíaco?
-¿Limitador cardíaco?
-¿No lleva un limitador cardíaco?.
-Le contesto con un "no" más bien pequeñito.
- Lo siento pero eso si que no puedo pasarlo por alto. Desde el día 14 de este mes es obligatorio que todo ciudadano lleve un limitador de ritmo cardíaco. Lo hacemos por su bien.
-Pero...
-No insista.
-Le doy un resguardo por si le para la policía. Tiene 15 días para hacérselo y volver. No tiene que hacer cola. Presente el formulario en la ventanilla 54’035. Si no será obligado a volver a pasar la revisión médica general.
Estoy a punto de enfadarme pero mi limitador emocional dispara una pequeña descarga de diazepam en mi hígado y me siento mucho mejor.
Salgo del edificio. La policía retira el cadáver de un desgraciado que ha sido pillado fumando tabaco negro en los lavabos. Entre el tumulto, logró salir del edificio. Respiro profundamente. No lo he hecho del todo mal, aunque el fantasma de la colonoscopia triaxial....
Cuando llego a casa estoy agotado. Me tomo un yogurt de antibióticos. Me meto en la cama y apago la luz. Mi emisor-receptor-ordenador-radioemisor-televisor-reproductor-despertador-agenda me recuerda que mañana tengo que pasar la inspección genital periódica. ¡Maldita sea! Vaya mierda de mund…Mi bomba interna de diazepam vuelve a disparar una dosis en mi hígado. Una sensación de bondad azucarada me relaja…Me doy la vuelta y me duermo felizmente mientras pienso que en realidad todo esto lo hacen por mi bien.
sábado, 11 de septiembre de 2010
ITV 2984 (primera parte)
Mi emisor-receptor-ordenador-turbomix-móvil-televisor-mp12-despertador me despierta y me recuerda que hoy es el último día para renovar mi permiso b-45/980KL de ciudadanía vital. En caso de no hacerlo seré multado, biodenunciado , puesto en observación médico civil y obligado a pasar una exhausta revisión médica que incluye entre otras delicias, una colonoscopia triaxial y un lavado de estómago a 8.000 revoluciones. Tengo que ponerme en marcha.
De repente, mientras lavo mis dientes con mi i-dent… recuerdo el error. Hace siete meses, mi centro de salud periódica me diagnosticó una caries en el molar superior izquierdo y no he ido a que me la extraigan. Abrumado por el descuido, intento pensar una solución. Es imposible que pase una Inspección Técnica Vital sin la cartilla sanitaria bucal y una muela podrida . Menuda insensatez. El fantasma de la colonoscopia triaxial sobrevuela mi cabeza. Hoy es el último día, tengo que ir por narices…Estoy atrapado.
Levanto el puño frente al espejo y me digo en voz alta: Iré y pasaré la inspección.
El eco-bus oxigenado me deja justo en frente de la central general de expedición de documentos del estado. Miles de personas hacen cola para entrar , algunos policías controlan la entrada, acompañados de perros genéticamente efervescentes. Al cabo de dos horas un agente del orden biodesagradable me pide el permiso de consumo de oxígeno y la cartilla de valor de masa corporal. Le muestro los documentos y me deja pasar. Subo las escaleras del viejo edificio hasta llegar al mostrador de información. Otra vez miles de ciudadanos se agolpan frente a la ventanilla. Algunos policías, con un contrato de prácticas, usan sus porras fotovoltaicas ecológicas de bajo consumo para mantener en orden a la multitud. Un emisor telepático repite en mi mente mi numero de ventanilla y mi turno cada diez segundos: Ventanilla 3567, número 38947. El volumen telepático esta a 39db neuronales y me siento algo agobiado. Ventanilla 3567, número 38947. En la pantalla aparece el número 128. Hay que tener paciencia. Ventanilla 3567, número 38947.
Al fin, después de 4 horas, llega mi turno. Una mujer, con una operación de estética de embarazo permanente, me atiende. Le pregunto qué tengo que hacer para renovar el permiso b-45/980KL de ciudadanía vital.
- Pague 300.000 eurodólares asiáticos en timohipotecas a un interés variable al 1.000% para cubrir las tasas de oxígeno, vacunación y genética caucásica. Luego presente su cartilla de ADN y su nivel de endomorfinas en la taquilla 4B/654673-Z. Finalmente, pase por la ventanilla 77777-B y presente toda la documentación y su cartilla sanitaria bucal. Allí le darán el permiso.
Un pinchazo recorre mi muela superior izquierda. Estoy a punto de decirle a la mujer que no tengo esa cartilla pero… prefiero no precipitarme. Le sonrío, le doy las gracias, le felicito por su embarazo de silicona y me marcho, mientras la oscura sombra de la colonoscopia triaxial sobrevuela de nuevo mi cabeza.
continuará...
(el próximo capítulo se publicará dentro de siete días).
De repente, mientras lavo mis dientes con mi i-dent… recuerdo el error. Hace siete meses, mi centro de salud periódica me diagnosticó una caries en el molar superior izquierdo y no he ido a que me la extraigan. Abrumado por el descuido, intento pensar una solución. Es imposible que pase una Inspección Técnica Vital sin la cartilla sanitaria bucal y una muela podrida . Menuda insensatez. El fantasma de la colonoscopia triaxial sobrevuela mi cabeza. Hoy es el último día, tengo que ir por narices…Estoy atrapado.
Levanto el puño frente al espejo y me digo en voz alta: Iré y pasaré la inspección.
