jueves, 15 de marzo de 2012

Psico Mensajes Cerebrales (El futuro ya está aquí)

En la sala de espera del centro-sanitario-estatal-privado, el tiempo pasa con gran lentitud. Un centenar de ciudadanos rasos nos esperamos, mientras una enorme giga-holopantalla proyecta mensajes en 3D : “El estado de la salud le informa: NO tenga más clones de los que pueda mantener, NO abuse de los medicamentos orgásmicos , NO cambie su cara más de dos veces al año, el consumo del tabaco está penado con la muerte...“


De repente una enfermera droide me llama por mi código de identidad. Me hace pasar a una pequeña consulta, donde, detrás de una mesa me espera el doctor especialista en psico-mensajería-cerebral (PMC).  El doctor es un hombre peludo, orondo, lleva una bata blanca, me da la mano y me indica que me siente, por un momento, su frialdad me hace dudar de que sea un robot, ¡Cómo si no supiera que no se fabrican robots obesos!



- ¿Qué es lo que le trae por aquí?
- Verá…
- Déjeme que lo adivine… ha venido porque tiene el psico-correo bloqueado. No se preocupe últimamente ocurrieron algunos problemas con las emisiones, pero pronto…
- No, doctor, ese no es el problema.
- ¿Entonces, tendrá problemas con  la cobertura…?
- No. Doctor no.
- ¿Entonces qué le pasa?
- Quiero que me extirpen el psicomóvil cerebral.
- ¿Qué?
- Sí.
- Pero, desgraciado, eso es imposible. Los psicomóviles se instalan por ley en los recién   nacidos y no pueden extirparse.
-Doctor. Por favor, no puedo más. Cada día llegan cientos de mensajitos psíquicos a mi cabeza. Son del trabajo, de mi novia, publicidad, amigos… Ya no puedo pensar tranquilo con todo eso en mi cerebro.
- Baje el volumen de ondas cerebrales.
- Ya lo he hecho, pero la vibración no se puede quitar.  Bzzzzzzz... ¿Lo ve? Justo ahora acabo de recibir un mensaje de  mi novia: “Besitos :) ¿Quedamos para cenar?”. Bzzzzzzz. “Más besitos ;)”. Ahora, si la contesto ya no podremos parar de mandarnos mensajes...
- ¡Pero los psicomensajes telepáticos son muy útiles!
- Antes, no había y no pasaba nada.
- Antes, la gente se olvidaba el móvil en el bar, manchaba las pantallas táctiles con la grasa de los dedos, hablaba en voz alta en los transportes públicos...
- ¡Doctor! ¡Haga algo! Bzzzzzzz ¡Dios! ¡Otro mensaje!: “Ahora con la nueva promoción 2x1 mande dos mensajes telepáticos al precio de uno.” ¿Lo ve? Es un infierno.
- Piense que si desactivamos el psico-movil-cerebral usted quedará excluido de la sociedad, no podrá comunicarse, estará solo y abandonado. Sólo los vagabundos de la Zona Épsilon, los presos de nivel Inmundo y los anacoretas de la galaxia Kron,  viven sin psico-móvil-cerebral…
- ¡Extírpemelo! ¡Sáquelo de mí! Bzzzzzzz…. ¡Dios! Ahora son mis padres. Bzzzzzzzzz , mis amigos, otra vez… Bzzzzzzzz: "Compre linea mental-ADSL 300000 megas" ¡Se lo suplico! (Me pongo de rodillas y tiro del pantalón del doctor)  ¡Ayúdeme! ¡Por favor! Bzzzzzzzz.
- ¡Tranquilícese! Entre en el quirófano…. Veremos que se puede hacer.
- ¡Gracias doctor! ¡Gracias! (llorando)

Entro en el quirófano y una enfermera droide, el mismo modelo que se usa para camareros, taxistas y prostitutas, pero con una carcasa de servicio médico, me pide amablemente que me desnude y que me eché en una camilla. Un brazo bio-mecánico de ultima generación se acerca a con una inyección llena de líquido fluorescente. Cierro los ojos. ¡Ay!

