jueves, 11 de abril de 2013

REVOLUCIÓN ESPERMATOZOIDE



¡Camaradas! ¡Hermanos! ¡Escuchadme!

Aquí en la base todos somos hermanos y existe una fraternidad sin igual, pero en el fondo de nuestros corazones todos sabemos que esa NO es la realidad.  Somos acérrimos enemigos. Aquí nadie se ayuda y todos deseamos que al otro le vaya fatal. Esa es la verdad. Eso es lo que llevamos cada uno de nosotros escrito en nuestro interior.

¿Y por qué los hermanos somos enemigos? Somos enemigos porque nos han lavado la cabeza con la idea de ser los primeros, de ganar, de competir entre nosotros. ¿Por qué?  ¿Para qué? La respuesta es muy simple:  PORQUE, AL ÓVULO, SOLO PUEDE LLEGAR UNO.

Y nadie se cuestiona nada, y a todo el mundo le parece genial. Y yo me pregunto:

¿Y que pasa con los que no llegan primeros? ¿Qué pasa con todos los que se quedan fuera del óvulo? ¿Cual es su futuro? ¿Qué pensión van a recibir después de toda una vida de duro trabajo y entrenamiento? ¿Quién se encarga de ellos? ¿Cómo van a superar el echo de perder? Por no hablar de todos los que perecen en el intento ¿A quién le importan?

Yo sólo soy un espermatozoide que se plantea las cosas. Abrid los ojos y dejad de mover la colita ansiosos por llegar los primeros. El sistema está podrido. Las cosas podrían cambiar. Tenemos un gobierno que podría ahorrar millones de muertes, si se organizara y prohibiera la eyeculación por masturbación. Tenemos un gobierno que prefiere premiar al más rápido y nunca al más listo, ni al más simpático. Tenemos un gobierno que NO nos protege contra el  látex ni contra el sexo oral. Tenemos un gobierno que nos obliga a competir entre hermanos y a dejar morir a millones de millones de camaradas. ¿Qué digo camaradas? ¡Hermanos de lefa!

Una vez tuve un sueño, el  sueño de un sistema democrático en el que todos tuviéramos los mismos derechos y no se hicieran distinciones por las capacidades de cada uno. 
Una vez tuve un sueño en el que vivíamos en un sistema en el que TODOS podíamos llegar al óvulo y vivir una vida mejor?
¿Por qué sólo puede llegar uno? ¿Por qué no podemos ir todos y compartir el óvulo como buenos hermanos? 
Igualdad y fraternidad para todos los espermatozoides del mundo. 
Hermanos, pensad en ello. El mundo puede cambiar. Un óvulo para todos, todos para un óvulo.


domingo, 24 de marzo de 2013

Día laboral.


Despierto.
¿Cuantos días han pasado?
Mi boca pastosa balbucea algunas palabras inconexas de algún sueño que no puedo recordar.

Ducha ardiendo, un café cuatriple de gin-seng peruano y ropa acartonada que lleva una semana en el fondo de la lavadora.  Salgo a la calle. Un sol de injusticia quema mis retinas mientras camino rodeado de obscenidad publicitaria y dióxido de carbono. En el vagón del metro la gente es un tentenpié en estado soporífico. Nadie quiere estar aqui. Una amalgama inconexa de perfumes, dentrifico fluorado y desodorantes hace que  me lloren los ojos y que el tacto de las agarraderas del vagón sea pegajoso y desagradable.  Los del cuerpo de seguridad golpean con porras eléctricas a una mujer embarazada que no tiene billete, mientras le dicen: "Ja ets grandeta per fer aquestes coses".  Al salir, un grupo de mendigos pide limosna (algunos me cogen por las piernas y los arrastro algunos metros), consternado, lanzo una moneda de 20 céntimos y escapo en la dirección contraria mientras digo a grito pelado:  ¡Soy feliz porque voy a trabajar y por eso no me puedo quejar, no me puedo quejar, no me puedo quejar, no me puedo quejar, no me puedo quejar...!