El eco-bus oxigenado me deja justo en frente de la central general de expedición de documentos del estado. Miles de personas hacen cola para entrar , algunos policías controlan la entrada, acompañados de perros genéticamente efervescentes. Al cabo de dos horas un agente del orden biodesagradable me pide el permiso de consumo de oxígeno y la cartilla de valor de masa corporal. Le muestro los documentos y me deja pasar. Subo las escaleras del viejo edificio hasta llegar al mostrador de información. Otra vez miles de ciudadanos se agolpan frente a la ventanilla. Algunos policías, con un contrato de prácticas, usan sus porras fotovoltaicas ecológicas de bajo consumo para mantener en orden a la multitud. Un emisor telepático repite en mi mente mi numero de ventanilla y mi turno cada diez segundos: Ventanilla 3567, número 38947. El volumen telepático esta a 39db neuronales y me siento algo agobiado. Ventanilla 3567, número 38947. En la pantalla aparece el número 128. Hay que tener paciencia. Ventanilla 3567, número 38947.
Al fin, después de 4 horas, llega mi turno. Una mujer, con una operación de estética de embarazo permanente, me atiende. Le pregunto qué tengo que hacer para renovar el permiso b-45/980KL de ciudadanía vital.
- Pague 300.000 eurodólares asiáticos en timohipotecas a un interés variable al 1.000% para cubrir las tasas de oxígeno, vacunación y genética caucásica. Luego presente su cartilla de ADN y su nivel de endomorfinas en la taquilla 4B/654673-Z. Finalmente, pase por la ventanilla 77777-B y presente toda la documentación y su cartilla sanitaria bucal. Allí le darán el permiso.
Un pinchazo recorre mi muela superior izquierda. Estoy a punto de decirle a la mujer que no tengo esa cartilla pero… prefiero no precipitarme. Le sonrío, le doy las gracias, le felicito por su embarazo de silicona y me marcho, mientras la oscura sombra de la colonoscopia triaxial sobrevuela de nuevo mi cabeza.
continuará...
(el próximo capítulo se publicará dentro de siete días).
domingo, 29 de agosto de 2010
una tarde en el Ikea

Advertencia, este post no es ficción. Se cuentan los hechos reales que me sucedieron la tarde del 21 de agosto del 2010 en la macrotienda de IKEA en Hospitalet, Barcelona. Escribiendo esto arriesgo mi vida y mi credibilidad pero creo que es mi deber hacer público todo lo que vi, aquella terrible tarde en la que todo cambió por completo.
Llegué a las instalaciones de Ikea, aproximadamente a las 18h, con la intención de comprar una silla de escritorio Markus y un sofá Karstand. Una vez recorrido el circuito de muebles, me dispuse a buscar los bultos que contenían dichos muebles, en el solitario pasillo 4 sección 17. Supongo que fue el calor o la tensión que me produce gastar dinero; puede que fuera la terrible resaca que padecía, o ese extraño olor a hospital rancio que hay en el Ikea. La cuestión es que la cabeza empezó a darme vueltas, me sentí mareado y todo fundió a negro...
No sé cuanto tiempo pasé inconsciente. Desperté en una pequeña enfermería, echado en una camilla. Enseguida até los cabos: me había desmayado y algunos empleados del Ikea, me habían trasladado hasta allí para que descansara. Me incorporé; y como ya me encontraba bien, abrí con sigilo la puerta de la pequeña habitación y me dispuse a encontrar la salida. Está claro que me equivoqué de dirección, avanzando por angostos pasillos, cada vez más largos, que yo creía, me llevarían hacía algún párking o ascensor de salida. A medida que avanzaba, las instalaciones se parecían más a un laboratorio químico que a una tienda de muebles. Estuve tentado de volver hacía atrás pero el gato de la curiosidad ya me había arañado y decidí seguir avanzando. Me azoré cuando, a lo lejos de un inmenso pasillo, vi aparecer dos personas con bata y mascarilla. Instintivamente, abrí una puerta y me escondí en una habitación.
Hasta que mis ojos no se acostumbraron a la oscuridad no pude apreciar que aquello se asemejaba a un inmenso quirófano. Asustado y embotado de adrenalina cogí una bata y una mascarilla que colgaban abandonadas en una silla, me las puse y salí de aquella angustiosa habitación, agazapado detrás mi improvisado disfraz, con la embriagante sensación de que aquella extraña aventura iba a desvelarme un tremendo secreto.
Algunos pasillos más tarde, llegué a una enorme puerta. Me costó abrirla, parecía construida para que la usara alguien de un tamaño descomunal. Al otro lado, miles de fluorescentes iluminaban una kilométrica fábrica subterránea de construcción en cadena, tan grande como la mitad de la superficie de Hospitalet. En ella, un ejercito de trabajadores empaquetaban y construían los muebles de Ikea. Pude diferenciar algún Expedit y una cinta que transportaba algunas estanterías Billy. Al principio no me había dado cuenta, pero después de frotarme los ojos, pude cerciorarme de que todos los trabajadores medían como mínimo dos o tres metros de altura. Llevaban unos extraños cascos que impedían verles la cara. Con tamaña proporción manejaban ágilmente las piezas y los bultos que para mí eran de tamaño considerable. ¿Quiénes eran esos tipos? ¿Eran humanos?