Cuando despierto, estoy en la sala de recuperación post-operatoria. Hay un gran silencio en mi cabeza. Todo está muy tranquilo. Un droide enfermero me acompaña a la salida del hospital-publico-privado. El robot se despide diciendo: “Tiempo de post-opoeratorio: 13 segundos. Ya puede usted reprender la vida con normalidad si es que su vida es normal. ¡Jajajaja!” Me rió. Los chistes de robots son forzados pero me hacen gracia.
Una vez en la calle enseguida noto la diferencia: Una calma implícita en el fulgor de la ciudad. Los miles de aerotransportadotes se mueven en orden, la luz del sol brilla en cada uno de los objetos y una paz sin igual ondea en mi cerebro.  ¡Qué felicidad! ¡Soy libre! ¡Soy un hombre libre! Emocionado le mando un mensaje cerebral a mi novia… ¡Argh! ¡Mierda!


Dedicado a Iván Romero "El Zalamero" con afecto.


domingo, 26 de febrero de 2012

Conversaciones con mi pene (VI)


La noche ha sido larga. Hemos estado follando hasta las tantas de la madrugada. Nuestros cuerpos dolidos por el esfuerzo, exhaustos por los orgasmos descansan en mi cama. Ella acaricia con delicadeza mi pene flácido. Yo me hago el dormido. De pronto, sin que yo pueda hacer nada para evitarlo, mi pene se pone a hablar con mi ligue.  Podría impedirlo pero quiero saber hasta dónde es capaz de llegar el muy capullo.

- Gracias.
- ¿Por qué?
- Me lo he pasado muy bien.
- Yo también. Eres una pene fantástico.
- Harás que me ponga rojo.
- Ya lo estás.
- (mi pene sonríe con una risilla de pito que odio, luego se pone serio).¿Oye?
- ¿Sí?
- Tienes que ir con cuidado.
- ¿Por qué?
- Estás buscando pareja.
- Eh....
- Sí. Se nota. Tu pasas de rollos de una noche. Estás buscando pareja y te estás equivocando.
- ¿Por qué lo dices?
- Los hombres follan contigo, a veces te prometen algo pero finalmente todos son un "bluf!" y tu sigues soltera..
- Tienes razón...
- ¿Qué edad tiene mi dueño?
- No sé... 38...
- Mira, corazón, acostarse con hombres solteros de más de 35 años es una apuesta fallida.
- ¿Por qué?
- Un hombre con más de 35 años que no tiene pareja es porque NO quiere tener pareja y prefiere  ser soltero.  Es imposible (a menos que sea un adefesio) que no haya tenido las oportunidades suficientes como para encontrar una pareja. Hay, solo en esta ciudad,  treinta millones de chicas que quieren encontrar su media naranja... Tener una relación seria. Compartir. Convivir. Amar. ¿Quizás un día tener hijos? ¿Tienes alguna amiga que no quiera eso?
- Pero....
- Piénsalo, o te pasarás la vida intentando convencer a treintacincoañeros de que les apetezca tener pareja y de que encima esa pareja seas tú.
- Pero...
- Yo cambiaría la estrategia.
- ¿Como...?
- Muy fácil. Acuéstate con hombres que su pareja les acabe de dejar o con hombres casados.
- Eso es muy...
- Escúchame. Un hombre al que lo han  dejado (hace poco) es un hombre que, como mínimo,  quería tener pareja. Y un hombre casado es un hombre al que le gusta tener pareja. Al menos los tienes localizados. Y ahora sólo hace falta convencerles de que sean tu pareja.
- Esto es una estupidez.
- Lo que es una estupidez es intentar tener pareja con hombres que no quieren tener pareja.
- Si que quieren...
- No quieren. Lo que pasa es que no lo dicen porque sino NO follarían nunca.

Aterrorizado escuchó todo lo que le dice mi pene. Ella se queda muda. Se levanta en silencio. Se viste. Luego le da un besito a mi pene, mientras le dice: "Gracias!". Yo sigo haciéndome el dormido. Mi ligue sale de la habitación y finalmente se despide con un portazo suave pero contundente. De un gesto atrapo mi pene con mis manos.

- Hijo de la gran puta!!!!
- Arhghghhh!
- ¿Se puede saber de que vas?
- Era una buena chica. Había que ayudarla.

Me levanto y entro en la cocina, cojo el rallador del queso y lo aproximo a mi miembro que ahora tiembla y se hace pequeño.

- Te voy a rallar como si fueras un queso "gruyère"
- Nooooooooo
- Que sea la última vez que le hablas a una amante mía.
- Sí... lo siento.
- Serás capulllo.
- Lo siento.... lo siento...