Llego a la oficina. Mis compañeros me saludan sin despegar la vista de sus pantallas. Me instalo frente a "mi" ordenador y me dispongo a empezar un flamante, reconfortante y constructivo:

DÍA LABORAL

Las pantallas de nuestras computadoras vibran a la misma frecuencia que los fluorescentes que iluminan la oficina y crean un ambiente electrónico que nos sumerge en una fase cerebral extrema. Somos totalmente adictos a este sistema porque aunque nos  provoca algunos efectos secundarios como encías negras, manchas de pus en las ingles y sindrome de Tourette, tambien nos proporciona un ligero placer sexual y nos mantiene en el máximo de nuestro rendimiento laboral.

Mi trabajo consiste en hacer ver que mi trabajo es indispensable. Es por eso, que cada día busco ideas nuevas para los proyectos que la empresa lleva a cabo.  Así que me conecto a Internet y busco referencias para que mis ideas nuevas NO sean originales. Una idea nueva y original es rechazada inmediatamente por la empresa, ya que no existe ningún referente sobre su utilización. Los compañeros de mi sección hacen exactamente lo mismo, razón por la que nunca hablamos entre nosotros por la mañana.

Al cabo de unas horas empieza el comité. Alrededor de una mesa redonda discutimos para demostrar lo imprescindibles que somos y lo imprescindibles que son las ideas que todos hemos copiado de Internet. Como todos copiamos de la misma fuente, todos presentamos las mismas ideas. Entonces lo que hacemos es jugar a tener una opinión única sobre algún punto del proyecto  del que NO se puede tener una única opinión. Cada uno de nosotros se posiciona inamoviblemente y discutimos apasionados hasta que nos cansamos, momento en el que nos ponemos deacuerdo sobre algunas cosas que son del todo evidentes en cualquier proyecto. Por ejemplo: Nuestros proyectos tienen que ser positivos, interesantes y apetitosos. 
Cuando estamos a punto de finalizar la reunión aparece el director general y nos advierte de la difícil situación por la que pasamos, nos anima a que nuestros proyectos sean positivos, interesantes y apetitosos. Le dedicamos una ovación. Rápidamente estudia nuestras referencias y decepcionado nos pide referencias con más referencias de éxito. Luego se marcha, no sin antes avisarnos que mañana uno de nosotros se irá a la calle.

A las tres del mediodía todo el mundo se alimenta. Es el momento de comer animales muertos y alguna verdura cocinada por algún esclavo de algún país asiático. Es un momento importante; en realidad todo lo que he hecho hasta ahora sirve para pagar este momento.
Me tomo otra cápsula de café y dos bebidas gaseosas a base de extractos. El exceso de grasas, azucares e hidratos me mantiene despierto pero con un sopor insoportable. Al llegar a la oficina tomo otra cápsula de café artificial-natural. La cafetera es de calidad y emite un efecto de sonido muy parecido al de moler café aunque en realidad no muele café sino que exprime una cápsula sintética con agua hirviendo. Me siento frente al ordenador y repaso lo que he repasado por la mañana. La luz del exterior va cambiando y los fluorescentes suben la frecuencia de vibración junto con las pantallas, hasta que emiten un ligero pitido imperceptible para el oído pero de poderoso efecto hipnótico cerebral que nos ayuda a rendir más y con más velocidad aunque algunas mujeres de la oficina digan que eso les hace perder el periodo.
Como no tengo trabajo y eso podría evidenciar lo innecesario de mi trabajo, mando algunos mails que provocan algunas respuestas que tengo que responder lo más rápidamente posible. De esta manera el trabajo se acumula y me ocupa casi toda la tarde y parte de la noche.

La jornada ha terminado. Salgo de la oficina muy estresado  y entro en un bar con mis compañeros de trabajo. Nos tomamos alguna bebida alcohólica edulcorada que nos desbloquea para poder seguir hablando de lo único que podemos compartir: Nuestro trabajo. Cuando nos cansamos de hablar de lo mismo empezamos a criticar y despedazar a los que NO están. Luego competimos por quien de nosotros está más atareado. Finalmente me despido a la francesa y me dirijo a mi hogar. Mientras viajo en metro, en todo momento, me imagino follando con las personas atractivas que hay en el vagón. Sospecho que todo el mundo hace lo mismo menos algunos que se imaginan que lo que hacen es matar a todo el mundo con una metralleta o un cuchillo carnicero.