Asustado, crucé la planta, con el presentimiento de que aún no había visto nada de lo que escondía ese extraño submundo. Y así fue. Mi gran descubrimiento me esperaba detrás de una gigantesca puerta negra. Al abrirla vi algo que jamás olvidarán mis pesadillas: Una sala gigantesca en la que ¡Oh Dios! miles de cuerpos humanos, desnudos, sin vida, se agolpaban en inmensos contenedores. Una vez volcados en una cinta transportadora, los cuerpos entraban en una trituradora. Al poco tiempo, en otro lado, perfectas laminas de conglomerado salían impolutas, y eran recogidas por los trabajadores. Aterrorizado, me giré de golpe y eché a correr, tropezando de bruces con uno de aquellos gigantes. Vislumbré su cara dentro del casco, puede que me fallase el juicio, pero juraría que se trataba de un chino. Tenía los ojos extremadamente azules y el pelo de color rubio. Un sistema de microfonía instalado en su traje, me gritaba las siguientes palabras: ¡Beskäda, Bestä, Gnarp, Vurm, Yster! En mi contestación estaba la posibilidad de morir o de salir inmune. Recordé los nombres de algunos muebles de Ikea y los pronuncié en voz alta: ¡Ektorp, Karlstad, Äpplarö, Hemnes, Skimra! El chino-mutante-sueco parecía comprender aquel lenguaje y me señaló histérico la puerta de la salida. Mi improvisado disfraz y la obsesión por los catálogos de Ikea salvaron mi vida. Salí corriendo y volví sobre mis pasos mientras las imágenes de lo que había tras la puerta negra golpeaban mi esternón para obligarme a vomitar.
Sin respiración, muerto de asco y miedo, pude volver a la enfermería de dónde partía. Me eche en la camilla, mientras repetía en voz baja. ¡Están hechos con muertos, están hechos con muertos! Más tarde, una simpática empleada del Ikea vino a buscarme y me acompañó a la salida. La empleada se preocupó por mi salud pero me deshice de ella. Vomité en el parking exterior bajo una docena de banderas ondeantes de Ikea. ¡Casi todo el mundo tenía un mueble de Ikea en su casa....! ¡Casi todo el mundo...!Luego pensé en las albóndigas del restaurante, los frankfurts de 1 euro, el relleno de los sofás, las almohadas., los juguetes.... Histérico, intenté hablar con el guarda de seguridad, con atención al cliente, con la dirección... pero todos, sin remedio, ante mi desesperación, se hicieron los suecos.
Photoshop: Andrew Flash
viernes, 20 de agosto de 2010
Tempus Fugit
¿Por qué el tiempo corre más rápido en Agosto?
Está mañana me levanto lloroso, melancoholico* y con el esternón helado. Miro mi reloj y una flecha se clava en mi corazón. ¡20 de agosto! Han pasado 20 días como si nada.
Una vez, le preguntaron a Albert Einstein qué era la relatividad del tiempo. Einstein contestó que había que sentarse encima de un brasero ardiendo para darse cuenta de lo lento que podía pasar el tiempo. Eso era la relatividad.
Después de una ducha de Coca-Cola, para desincrustar tanto desasosiego, lo veo claro. No quiero que llegue Septiembre bajo ninguna circunstancia. Así que voy a parar el tiempo, como sea, cueste lo que cueste.
Cojo serrín y me lo pongo bajo mis párpados, introduzco doce chinchetas en mi ojete, me provoco unos cortes en el glande y le he añado limón, me visto con tres erizos en mis calzoncillos y siete sanguijuelas que sorben lentamente la sangre de mi cuerpo.
Espero que con eso sea suficiente. Ahora el Agosto es eterno. Febril. Inacabable. Y voy por la calle sonriéndole al sol de mi verano eterno.
*Melancoholico: Adj.Masc. Estado de tristeza y resaca provocado por la injestión masiva de alcohol.
Una vez, le preguntaron a Albert Einstein qué era la relatividad del tiempo. Einstein contestó que había que sentarse encima de un brasero ardiendo para darse cuenta de lo lento que podía pasar el tiempo. Eso era la relatividad.
Después de una ducha de Coca-Cola, para desincrustar tanto desasosiego, lo veo claro. No quiero que llegue Septiembre bajo ninguna circunstancia. Así que voy a parar el tiempo, como sea, cueste lo que cueste.
Cojo serrín y me lo pongo bajo mis párpados, introduzco doce chinchetas en mi ojete, me provoco unos cortes en el glande y le he añado limón, me visto con tres erizos en mis calzoncillos y siete sanguijuelas que sorben lentamente la sangre de mi cuerpo.
Espero que con eso sea suficiente. Ahora el Agosto es eterno. Febril. Inacabable. Y voy por la calle sonriéndole al sol de mi verano eterno.
*Melancoholico: Adj.Masc. Estado de tristeza y resaca provocado por la injestión masiva de alcohol.
miércoles, 11 de agosto de 2010
The Incredible Amazing Stories: El secreto de Sierra Madre.
El arqueólogo-escritor entra en la cripta de la antigua civilización. Ha esquivado un sinfín de trampas y peligros para llegar a este recóndito lugar. Encaja la llave de oro de siete muescas, le da siete vueltas y la puerta de la sala oculta se abre entre hierbajos y telarañas. Allí está, delante suyo, el secreto que la secta de los Protectores (a los que ha tenido que matar) ha protegido durante trillones de años. Escrito por la mano de Dios:
(música de John Williams) ¡El Libro de Instrucciones!