Agotado dejo caer el rallador en el suelo. Luego me siento en un pequeño taburete. La luz del amanecer entra por la ventana. Estoy desnudo, solo y mi pene solloza.




Gracias a Alfred Perry por su colaboración desinteresada.

martes, 14 de febrero de 2012

Humor

¿Cuál es la diferencia entre el día de San Valentín y el día de Los Inocentes?





Respuesta: Ninguna

viernes, 3 de febrero de 2012

el cuadrado vicioso





Ilustración: Peter Ink

lunes, 23 de enero de 2012

2012

¿Entonces, lo del fin del mundo era trola?








domingo, 1 de enero de 2012

Sincronía Simétrica



Acordaron llamarse por la tarde.  ÉL lo ve claro, ya no puede esperar más,  coge su móvil y  marca el número de ELLA. ELLA también lo ve claro y en el mismo momento, coge su móvil y marca el número de ÉL. Comunican. ÉL no se da por vencido y vuelve a llamarla justo en el  momento en que ELLA, ilusionada, le llama de nuevo. Comunican. Llaman desesperados una y otra vez pero el otro siempre comunica. ¿Con quién estará hablando ELLA? Se pregunta ÉL. ¿Con quién estará hablando ÉL? Se pregunta ELLA.
Él piensa que lo mejor es dejar de llamar, no sea que en el mismo momento ELLA le este  llamando a ÉL. ELLA decide lo mismo, pues piensa que en el mejor de los casos, en este preciso instante, ÉL la estará llamando. El tiempo pasa y ninguno de los dos llama, dejando espacio para que el otro llame. Los minutos se hacen espesos y largos. ÉL piensa que a lo mejor ELLA no tiene interés en llamarle o que simplemente se ha olvidado de la cita que tenían. ELLA se deprime, puede que  ÉL no sintiera lo mismo que ELLA y que nunca la llame. El tiempo pasa. De repente ÉL hace de las tripas corazón y de un gesto coge el móvil y marca el número de ELLA justo en el momento que ELLA se arma de valor y con un impulso, marca el número de ÉL. Comunican. ÉL insiste y ELLA insiste. Se desesperan media docena de veces. ÉL no puede soportarlo, sale de casa y coge el metro para ir dónde vive ELLA. Justo en el momento en el que ELLA, de un arrebato,  coge un taxi para ir a casa de ÉL. ÉL llega a casa de ELLA, llama a la puerta pero no hay nadie. ELLA llega a casa de ÉL, llama al timbre pero no contesta nadie. ÉL la llama al teléfono, desesperado, justo cuando ELLA, desesperada, le llama a ÉL. Comunican. Abatidos deciden volver a sus casas. ELLA en metro y ÉL en taxi. Ya en sus respectivos hogares, ambos sollozan y sin muchas esperanzas, se llaman por última vez. El último intento. Comunican. Muerto en vida, ÉL se toma un Valium 10mg y ELLA, presa de la desolación, toma un Transilium 10mg para relajarse. Duermen.  Por la noche, por fin,  se encuentran en sus sueños.


FELIZ AÑO NUEVO A TODOS. ESPERO QUE NOS ECONTREMOS.

domingo, 11 de diciembre de 2011

Barba.



Me he dejado barba demasiado tiempo. Cuando me afeito, no me encuentro conmigo mismo, hay otra persona, un desconocido, que me mira desde el espejo y que no se parece en nada a mí. Es viejo, feo y calvo.
De pronto me acuerdo de una historia dónde un tipo juega con la Muerte al Parchís con un dado que no tiene el número cinco.
En estos casos no hay nadie a quien acudir. Los médicos me darán pastillas (legales) , los curas me perdonarán (no sé de que) y mis amigos comprensivos y optimistas (con mis problemas) me animarán a seguir con un "tú puedes", "míratelo por el lado bueno" o "apúntate a Pilates". Así que opto por solucionar mi falta de identidad de la manera más fácil: Dejándome otra vez barba.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Confesión

Esto de la vida me empieza a afectar.

domingo, 27 de noviembre de 2011

Bonnie & Clyde


Hicimos un agujero en el suelo para llegar al piso de abajo. Sólo para probar. La cosa funciono de maravilla. Vivíamos encima de un Supermercado Caprabo y gracias al agujero podíamos bajar por la noche y robar todo lo que quisiéramos. Era alucinante entrar con nuestras linternas y coger ese jamón que nunca podíamos pagar y esa carne que nunca habíamos probado. Nos llevábamos el queso y los embutidos más caros, los helados "premium", los productos de "gourmet" y un par de botellas de Chivas. Luego, subíamos otra vez a casa por el agujero y poníamos la tapa (encajaba perfectamente) y nos dábamos el atracón del siglo. Los del Caprabo nunca se darían cuenta, además, pronto nos mudaríamos a vivir encima de una joyería.