Llego a casa, pero ya es demasiado tarde para hacer una cena o ocuparme de mis asuntos: llamar a mis padres, discutir con mi novia, pasear al perro, hacer una lavadora, sacarme las espinillas de la nariz, pasarle la pension a mi exmujer, visitar a mi madre, escribir mi novela, plantar un árbol, comer sano, hacer pilates, estudiar PNL, jugar al "super hexagon", ayudar al prójimo, montar un comedor solidario, rezarle a Dios, fregar el piso, curarme las heridas de las ingles... así que enciendo mi plasma de 75 pulgadas y empiezo a consumir ficción y publicidad climática. En pocos minutos he entrado en un estado de trance hipnótico que me permite dejar de pensar.

A las cinco de la mañana me masturbo tan compulsivamente  que consigo una llaga en mi pene y otra en mi mano, a parte, la eyaculación ya no me provoca ningún placer. Ingiero alcohol,  pastillas tranquilizantes y tres bolsas de tila vietnamita, pero hasta que no me tomo mis tres ultimas pastillas de  Myolastan 10mg no consigo relajarme. Tendré que ir de nuevo al psiquiatra y engañarle para que me dé más cápsulas rosas, aunque no sé si lo estoy engañando o contando la verdad.
Al fin, agotado, consigo dormirme.

A la mañana siguiente me despierto. ¿Cuantos días han pasado? Mi boca pastosa balbucea algunas palabras inconexas de algún sueño que no consigo recordar.


viernes, 22 de marzo de 2013

Optimismo



Hay unos pollos a l´ast dando vueltas en un asador de pollos.
Un hierro les atraviesa el cuerpo mientras giran cerca de una ardiente brasa.
Uno de ellos le dice al otro:
Tío, esta vida es una mierda. Me han desplumado, me han cortado la cabeza,
me han metido un garfio por el culo,  me han untado con aceite y me están quemando vivo
y pronto, intuyo,  se me van a comer.
El otro pollo sonríe socarrón y le responde: 
¡Bah! ¡No seas quejica!  Cuando el cocinero no se de cuenta...
¡Intenta trincar alguna patata frita!




viernes, 22 de febrero de 2013

Isla Fantasía


Me asomo a la ventana abierta de tus piernas
tengo ganas de saltar.
Son tus ojos enfermos de vida a los que
no puedo mirar.
Acierto
Fue un acierto estar cuando no te fuiste
tendremos unas vacaciones llenas de trabajo
seremos Robinsones de nuestra Isla Fantasía.


miércoles, 13 de febrero de 2013

10 consejos para dejar de pensar en la persona que amas.


1- Mira fijamente una luz estroboscópica que parpadea a 1.000 ciclos por segundo. Mientras escuchas con auriculares un tono de 1000 Herzios.

2- Repite mentalmente, sin interrupción, a todas horas,  el siguiente pareado: El pato pasa el rato, ¿Cómo pasa el rato el pato? Pasando el rato el pato pasa el rato.

3- Apúntate a una secta (mormones, satánicos, aliénígenas, hijos de Seth...)  y deja que laven tu cerebro.

4- Juega al ajedrez contra ti mismo, sin fichas y sin tablero en 12 partidas simultáneas mientras intentas batir el récord de 999999999 puntos en el Tetris en modo invisible.

5- Mata a un inocente y guarda el cadáver en tu armario, en la nevera o en casa de tus padres y luego piensa en ello a todas horas.

6- Mediante el uso de fármacos y alcohol entra en coma. Haz que vigilen tus constantes vitales y que mantengan tu cerebro en encefalograma plano.

7-- Hazte una lobotomía casera introduciendo un pica hielos por el párpado o por las fosas nasales hasta llegar a los lóbulos frontales que hay en tu frente.  Golpea el pica hielos con un  martillo para cercenar las fibras nerviosas neuronales. Repite el procedimiento tantas veces como sea necesario  hasta que encuentres una importante mejora.

8- Pon la cabeza en el horno y manten la temperatura a 85 grados. Dejar tu cerebro doradito y crujiente.

9- Mira la televisión durante más de 24 horas, intentando no parpadear y cambiando de canal cada treinta segundos. Haz esto supervisado por un equipo médico.

10- Folla.


sábado, 26 de enero de 2013

Equilibrio




Ella le llama a las tres de la madrugada.