El arqueólogo-escritor coge el libro con prudencia entre sus manos. En su tapa, reza en latín: Instruccionum Librum. Lo abre... está escrito en muchos idiomas. Hojea por encima su contenido en español. Hay un montón de faltas, pero allí está todo: Introducción, guía rápida, puesta a punto, sentido de la vida, funciones básicas, el botón de pausa, rebobinado, fast forward, inmortalidad, solución de problemas, garantía (¡Oh! ¡La garantía!), preguntas frequentes (FAQ), teléfono del consumidor, averías, devoluciones, etc....
El arqueólogo-escritor se frota las manos. -Publicaré el libro con mi nombre. Se convertirá en un "best seller" de la noche al día. El libro de autoayuda más vendido del planeta. Seré famoso. Rico. Grande. Me llamarán el hijo de Dios.-
-¡Hijo de puta! ¡Suelta el libro!-
El escritor-arqueologo se queda frito, allí está Pablo Cohelo apuntándole con una pistola: -Dame el libro o te mato-
-Maldito místico de mierda. ¿Cómo me has encontrado?-
-Cuando alguien quiere algo el universo conspira a favor...-
Una tercera voz interrumpe la escena:- Dejaros de tonterías el libro es mío.-
-¡No puede ser! es Jorge Bucay.-
-Maldito Bucay. ¿Cómo nos has encontrado?-
-La felicidad es la certeza de no sentirse perdido...-
-Maldito farsante. Tú no eres feliz, tú eres gordo.-
-Y tú eres un... un... vaya nunca he insultado a nadie... pero os puedo contar un cuento terapéutico que...-
-¡Callaos todos! El libro es mío. Comed plomo.
(La habilidad de Bucay y Cohello para disparar deja mucho que desear y mueren tiroteados por el escritor-arqueólogo)
-¡Jajajaja! Ahora triunfaré a mi antojo. ¡Ay! ¿Este leve pinchazo en la espalda no será que uno de los vigilantes de los Protectores, que yo pensaba que estaba muerto, se ha arrastrado hasta aquí con un cuchillo albaceteño, para matarme por la espalda?
-Pues sí.-
-¿Por qué hacéis esto? ¿Por qué priváis al mundo de tan importante descubrimiento? (muere al acabar la frase)
-Porque hemos leído el libro. (muere al acabar la frase)
(música de John Williams) ¡El Libro de Instrucciones!
El arqueólogo-escritor coge el libro con prudencia entre sus manos. En su tapa, reza en latín: Instruccionum Librum. Lo abre... está escrito en muchos idiomas. Hojea por encima su contenido en español. Hay un montón de faltas, pero allí está todo: Introducción, guía rápida, puesta a punto, sentido de la vida, funciones básicas, el botón de pausa, rebobinado, fast forward, inmortalidad, solución de problemas, garantía (¡Oh! ¡La garantía!), preguntas frequentes (FAQ), teléfono del consumidor, averías, devoluciones, etc....
El arqueólogo-escritor se frota las manos. -Publicaré el libro con mi nombre. Se convertirá en un "best seller" de la noche al día. El libro de autoayuda más vendido del planeta. Seré famoso. Rico. Grande. Me llamarán el hijo de Dios.-
-¡Hijo de puta! ¡Suelta el libro!-
El escritor-arqueologo se queda frito, allí está Pablo Cohelo apuntándole con una pistola: -Dame el libro o te mato-
-Maldito místico de mierda. ¿Cómo me has encontrado?-
-Cuando alguien quiere algo el universo conspira a favor...-
Una tercera voz interrumpe la escena:- Dejaros de tonterías el libro es mío.-
-¡No puede ser! es Jorge Bucay.-
-Maldito Bucay. ¿Cómo nos has encontrado?-
-La felicidad es la certeza de no sentirse perdido...-
-Maldito farsante. Tú no eres feliz, tú eres gordo.-
-Y tú eres un... un... vaya nunca he insultado a nadie... pero os puedo contar un cuento terapéutico que...-
-¡Callaos todos! El libro es mío. Comed plomo.
(La habilidad de Bucay y Cohello para disparar deja mucho que desear y mueren tiroteados por el escritor-arqueólogo)
-¡Jajajaja! Ahora triunfaré a mi antojo. ¡Ay! ¿Este leve pinchazo en la espalda no será que uno de los vigilantes de los Protectores, que yo pensaba que estaba muerto, se ha arrastrado hasta aquí con un cuchillo albaceteño, para matarme por la espalda?
-Pues sí.-
-¿Por qué hacéis esto? ¿Por qué priváis al mundo de tan importante descubrimiento? (muere al acabar la frase)
-Porque hemos leído el libro. (muere al acabar la frase)
lunes, 9 de agosto de 2010
the great escape
Tengo un plan.
Cojo tus ojos, tus brazos, tus piernas, tus tetas, tu culo y tu coño y nos escapamos lo más lejos posible de nuestras cabezas.
Cojo tus ojos, tus brazos, tus piernas, tus tetas, tu culo y tu coño y nos escapamos lo más lejos posible de nuestras cabezas.
domingo, 1 de agosto de 2010
Bang Big
Empujo con fuerza contra su cuerpo, reventamos la pared, atravesamos pisos y edificios, requebrejamos el suelo, gritamos y jadeamos.La empujo, otra vez, hasta que rompemos el eje geoestacionario de la tierra. Maremotos, terremotos y tsunamis lo destrozan todo.
Ella me reta, con una mirada lasciva, a que continúe, y otra vez la empujo como una flecha clavada entre sus piernas, como una cuña cósmica, como un ariete interestelar.