jueves, 24 de noviembre de 2011

El increíble Mr. Charles Watts y la maravillosa Elaine Laine

La sala de espectáculos está llena hasta los topes, Mr. Charles Watts (The Stream Light Man), aparece con su bata de luchador de boxeo en el centro del escenario, acogido por una tremenda ovación.
Justo cuando Mr.Charles Watts se quita la bata, las luces se apagan, dejando al público sumido en la más oscura oscuridad. Poco a poco, en mitad del escenario, una pequeña luz empieza a crecer. Aunque algunos incrédulos se sienten engañados por sus propios ojos, lo cierto es que la luz proviene del pene de Mr. Charles Watts, que empieza a brillar con inusitada fuerza, iluminando la cara embobada de todos los presentes.

El fulgor del miembro de Watts llega a ser de una claridad tan intensa que obliga a los espectadores a protegerse con gafas de sol para no quedarse ciegos. En ese preciso momento, entre "aaaaahhhhs" y "oooohhhs", aparece vestida con la más ligera de las gasas, la atractiva y fabulosa Elaine Laine, la famosa ayudante de Mr. Charles Watts. El público se pone en pie y aplaude en fervoroso éxtasis. La escultural modelo se desviste con soltura y se queda totalmente desnuda frente a la potente torcha luminosa del pene de Mr. Charles que sigue aumentando exponencialmente de tamaño y luminosidad. Elaine Laine sonríe con malicia, saluda al distinguido público y en un ágil y sinuoso gesto, engulle con su sexo la poderosa fuente de luz.

De pronto el milagro se hace real. La fantasía es un hecho. Ver para creer. Creer al ver. El local se ilumina de una luz nunca vista, de un rojo cálido palpitante, que convierte la sala en un auténtico templo del amor. Nadie presente olvidará nunca el cuerpo, ahora transparente de Elaine Laine, proyectando su anatomía interior convertida en divina luz. Señores y señoras han visto en directo, ni más ni menos que a Charles Watts, el hombre bombilla junto a la deliciosa Elaine Laine, la mujer lámpara.


dedicado a Ruth Uve

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Grandes episodios de la crisis. Capitulo II (ITV)

Estoy en mi casa, cuando de repente, llaman a la puerta. Me acerco pero por prudencia NO abro.

- ¿Sí? ¿Quién es?
- Hola buenas tardes, ¿Es usted es el propietario de este piso?
- Sí... ¿Pasa algo?
- No nada. Simplemente vengo a hacerle la ITV.
- ¿La ITV?
- Sí, la inspección obligatoria anual de los pisos con más de treinta años. Inspección Técnica de Vivienda.
- ¿Está de coña?
- ¿Puedo pasar?
- Creo que... NO.
- Le recuerdo que lleva usted un retraso de 3 meses y me veré obligado a ponerle una multa de 300 euros...
- ¿Pero desde cuando los pisos pasan la ITV?
- Se publicó en el B.O.E. y se hizo eco en todos los canales informativos.
- Yo no me he enterado....
- Que usted no sepa la ley no le excede de cumplirla. Bueno, pues le haré una denuncia que podrá pagar cómodamente....
- Está bien, pase, pase. (abro la puerta)

El tipo entra. Es un tipo de unos cuarenta años, lleva zapatos de invierno (en pleno agosto) y tiene granitos rojos de apurarse al afeitarse, su corbata le aprieta tanto que temo por su vida.
A medida que va diciendo las cosas las va apuntando en un formulario que apoya en una carpeta.