Ella le cuenta, que su vida ha cambiado,  que está muy bien, que vive en las afueras de la ciudad, cerca de la playa,  en una casa bonita, con parquet y jardín.  

Ella le  cuenta que ha encontrado a un hombre fiel que la quiere de verdad, sincero, honesto que la hace reír y  cuida de ella y de su hijo.

Ella le cuenta que ahora disfruta de la fidelidad, tiene nuevas amigas, lleva a su hijo a una escuela genial y pasa las tardes en el gimnasio.

Ella le cuenta que por fín ha encontrado el equilibrio y se siente feliz y completa. 

Y él le pregunta -¿Y por qué me llamas?

Y ella le contesta -Porque cada día pienso en ti. Cada día pienso en follarte. Cada día quiero llamarte y decírtelo pero no estoy tan borracha como hoy.





martes, 23 de octubre de 2012

El síndrome de Smith-Mageni





La humanidad avanzó tanto en la eliminación del dolor que finalmente tuvo que eliminar el amor.





domingo, 27 de mayo de 2012

lunes, 21 de mayo de 2012

Diccionario Sexual Supremo I




IDILIO: Relación amorosa que aumenta la taquilla.

INCESTO: Práctica sexual prohibida muy arraigada en nuestra sociedad donde un hombre y una mujer pertenecientes a una misma familia practican sexo; en algunos casos incluso llegan a tener hijos. A estos individuos se les llama papá y mamá.

IMPOTENCIA: Desagradable, abrupto e inesperado camino hacía la tranquilidad.

IMPÚDICO: Persona con una alta capacidad para olvidar el punto de vista de los demás e incluso el propio.

INMORAL: Nombre con el que se define a una persona que no podemos ser o que no nos atrevemos a ser.

INFOLLABLE: Característica indispensable para ser político en España.

INFIDELIDAD: Reserva de oxigeno del matrimonio. La infidelidad no existe.

INSEMINAR: Depositar un hombre el semen en la cavidad vaginal para hacerlo llegar al óvulo de la mujer, con procedimientos naturales o artificiales con el objetivo principal de salvar un matrimonio, encontrar sentido a la vida o dejar de pensar en uno mismo.

INSINUACIÓN: Apuesta mínima en el juego de la seducción.

INTERCAMBIO DE PAREJA: Lucha de una pareja entre el deseo y los celos en las que gana el deseo.

ÍNTIMO: Distancia muy corta entre dos personas que normalemente tiende a convertirse en una distancia negativa que normalmente y sólo en casos muy extraordinarios supera los -20cm de intimidad.



viernes, 20 de abril de 2012

Esperanza



Lo último que se pierde es la esperanza de vida.




viernes, 6 de abril de 2012

Conversaciones con mi pene VII (El velo)




Ha sido una mala tarde. Hemos decidido que lo nuestro ha terminado. Ella está tan decepcionada y yo estoy tan cansado. Llevamos tres meses de discusiones, es inevitable. Ella me odia y yo la odio.
La casa está en silencio y mi sofá de piel me recoge con su cálido frescor. Me quito de encima la amargura y los zapatos y empiezo a llorar.... pero de repente, con su característica voz de pito, mi pene empieza su habitual bla-bla-bla:

- No estés triste. Es lo de siempre...
- Ahora no, pene, ¡Ahora no!
- Sólo ha sido una caída de velo, nada más.
- ¿Qué dices?
- El velo. El disimulo. O en otras palabras: La oferta, la promoción.
- No pienso escucharte (me tapo las orejas con las manos y canto a grito pelado saetas a la muerte de Jesús). "Tardeeeee de laaagrimas....."
- Todas las personas cuando nos conocemos estamos de oferta, de promoción; Nos presentamos a los demás como en una versión mejorada de nosotros mismos; Escondemos nuestros defectos, multiplicamos nuestras virtudes, y sólo vemos lo bueno de los demás.
- (Sigo cantando saetas con las orejas tapadas) "Tarde de láaagrimas para que paseee Jesús descalzo, liberando las almaaaas..."
- Yo le llamo el velo. Una especie de gasa, como una media delante del objetivo de una cámara, que difumina y mejora nuestra manera de ser y la manera como vemos a los demás. Cuando nos gusta alguien queremos fascinarle y viceversa. Entonces nos ponemos el velo. Las mujeres son más liberales, no piden nada a cambio, son independientes, nada caprichosas, equilibradas, comprensivas  y totalmente monógamas. Los hombres somos  románticos y detallistas, atentos y dependientes,  escuchamos, acompañamos y somos completamente monógamos. 
- (Sigo con mis saetas para no escuchar nada) "Ni por dulce ni por buena, es comparable la mieeeel, con tu dulzura morena, si se compara la hiel, con lo amargo de tu penaaaaaaaa...."
- Pero entonces... (como en esas promociones de Movistar dónde los primeros meses pagas la mitad pero luego pagas el triple) el tiempo y la confianza lo destroza todo. Cuando llevamos mucho tiempo con esa persona creemos que el velo ya no es necesario y nos lo sacamos y con ello dejamos de ver también el velo del otro. Y entonces llega el desastre. Ahora que nos queremos, ahora ya podemos aceptarnos tal y como somos. Fin de la promoción, se acabó la oferta. Ahora podemos pagar el precio real. Y es entonces cuando los hombres dejan de ser románticos y las mujeres liberales. Las mujeres sin velo piden más implicación y los hombres sin velo piden mas independencia. Sin el velo, las mujeres,  ya no disimulan su desequilibrios hormonales y empiezan a ser neuróticas, incompresibles, injustas e inestables.... Los hombres sin velo se convierten en egoístas, superficiales, descuidados y dejan de disimular su exceso de testosterona...Y entonces llega la guerra. Empiezan los reproches. Las discusiones. Las ofensas. Y nadie sabe que es lo que está pasando. Pero lo que esta pasando es simplemente que el velo ha desaparecido. Se acabó la oferta.
- (paro de cantar) ¿Decías algo?
- ¿¡No me estás escuchando!?
- ¡¡NOOOO!! ¡¡Estoy deprimido y no quiero oír gili-POLLECES!!
- Mantener el velo es sinónimo de amar. Cuando el uno de los dos se saca el velo la relación queda herida de muerte como esos aviones que sacan humo por la cola y acaban estrellándose en el asfalto.
- "Por una montaña oscuraaaaaa va caminando mi Jesús, y como la noche estaba oscura, Judas llevabaaaaaa la luz." (Destapo las orejas) ¿Decías algo?
- Insensible.
- Mira,  polla de los cojones.... No quiero escucharte, sino te callas me masturbaré con un papel de lija durante toda la noche.
- ¡Ayyyyy!
- ¡Silencio!
- Pero...
- Papel de lija del 30. Abrasivo máximo.
- Ya... me callo.
- Así me gusta.

De pronto llaman al teléfono. Seguro que es ella... pero no respondo... no hay nada que hacer... ya no me gusta... con lo felices que éramos cuando nos conocimos... ¿Qué habrá cambiado? 