El universo se altera en forma de dardo y tenemos un orgasmo tan prolongado, que deformamos la curva del espacio tiempo, creamos un agujero negro en la Vía Láctea y caemos muertos en mi cama.
Resoplamos entre cenizas y escombros de pasión. Ella, se abraza a mi cuerpo y me mira enamorada... Yo le digo:- ¡Eh! ¡No te flipes! Sólo ha sido un polvo.-
Ella, se desimanta, se da media vuelta. Aquello no le ha sentado bien. La oigo pensar. ¿Estará tramando algo? De repente se gira y se me echa encima mío...
...y así es como termina el mundo tal y como lo conocemos hoy.
viernes, 23 de julio de 2010
Perdón (versión redux.)
X: Perdone... ¿Es cierto que lo que le cuente aquí no sale de aquí?
C: Perdón, perdón, perdón...Por supuesto que sí. ¿Qué pecados tiene?
X: Eh... esto.... pues... verá....Digo palabrotas.
C: Estoy harto de pecados menores.
X: Pero habrá usted perdonado cosas gordas, ¿no?
C: Bueno, estoy en ello. Todavía soy joven. Pero pienso llegar tan lejos como el hermano Tomás. El muy fiera esta semana lleva, dos violadores, un terrorista, un asesino en serie, dos cléptomanos y un fabricante de bollería industrial.
X: ¡Uau!
X: Con la carrera que está haciendo pronto lo veremos en El Vaticano (supiro) ¡Allí sí que hay pecados! El sueño de cualquier cura confesor...
X: Bueno, si se esfuerza seguro que puede llegar.
C: Mi especialidad son los pecados sexuales. Ya sabe. Todo tipo de filias y desviaciones: Sodomía, doble penetración, matrimonios de más de tres años, cópula con preservativo, popper, oral, milf, bondage, scat, etc...
X: Sí, muy interesante...
C: Bueno, y a parte de decir palabrotas, usted tiene algún pecado más....
X: Si, la verdad es que estaba dando un rodeo, pero ahora que sé que usted es un especialista en el tema... (traga saliva) y....
C: ¡Animo mujer!
X: Tengo relaciones sexuales con mi hermana.
C: Dios! (gracias). Aleluya.¡¡¡Dios mio!!! Esto es un milagro, digo un pecado gordísimo. Además está prohibidísimo.
X: ¿Por qué?
C: Pues porque nacerían hijos subnormales como los borbones. Ya sabe, macrocéfalos y con voz de tontito. Eso sí, muy campechanos y sencillos.
X: Pero yo no puedo tener hijos con mi hermana.
C: Eh.... bueno, pues... ¡Da igual! ¡Está prohibido! Y punto. A los ojos de Dios es un pecado.
X: ¿Entonces me perdona...?
C: Ni de coña. Eso es muy fuerte.
X: Pero yo pensaba que aquí se perdonaba todo.
C: Usted hace el cerdo con su hermana y viene aquí y ala... le perdonamos. No ve que eso crearía un circulo vicioso.
X: ...pero, es que me arrepiento....
C: Cállese, está usted enferma.
X: ¡Y que puedo hacer?
C: A ver... Déjeme que disfrute del momento. Un incesto lésbico. El padre Tomás es un aprendiz delante mío.
X: Es usted un poco codicioso, ¿no?
C: Mire, pecadora injuriosa, aquí podemos hacer las cosas de dos maneras. Una, le mando al infierno para que su culo arda para siempre jamas o dos, arreglamos esto como Dios manda. ¡Joder!
X: ¿Ha dicho joder?
C: Cállese. Yo me absuelvo a mi mismo con la señal de la cruz (se santigua).
X: Me gustaría no ir al infierno....
C: Pues venga. A rezar padrenuestros sin parar. Cientos, miles. Un millón.
X: ¡Buj!
C: Y dígale a su hermana y a los de su calaña que vengan a verme. Por cada tres personas que me traiga le descuento un Padrenuestro. Aquí tiene mi tarjeta.
X: Gracias, padre.
C: No olvide donar 100 euros (más IVA) a los curas pobres y marcar con una X la casilla de la iglesia en su declaración de hacienda.
X: Con una cruz, quiere decir.
C: Sí, exacto, con una cruz. Y ahora vaya con Dios.
¡¡¡FLASHHHH!!!
X: Eh! ¿Qué ha sido ese flash?
C: Le he echo una fotografía para ponerla en su ficha.
X: Pero seguro que no va usted a decirle a nadie lo mío.
C: ¡La puta! (se santigua dos veces) A usted sólo le importa la fama.
X: ¡No es eso, padre!
X: Pero... no me gustaría que se lo contará a nadie...
C: Se dice el pecado pero no el pecador.
X: ¿En serio?
C: Yo nunca miento (se santigua tres veces).
X: Me quedo más tranquila. La sociedad es muy quisquillosa con el incesto.
C: Bueno, por ahora NO le perdono. Traiga documentación: fotos, vídeos, testimonios. Seguiré de cerca su caso.
X: Gracias.
C: Las gracias son del señor y del espíritu santo.
X: Sin pecado concebido.
C: Siguiente.
C: Perdón, perdón, perdón...Por supuesto que sí. ¿Qué pecados tiene?
X: Eh... esto.... pues... verá....Digo palabrotas.
C: Estoy harto de pecados menores.
X: Pero habrá usted perdonado cosas gordas, ¿no?
C: Bueno, estoy en ello. Todavía soy joven. Pero pienso llegar tan lejos como el hermano Tomás. El muy fiera esta semana lleva, dos violadores, un terrorista, un asesino en serie, dos cléptomanos y un fabricante de bollería industrial.