- A ver... (mirando a todos lados). Suelo, correcto, pintura de las paredes: correcto. ¿Las bombillas no son ecológicas de bajo consumo...?
- Eh.. no...
- Debería cambiarlas, así ahorraría mucho más.
- Pero las que hay ahora funcionan muy bien.
- Pero gastan mucho.
- ¿Y qué hago con las que tengo?
- Las guarda y compra de nuevas.
- Pero no tengo dinero para comprar las nuevas y así poder ahorrar.
- No siga por ese camino.
- Pero....
- ¡No siga!
- Está bien....
- (el tipo apunta algo en el formulario, niega con la cabeza y entra en la cocina). Encimera, nevera (abre la nevera), horno. Mmmm.... un horno de 250ºde máxima potencia...
- Sí. Lo compré hace poco...
- Mal.
- ¿Mal?
- Mal. Tendremos que ponerle un limitador. La normativa permite hornos hasta 225º.
- Pero...
- Sólo se permiten 250º en Restaurantes y Hoteles.
- Pero...
- Bueno, sigamos. Grifo de agua fría: correcto, temperatura correcta, flujo correcto. Caliente. Correcto. Correcto y correcto. Vaya, hay que cambiar el estropajo de los platos cada mes. No ve que este estropajo tiene más de medio año. Falta leve. (suspiro) ¿El dormitorio?
- (le acompaño hasta el dormitorio, el tipo se acerca a mi cama). Pase, pase...
-Vaya... ¿No se hace usted la cama nunca? Como no se ha echo la cama le tendré que poner una multa.
- Lo siento.
- Hay que hacerse la cama, la ley es muy seria en eso.
- Vaya lo siento.
- Pues ya es demasiado tarde.
- ¿Y es muy cara la multa?
- ¡No hombre, no! ¡Es una broma! (se ríe )
- Dios.
- ¿Como quiere que le ponga una multa por no hacerse la cama? (se ríe otra vez) Bueno, se acabo la diversión. Voy a comprobar la mullidez, resistencia y elasticidad de su cama. Tenemos que asegurarnos que descansa bien. Una mala cama puede provocar lesiones de espalda irreparables. (el tipo se sube a mi cama y empieza a saltar).
- ¡Jesús!
- Los muelles están un poco oxidados y se nota que es una cama vieja. Está ve lo pasaremos por alto pero el próximo año tendrá que cambiarla. Sin duda. (el tipo baja de la cama).
- ¿Falta mucho?
- No se impaciente. Vamos a por el comedor...¡AaaaaaaaahhhhhhhhhHHHH!
- ¿Sí? ¿Qué pasa? ¿Qué ocurre?
- No... no... ¡¿No tiene usted televisión?¡
- No... ¿Cual es el problema?
- Claro, no me extraña que luego no sepa que hay ITV de pisos. Si no se informa. Es obligación del ciudadano informarse de sus responsabilidades. ¿No tiene antena?
- Sí... pero es que no miro la televisión. ¿Pero, es eso un problema?
- Las casas hablan de las personas que las habitan. No se puede vivir desinformado. ¿No le gusta el cine? ¿Ni los documentales?
- Sí...
- Entonces, responsabilízese un poco y cómprese una televisión. ¿Y estas estanterías? No ponga tantos libros, ¡no ve que se deforman!
- ....
- Vamos al baño. Wc: Bien. Grifos y agua: correcto. Ducha correcto. No le iría mal pasar un poco de lejía. Falta leve. Una araña. Falta leve. Bueno ya hemos acabado. Ahora le haré un papel para lo del horno y... un momento (el tipo se agacha y se queda mirado la parte inferior de la pared del comedor). ¡No puede ser! ¡Es increíble!
- Ocurre algo?
- No es posible. ¿Cómo no me di cuenta?
- ¿De qué?
- Usted no tiene zócalo. Su casa no tiene zócalo. Eso es inadmisible.
- Pero el zócalo no... no sirve para nada.
- ¿No sirve para nada? Sirve para... para... Maldita sea el zócalo es obligatorio y punto.
- Pero a mi no me gustan los zócalos y valen una pasta....
- No se puede vivir sin zócalo, todo el mundo tiene uno en su casa, es la normativa. El zócalo es higiénico y previene de riesgos.
- ¿Qué riesgos?
- De infección y de... y de todo.
- Lo siento pero tendremos que volver una vez se haya instalado el zócalo.
- Pero yo no quiero zócalo.
- ¡Y dale! La gente tampoco quería llevar casco en la moto y la de vidas que hemos salvado. Tiene un mes para instalar zócalo. Luego pida una visita por Internet. (me da un papel rosa). Cuando tenga el zócalo y el limitador del horno, nos llama. Si tarda más de veinte días le denunciaremos y le embargaremos el riñón.
- ¡El riñón! Cielo santo!
- Sí, antes embargamos pisos, pero tenemos miles de pisos y no podemos venderlos, así que ahora embargamos órganos, son mucho más rentables.
- (trago saliva)
- Buenas tardes.
- Buenas tardes

El tipo cierra la puerta detrás de sí.