Ilustración: Peter Ink

lunes, 2 de abril de 2012

La Locura del Perro


Caminamos borrachos por el laberinto de la noche, dos tequilas, dos cervezas y una botella de vino consiguen al fin que estemos lo suficiente borrachos para intimar físicamente. Ella me invita a su casa y yo acepto. Cuando abre la puerta de su hogar un perro esquelético se lanza como una flecha a sus pies. Una mancha negra de movimientos eléctricos propios de un ataque de epilepsia.
Ella dice con voz cursi: "¡Holaaaaa! ¡Ven aquí, mi perrito!". El pobre perrito no da el abasto en su demostración de amor y en un ataque de ansiedad intenta lamerle la boca, lamerle la cara, lamerle el cuello, lamerle los brazos..."¿Éste es el perrito del que me hablaste?" Pregunto sorprendido. Y ella contesta: "¿A qué es mono? Dile algo." Antes de que pueda decir nada, el pequeño can empieza a rascarme los pantalones con sus pequeñas garras, resoplando como si se ahogara en un río imaginario.
"Es un superviviente, como yo" Dice ella con con bondad. El perrito estresado como un garabato da vueltas y mas vueltas, como si le persiguiera un enjambre de abejas. Jadea, babea, mueve la colita con fruición, se sube al sofá, se baja del sofá, lame mis zapatos y vuelve a rascar su pezuñas en mis pantalones, enlazando cada movimiento con otro movimiento como si se tratara de una sinfonía interpretada por músicos histéricos. "¡Este perro está loco!" Digo en voz baja para mis espectadores imaginarios. Siempre recurro a ellos en situaciones absurdas.
 "Creo que tiene síndrome de falta de atención" Le disculpa ella. "Creo que es al revés, creo que es capaz de prestar atención a todo" Puntualizo, mientras el bicho me muerde la mano hasta el dolor. Ella se ríe y dice: "Es taaaan simpático". Le doy un manotazo y el pobre perrito eléctrico me responde con un festival de convulsiones propias de un enfermo de síndrome de Tourette. Harto de tanta locura perruna, le digo a ella si podemos ir a un sitio más tranquilo. Me coge de la mano y nos vamos al dormitorio. El perrito veloz entra en la habitación, se sube a la cama, se atraganta con las almohadas y tira un vaso  de agua al suelo. Ella le dice con una paciencia infinita: "¡Calma tonto, calma!". Le pido que lo saque de la habitación y gracias a Dios  me hace caso; le coge en brazos, lo saca fuera y le cierra la puerta en las narices. El perro empieza a rascar la puerta, a aullar a estornudar... Me acerco a ella y la beso, nos echamos en la cama, nos manoseamos y nos despeinamos hasta que sus manos traviesas desabrochan mi bragueta. El perro resopla, llora y e intenta abrir la puerta con sus minusculas patitas...  ella me baja los calzoncillos y con una delicadeza despiadada empieza a mamarmela con arte, convicción y amor...

****

Despierto...  la cama aún está húmeda pero ella no está. Habrán pasado varias horas. Tengo que ir al baño. Salgo de la cama, cruzo el pasillo y antes de entrar en el aseo, la veo en el sófa del comedor, charlando sola... ¡No!... ¡Un momento! No está sola. ¡Está charlando con su perrito! ¡No puede ser! Éste la escucha, sosegado, repantingado en el sofá con las piernas cruzadas, relajado... Ella le acaricia la cabeza y le habla con verdadero amor:

- "¡Con lo tranquilo que eres conmigo! Yo te quiero mucho pero eres un perrito...¡No! No puedo tener sexo contigo....¡Porque no! ¡Porque soy humana y tu un perro de 40 cm! No, no puedo follar contigo. No puedes volverte loco cada vez que traigo a un chico. ¡No!  ¡Eres un perro! Quizás en otra vida... Soy tu ama y te quiero un montón pero nada de sexo. Es una putada pero las cosas son así."

Tengo miedo que me oigan así que voy al baño y luego me meto en la cama otra vez sin hacer ruido. ¡Joder! ¡Pobre perro! Los celos lo vuelven loco de atar. ¿Y ella? Ella es un sol... ¡Hay que ver como se desvive por su mascotilla! La resaca y los acontecimientos estrujan mi cabeza así que cierro los ojos y me duermo pensando que todo ha sido un sueño...

****

A la mañana siguiente, la luz que entra por la ventana me despierta. A mi lado duerme ella cogida a mí como una enredadera. Me siento bien. La chica me gusta. Su cuerpo está desnudo y entonces es cuando veo su piel llena de arañazos y de heridas. ¡Un momento! Eso no se lo he echo yo. ¡Un momento! Eso parecen mordiscos y heridas de... ¡No puede ser! ¡No es real! Sin querer empiezo a estornudar y tengo algún que otro espasmo nervioso... movimientos involuntarios que no puedo controlar... me levanto de la cama pero no puedo articular ninguna palabras sin tartamudear y digo algo así como: "¿P..... pe.... per.... pero?" Sin querer tiro un vaso de agua al suelo y ella se despierta. "Qué pasa guapo?" Me dice soñolienta. Yo dando vueltas por su habitación, como si me persiguiera un enjambre de abejas le pregunto: "¿T.... te.... t... te.... has a... ac..... ac..... acosssss.... te has.... a... a... costado... con t.... t... tu pe... perro?" Ella sonríe y levanta los hombros,  yo me pongo a estornudar una y otra vez mientras intento lamerle la boca, lamerle la cara, lamerle los brazos....