X: ¡Uau!
X: Con la carrera que está haciendo pronto lo veremos en El Vaticano (supiro) ¡Allí sí que hay pecados! El sueño de cualquier cura confesor...
X: Bueno, si se esfuerza seguro que puede llegar.
C: Mi especialidad son los pecados sexuales. Ya sabe. Todo tipo de filias y desviaciones: Sodomía, doble penetración, matrimonios de más de tres años, cópula con preservativo, popper, oral, milf, bondage, scat, etc...
X: Sí, muy interesante...
C: Bueno, y a parte de decir palabrotas, usted tiene algún pecado más....
X: Si, la verdad es que estaba dando un rodeo, pero ahora que sé que usted es un especialista en el tema... (traga saliva) y....
C: ¡Animo mujer!
X: Tengo relaciones sexuales con mi hermana.
C: Dios! (gracias). Aleluya.¡¡¡Dios mio!!! Esto es un milagro, digo un pecado gordísimo. Además está prohibidísimo.
X: ¿Por qué?
C: Pues porque nacerían hijos subnormales como los borbones. Ya sabe, macrocéfalos y con voz de tontito. Eso sí, muy campechanos y sencillos.
X: Pero yo no puedo tener hijos con mi hermana.
C: Eh.... bueno, pues... ¡Da igual! ¡Está prohibido! Y punto. A los ojos de Dios es un pecado.
X: ¿Entonces me perdona...?
C: Ni de coña. Eso es muy fuerte.
X: Pero yo pensaba que aquí se perdonaba todo.
C: Usted hace el cerdo con su hermana y viene aquí y ala... le perdonamos. No ve que eso crearía un circulo vicioso.
X: ...pero, es que me arrepiento....
C: Cállese, está usted enferma.
X: ¡Y que puedo hacer?
C: A ver... Déjeme que disfrute del momento. Un incesto lésbico. El padre Tomás es un aprendiz delante mío.
X: Es usted un poco codicioso, ¿no?
C: Mire, pecadora injuriosa, aquí podemos hacer las cosas de dos maneras. Una, le mando al infierno para que su culo arda para siempre jamas o dos, arreglamos esto como Dios manda. ¡Joder!
X: ¿Ha dicho joder?
C: Cállese. Yo me absuelvo a mi mismo con la señal de la cruz (se santigua).
X: Me gustaría no ir al infierno....
C: Pues venga. A rezar padrenuestros sin parar. Cientos, miles. Un millón.
X: ¡Buj!
C: Y dígale a su hermana y a los de su calaña que vengan a verme. Por cada tres personas que me traiga le descuento un Padrenuestro. Aquí tiene mi tarjeta.
X: Gracias, padre.
C: No olvide donar 100 euros (más IVA) a los curas pobres y marcar con una X la casilla de la iglesia en su declaración de hacienda.
X: Con una cruz, quiere decir.
C: Sí, exacto, con una cruz. Y ahora vaya con Dios.
¡¡¡FLASHHHH!!!
X: Eh! ¿Qué ha sido ese flash?
C: Le he echo una fotografía para ponerla en su ficha.
X: Pero seguro que no va usted a decirle a nadie lo mío.
C: ¡La puta! (se santigua dos veces) A usted sólo le importa la fama.
X: ¡No es eso, padre!
X: Pero... no me gustaría que se lo contará a nadie...
C: Se dice el pecado pero no el pecador.
X: ¿En serio?
C: Yo nunca miento (se santigua tres veces).
X: Me quedo más tranquila. La sociedad es muy quisquillosa con el incesto.
C: Bueno, por ahora NO le perdono. Traiga documentación: fotos, vídeos, testimonios. Seguiré de cerca su caso.
X: Gracias.
C: Las gracias son del señor y del espíritu santo.
X: Sin pecado concebido.
C: Siguiente.
sábado, 10 de julio de 2010
Policía del amor
P: Buenas tardes. Policía del amor. ¡Documentación!
X: Pero... ¿Hay algún problema señor agente?
P: No, es simplemente inspección rutinaria. Documento nacional de identidad y libro de familia.
X: ¡Ostras! El DNI si que lo llevo (se lo entrega) pero el libro de familia....
P: Ya veo... (mira el DNI) ¿Tiene usted mas de treinta años y todavía no ha formado una familia ?
X: Eh... no, señor agente.
P: Empezamos bien. ¿Tiene usted novia?
X: No...
P: (negando la cabeza). ¿Y se puede saber de dónde viene?
X: Vengo de...
P: ¿Ha estado usted con una amante...?
X: ¡No que va!... vengo de ver a mis... abuelos...
P: Usted se piensa que soy idiota.
X: No... señor agente...
P: Las pruebas son evidentes. Cara de idiota. Manchas de carmín en la camisa. Un chupetón en lado izquierdo de la zona del cuello. ¿Puede usted levantarse la camisa?
X: Hombre señor agente, es que...
P: Podemos hacer esto con el procedimiento normal, usted me acompaña a comisaria, y allí le hacemos las pruebas correspondientes. Ya sabe, intimadación, vejación, tortura psicológica, palizas con toallas mojadas... O, simplemente, puede usted colaborar y todos nos ahorramos muchas molestias. Usted decide.
X: Sí... claro (se levanta la camisa).
P: Aha... me lo temía. El sujeto presenta un moratón en la zona intercostal, lado izquierdo. Herida de uñas en la zona lumbar derecha de profundidad moderada. Muy bien. Va a contarme la verdad o le meto un puro que se caga.