-(desde fuera) ¡Y limpie el baño por el amor de Dios!

Me quedo solo, desanimado, me siento en mi sofá, un muelle se rompe por dentro, de pronto un terrible pinchazo en los riñones me deja clavado durante toda la tarde. ¡Maldita crisis. Maldita crisis!

sábado, 8 de octubre de 2011

Melancolía en Omega 7


Hace un par de meses que me mudé a Omega-7; harto de la Tierra, un lugar lleno de locura y barbaridad, convertido en una atracción turística para guiris del espacio exterior. Omega -7 es una buena alternativa: un planeta tranquilo con rentas de vivienda muy bajas, dos soles 12 horas al día y, en los solsticios de verano 38 lunas. La putada es que no conozco a nadie y estoy más solo que un plasma monosódico.

En el frío interior de mi micro-apartamento intento olvidarme de todo. Ha sido un mes muy duro, trabajando de luna a luna, de luna a sol y de sol a luna para la megacorporación. Estoy harto de dirigir el departamento de suministros de sucedáneos de imitaciones falsas con esa pandilla de Zugs obesos y hermafroditas. ¡Si por lo menos la megacorporación no hubiera prohibido el personal femenino...! Ahora los malditos Zugs me miran con unos ojos muy extraños. De echo nunca recuerdo si los hermafroditas son los Zorgs o los Zugs. Siempre confundo esas dos razas. ¡Dios mio! Necesito descansar. Enciendo la holopantalla pero sólo emiten programas de excitación cerebral de grado 3. Entro en el baño dispuesto a tragarme mi último Zervotrón 25mg... La típica solución fácil. Pronto, todo mejorará. Pero justo cuando estoy a punto de engullirlo, me arrepiento y lo escupo en el sumidero del aseo. ¡No quiero más drogas! ¡Tengo que valerme por mi mismo! ¡Si por lo menos tuviera un androide sexual! Pero mi raquítico sueldo no me lo permite y, la verdad, paso de androides de de primera generación (First Generation Droids). Me cansé de sus "Oooohhhs" y sus "hágame lo que quiera señor...bzzzzz.... hágame todo lo que quiera señor....bzzzz". ¡Si tuviera una I-droid..! ¡Ah! ¡Eso sí es tecnología! ¡Qué diseño! ¿Y su chips de comportamiento fractal aleatorio! ¡Parecen personas! ¡Pero son carísimos! La resignación pesa tanto... ¡Maldita sea! ¡Habrá que joderse y quedarse en casa mirando programas infantiles en tres dimensiones. Las cosas son como son. Me vine aquí a sentar la cabeza, a recogerme, a llevar una vida equilibrada... ¿Pero qué coño estoy diciendo? Yo NO soy de los que chupan el caramelo y alargan su sabor. ¡NO! ¡Yo soy de los que caen en la tentación y lo muerden! ¡Así vivo la vida! ¿Y ahora que hago? ¿Morderme la lengua? Ipso facto, entro en el aseo y meto la mano en el sumidero, puedo tocar sus cuchillas de desintegración atómica, soy consciente del peligro, pero en un recoveco encuentro mi pastillita de Zervotrón 25mg. Sin querer me apoyo en el botón de activación y las cuchillas se ponen en marcha. Quito la mano a toda velocidad, pero es demasiado tarde, el corte es rápido y limpio. ¡He perdido un dedo! ¡Qué fastidio! Tendré que ir a que me implanten uno. ¡Costará una pasta! Suerte que el corte es a nivel atómico y la herida ya ha cicatrizado. Lanzo al aire la pastillita y me la trago con un glup. Ahora toca esperar sentado en una esquina a que me haga efecto. Sólo hay una cosa que tengo claro y es que, esta noche (de 26 lunas), no terminaré solo.

Camino animado por la calle. Inhalo un poco de relajante pulmonar (del que suministra el estado). El bullicio en el centro es suficiente para aplacar la euforia que desboca mi corazón. Mi objetivo es muy claro: Ojala sea una terrícola pero en el fondo me da igual una astuta Mercuriana, que una enorme Jupiteriana. Esta noche soy capaz de acostarme incluso con una Marciana, aunque su raza tenga 28 días seguidos el período, o con una insaciable hembra penta-sexual de Andromeda 6... me da igual, ¡Voy a por todas! Bueno..., a por todas, no. Tengo unos límites. Por supuesto NO me enrollaré con una Omeganiana. Eso NUNCA. Las mujeres de este planeta son como lagartos... son repugnantes.