X: Lo siento señor agente. Vengo de casa un ligue.
P: (respiración profunda) ¿Es la primera vez?
X: ¿La primera vez que ligo?
P: A ver... ¡Cuanta paciencia! ¿Es la primera vez que acometen el acto sexual?
X: Sí... la conocí ayer por la noche.
P: ¿La primera noche y ya consuman el acto sexual?
X: Lo siento...señor agente...
P: ¿Supongo que piensa volver a llamarla?
X: No tenía pensado... bueno, sí claro, por supuesto.
P: Tendré que multarle.
X: ¿Por qué señor agente?
P: Está usted acusado de copulación con alevosía y falta de sentimiento amoroso, relación esporádica sin intención de repetición, y negación de oportunidad romántica. ¡Y encima usted no tiene pareja! ¡Menudo sinvergüenza!
X: ¿Sería peor si tuviera pareja, no?
P: Será mejor que se calle.
X: Sí señor.
P: ¿Se da cuenta de que si todo el mundo hiciera como usted el mundo sería un caos?
X: No... digo sí, sí!
P: Le pondré tres multas, así aprenderá. Y alégrese de que no compruebe su nivel de frivolidad.
X: Pero señor agente, he tenido una novia durante cuatro años. Y ahora... me cuesta...
P: ¿Cuando hace de eso...?
X: Un año y medio.
P: El atenuante prescribe al pasar un año. Si usted hubiera leído el código, ahora yo no tendría que explicárselo. Usted como ciudadano está obligado a encontrar el amor de su vida para formar una familia. A los misántropos y a los anacoretas como usted hay que tenerlos bajo control.
X: Pero no me multe...me apuntaré al meetic... a clases de salsa....llamaré a mi exnovia...
P: No estaría mal. Pero eso no le excluye de la multa. La ley es la ley. Aquí tiene sus denuncias.
X: Vaya...
P: Y que sepa que la próxima vez no tendrá tanta suerte... Váyase a casa, dúchese, madure e intente formar una familia. ¡Maldita sea!
X: Si señor, gracias señor.
P: Policia del amor: Proteger y servir. Circule.
X: Pero... ¿Hay algún problema señor agente?
P: No, es simplemente inspección rutinaria. Documento nacional de identidad y libro de familia.
X: ¡Ostras! El DNI si que lo llevo (se lo entrega) pero el libro de familia....
P: Ya veo... (mira el DNI) ¿Tiene usted mas de treinta años y todavía no ha formado una familia ?
X: Eh... no, señor agente.
P: Empezamos bien. ¿Tiene usted novia?
X: No...
P: (negando la cabeza). ¿Y se puede saber de dónde viene?
X: Vengo de...
P: ¿Ha estado usted con una amante...?
X: ¡No que va!... vengo de ver a mis... abuelos...
P: Usted se piensa que soy idiota.
X: No... señor agente...
P: Las pruebas son evidentes. Cara de idiota. Manchas de carmín en la camisa. Un chupetón en lado izquierdo de la zona del cuello. ¿Puede usted levantarse la camisa?
X: Hombre señor agente, es que...
P: Podemos hacer esto con el procedimiento normal, usted me acompaña a comisaria, y allí le hacemos las pruebas correspondientes. Ya sabe, intimadación, vejación, tortura psicológica, palizas con toallas mojadas... O, simplemente, puede usted colaborar y todos nos ahorramos muchas molestias. Usted decide.
X: Sí... claro (se levanta la camisa).
P: Aha... me lo temía. El sujeto presenta un moratón en la zona intercostal, lado izquierdo. Herida de uñas en la zona lumbar derecha de profundidad moderada. Muy bien. Va a contarme la verdad o le meto un puro que se caga.
X: Lo siento señor agente. Vengo de casa un ligue.
P: (respiración profunda) ¿Es la primera vez?
X: ¿La primera vez que ligo?
P: A ver... ¡Cuanta paciencia! ¿Es la primera vez que acometen el acto sexual?
X: Sí... la conocí ayer por la noche.
P: ¿La primera noche y ya consuman el acto sexual?
X: Lo siento...señor agente...
P: ¿Supongo que piensa volver a llamarla?
X: No tenía pensado... bueno, sí claro, por supuesto.
P: Tendré que multarle.
X: ¿Por qué señor agente?
P: Está usted acusado de copulación con alevosía y falta de sentimiento amoroso, relación esporádica sin intención de repetición, y negación de oportunidad romántica. ¡Y encima usted no tiene pareja! ¡Menudo sinvergüenza!
X: ¿Sería peor si tuviera pareja, no?
P: Será mejor que se calle.
X: Sí señor.
P: ¿Se da cuenta de que si todo el mundo hiciera como usted el mundo sería un caos?
X: No... digo sí, sí!
P: Le pondré tres multas, así aprenderá. Y alégrese de que no compruebe su nivel de frivolidad.
X: Pero señor agente, he tenido una novia durante cuatro años. Y ahora... me cuesta...
P: ¿Cuando hace de eso...?
X: Un año y medio.
P: El atenuante prescribe al pasar un año. Si usted hubiera leído el código, ahora yo no tendría que explicárselo. Usted como ciudadano está obligado a encontrar el amor de su vida para formar una familia. A los misántropos y a los anacoretas como usted hay que tenerlos bajo control.
X: Pero no me multe...me apuntaré al meetic... a clases de salsa....llamaré a mi exnovia...