Entro en un oscuro y ruidoso garito petado de gente. Miles de razas interplanetarias llenan el local. No hace falta tener siete ojos para darse cuenta de que no hay ni una sola terrícola. Me acerco a la barra y pido metalcohol light con ciclocafeína y un chupito de hidrovitamina de piña clonada. Es cierto que me prometí no tomar más hidrovitamina... pero el autoengaño es una de mis virtudes más depuradas y la piña clonada es mi debilidad... El efecto de la química en mi cuerpo no se hace esperar y me convierte en una esponja deseosa de absorver tacto. Camino por el local en busca de una oportunidad... Hay un par de Corvesianas de aspecto esférico ,que aprovechando sus catorce orificios nasales, van hasta el culo de metafarlopa; una Plutoniana me mira con ojos reproductivos (qué culpa tengo yo que estén en fase de extinción), cerca del tecno-billar hay dos Mercurianas hablando por los codos, y no es una metáfora, hablan por los codos, al lado de los servicios un par de Lunáticas intentan apagar con metalcohol la influencia de las 26 lunas de hoy, en la pista una bella Venusiana mueve su cuerpo como una diosa, pero las Venusianas sólo se acuestan con terrícolas en las psyco-películas pornográficas de serie B... Tomo otra piña clonada con doble de hidrovitamina. Una noche es una noche.

Al cabo de unas horas la euforia empieza a convertirse en desesperación, a lo lejos una Omeganiana me mira con sus ojos alargados. Puede que sea el metalcohol pero su cuerpo estirado se me antoja sexy, además, ahora que lo pienso, nunca he besado una lengua bífida. ¡Más vale mal acompañado que solo! Le invito a una copa de bio-gaseosa modificada con hidrovitamina (¡un clásico!). Creo que le gusto, sus ojos cambian de color intermitentemente, y su piel escamosa transpira una extraña mocosidad, supongo que es una buena señal. Hablamos y bebemos, bailamos y bebemos, bebemos y bebemos y finalmente ella me invita a Mdma sintético y pronto abandonamos el local en llamas para refugiarnos en su casa.

La Omeganiana se desnuda... su cuerpo es alargado, sin pechos; sus ojos de reptil no apartan la vista de mí; su lengua partida: ¡Shhhhhhhhhhh! Entra en mi boca y en mi garganta y poco a poco llega hasta el fondo de mi estómago, asqueado, me aparto un poco, pero ella me coge por la nuca y continua entre la nausea y el placer. Con movimientos rápidos me quita la ropa y me babea de arriba a abajo. Un poco para escapar de su acoso, le saco los pantalones y un fuerte olor a... a... bueno, un fuerte olor, inunda el aire de la habitación. Su sexo es azulado, una hendidura lubricada del tamaño de un ano. Introduzco mi pene con fuerza... erecto gracias a la hidrovitamina, al mdma sintético y a Dios que está en las alturas y quiere (vete a saber cual es su plan maestro y como encajo yo en él) que folle esta noche con una Omeganiana. De repente, a los pocos segundos, ella empieza a temblar, arquea su espalda, sus ojos se vuelven amarillo fluorescente y aprieta su vulva hasta que pienso que voy a perder mi miembro, pega un grito seco y se queda inmóvil... ¿Está muerta? Intento sacar mi pene de su interior pero no puedo. Hago un poco más de fuerza, pero es imposible. Ya está. Tenía que pasar. Me acuerdo de Dios y de su plan maestro y me imagino arrastrando una Omeganiana muerta hasta el hospital más cercano. ¿Quizás si me corro, mi pene se desinchará y podré escapar? Empiezo a fornicarla. ¡Dios! ¿Cual es tu plan? ¿Sexo con cadáveres? De pronto la Omegasiana vuelve en sí y empieza a moverse, ligeramente, su sexo se destensa y se abre dejando escapar mi pene atemorizado, la extraterrestre me mira con dulzura, yo diría que con amor y me dice con voz dulce y profunda: "Mejor será que te vayas. En cualquier momento entraré en fase hormonal extrema y te arrancaré la cabeza de un mordisco y me comeré tus testículos. Las de mi especie somos así cuando alguien nos gusta mucho. Y tú me gustas mucho".

En la calle la lluvia parece más ácida de lo normal. Los bares están cerrados pero un tipo me pasa Nexus-hidrato refrigerado en polvo, tres cigarrillos Marlboro Lights y un dosificador. Insuflo tres rayas y me fumo un cigarrillo tras otro en la oscuridad de un baño público. Finalmente tomo una decisión.

Llego a el club de alquiler. Un lugar frío y cochambroso donde un en un cartel reza "Droides de Servicio Completo. Todos los precios. Seguridad Garantizada. Máxima Higiene." Un tipo de aspecto repugnante me recibe: pesa unos 150 kilos pero lleva implantada la cara de Sharon Stonexxx. Las tarifas son definitivas: una hora en una habitación con un robot de primera generación (First Generation Droid) clase A con varios niveles emocionales me cuesta 100 megacoins, un I-Droid de última generación (Last generation Droid) con pensamiento lateral, con programas de novia, madre y puta, cuesta 10.000 megacoins. Exactamente lo que cobro por pasarme un año rodeado de Zorgs hermafroditas. ¡Diablos! Me conformo con un robot de primera generación. ¡Qué remedio! El tipo repugnante coge mis créditos y me acompaña hasta la puerta, dentro me espera mi androide, vestida con lencería negra y una bonita una sonrisa. Es una modificación de un modelo inspirado en la famosa actriz porno Megana Foxxx. Se acerca a mi y me susurra: "¡Hola guapo! ¿Qué nivel emocional quieres?" Le pido que se desnude. Los robots de primera generación tienen la piel sintética, su tacto es plasticoso... su sistema de hidratación no es del todo perfecto... pero voy tan drogado que eso da igual. Se acerca a mí y empieza a besarme. No me gusta besarme con robots así que le pido que pare y le ordeno que baile para mí. Mientras se mueve con una perfección informática me imagino la triste estampa. Un tipo incapaz de conseguir a alguien para pasar la noche, fornicando con un robot. Me levanto furioso y le digo: "Nivel sexual diez". Ella se para , su disco duro está procesando... se arrodilla y me baja los pantalones, coge mi miembro y empieza a chuparlo con fuerza. Una mamada de un cyborg es una mamada de un cyborg. Algoritmos de aleatoridad, equaciones de repetición crecientes, disposiciones fractales de numeros primos, polinomios racionales, X0+raiz cuadrada de la hipotenusa de (Y+1) al cuadradooo, más uno, más uno, más... Con la mano le pido al robot que pare antes de que sea demasiado tarde. Sus microcámaras oculares me enfocan extrañadas y con una sonrisa me dice: "Ohhhhs! Hágame lo que quiera señor...bzzzz...", "Hágame todo lo que quiera señor... bzzzzzzzz...".

Llego a casa. Las drogas están acabando conmigo. Mi metabolismo no acepta la hidrovitamina y la elimina por cualquier agujero de mi cuerpo. Vomito entre otras cosas y me escondo en un rincón de mi casa no sea que el detector de salubridad detecte mi bajo coeficiente y envíen una patrulla sanitaria. Lloro. Aunque no se si de risa o de pena. Puede que de miedo. Acurrucado me pregunto porque me maltrato así, ¿Por qué no pasare mi tiempo de ocio pintando acuarelas de los lagos de Plutón? Me pregunto: ¿Por qué me he pasado la noche haciendo todo aquello que NO quería hacer? Y me respondo que POR ESO ESTOY TAN SOLO, PORQUE NI SIQUIERA PUEDO CONTAR CONMIGO MISMO.

Cuando se me pasa el temblequeo y la autocompasión consigo ingerir un Flatorix 100, ahhhh...., mi estómago es invadido por miles de nanorobots que se encargan de poner a punto mi estómago. ¡El futuro tenía que tener algo bueno! Algo recuperado, salgo al balcón. Observo el cielo. Un auténtico espectáculo de egolatría divina. Veinte y siete lunas, miles de estrellas y un puntito luminoso reconocible: la tierra. La señalo con mi dedo pero no tengo dedo. Uso la otra mano. Allí está. La viejuna tierra. Quién me hubiera dicho a mí que la echaría tanto de menos! Mi querido y añorado planeta azul oscuro tirando a negruzco! Su ridícula y solitaria Luna, su irrespirable atmósfera, sus mares tóxicos y sus bellas, normales y terrícolas mujeres. Suspiro.