P: No estaría mal. Pero eso no le excluye de la multa. La ley es la ley. Aquí tiene sus denuncias.
X: Vaya...
P: Y que sepa que la próxima vez no tendrá tanta suerte... Váyase a casa, dúchese, madure e intente formar una familia. ¡Maldita sea!
X: Si señor, gracias señor.
P: Policia del amor: Proteger y servir. Circule.
viernes, 2 de julio de 2010
Cursilería aguda
Dr: Siéntese.P: Gracias.
Dr: ¿Sabe por qué está usted aquí?
P: Estoy loco
Dr: En este centro no nos gusta usar este término pero se acerca bastante a la realidad.
P: ¿Cuándo me podré ir, doctor?
Dr: No empuje el río.
P: ¿Puedo pedirle un favor?
Dr: Veremos que puedo hacer...
P: Puede darle esta carta a mi amada.
Dr: Vaya, eso es imposible, como norma, no dejamos que los internos se comuniquen con el exterior y menos con las personas amadas.
P: Pero es muy importante para mí.
Dr: Lo siento no puedo ayudarle en eso.
P: ¿ Y en que puede ayudarme?
Dr: En el centro intentamos que usted vuelva a la normalidad.
P: ¿Qué es la normalidad?
Dr: Este tipo de preguntas no le harán sentirse mejor.
P: Pero si me siento muy bien... Sobretodo los jueves, cuando me dan esa pastillita roja.
Dr: (risa) Sí... Veamos. Mire atentamente este dibujo y explíqueme que es lo que ve...
P: Mmmmm.... Una lámina del test de Rorschach. La número 3. Muy mona por cierto. Un chico y una chica dándose besitos... saltan corazones de... de sus corazones.
Dr: ¿Cómo ha dicho?
P: Una lámina. Sólo eso.
Dr: Correcto.
P: ¿Puedo ahora llamar a mi amada?
Dr: No empiece, por favor.
P: ¿Puedo tomar otra pastillita roja?
Dr: ¿Hoy es jueves?
P: No
Dr: ¿Entonces?
P: Lo siento... si al menos pudiera enviarle un mail...
Dr: ¡Basta!
P: Perdón.
Dr: No soy cura ni abogado. No puedo perdonarle.
P: ¿Puedo marcharme?
Dr: Sí, cuando haya contestado a todas mis preguntas.
P: Está bien...
Dr: ¿Se acuerda de cómo llegó aquí?
P: No.
Dr: Se lo explicaré. Usted sufría de una crisis compulsiva de obsesión y delirios. Falta de atención. Agotamiento. Sobreexcitación. Flaqueza emocional. Depresión y angustia. El típico cuadro de cursilería aguda.
P: ¿Es grave, doctor?
Dr: Entre moderado y grave.
P: ¿Le importaría dejarme su móvil?
Dr: ¿Para?
P: Debería enviarle un msm a mi...
Dr: ¿A quién?
P: A mi... a mis padres.
Dr: ¿Cree usted que soy tonto?
P: No. Yo no creo en nada.
Dr: Le he dicho mil veces que no puede contactar con su amada. Le subiré la dosis de Myolastan y Diacepan a 800mg.
P: Eso es una buena noticia. ¿Le puedo preguntar otra pregunta?
Dr: ¡NO! ¡No puede llamar a su amada!
P: Ah.... ¡Vaya! Ya veo... ¿Va usted a curarme?
Dr: Haremos lo posible. Está usted en tratamiento de desintoxicación progresiva. La medicación y los electroshocks le ayudarán en el proceso. Es un tratamiento largo y depende de lo que usted colabore. En este centro tenemos un porcentaje de éxito de un 2%. El más alto de Europa. Confíe en usted y también en nosotros.
P: Esta bien, doctor. Aunque yo creo que todo saldría mejor si pudiera llamarla y hablar con ella.
Dr: ¡Celadores!
P: Escúcheme un momento, yo creo que ya estoy bien, no estoy obsesionado y hace rato que no he dicho ninguna cursilería... Si pudiera mandar un mensajito...
(Entran los celadores en la sala.)
Dr: (a los celadores) Inyéctenle 1000mg de Benzodiacepina.
P: ¡Doctor! ¡Estoy bien! ¡Un mail! ¡Sólo un mail!
Dr: No me muerda la mano por favor. Llévenselo.
P: Sólo quiero enviarle un emoticono. ¡¡¡Por favor!!!Decirle cuchi cuchi. Cariñito. ¡Arghhhh!
Dr: ¡Cálmese! ¡No se golpee!
P: ¡¡¡Déjenme hablar con mi bomboncito!!! ¡¡¡Mi caprichín!!! ¡¡¡ Mi niñita del alma!!!! ¡¡¡ARGHH!!!
Dr: ¡¡Celadores, por Dios, pónganle la camisa.!!
P: ¿Han visto alguna vez sus ojos? Son cómo el mar en primavera...¡Arfhh! Las mariposas de mi estómago... arghhh... ¡Muñequita liiindaaaaaaaa!
Dr: Parece que ya le hace efecto la dosis...
P: Eehhhh.... mmmm....Y cuando hace morritos.... es una monería... porque... me encantan sus hoyuelos cuando sonrí.... (desmayo y golpe en la cabeza).
Dr: Llévenselo a la celda de máxima seguridad. Espósenlo para que no se autolesione. Tripliquen las dosis de todo. Manténgame informado. Qué Dios le bendiga. Pobre hombre...
Ilustración: Lámina num. 3 del test de Rorschach.
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